Trigueros del Valle está situado en una de las laderas del páramo que forma el valle, se encuentra a 26 kilometros al norte de Valladolid, en las cercanias del canal de Castilla.Su población en el censo de 1998 es de 248 personas.

El Conde Ansúrez adquirió en 1084 parte de sus terrenos. Anteriormente habían pertenecido a Fernando Ermegildiz. Entre las propiedades que compró el Conde figuraba el desaparecido monasterio de San Tirso. Pocos años despúes era donada su propiedad y entró a formar parte de los bienes del abad de la iglesia vallisoletana.
En su termino existió otro monasterio, el de Santa María, que fue cedido en 1129 por la Condesa doña Mayor Goméz, hija del Conde Ansúrez, al de San Zoilo de Carrión.
Posteriormente, en el siglo XIV formó parte de la merindad de Cerrato y se integró dentro del mayorazgo que fundó en 1427, el contador mayor de Juan II, don Fernando Alfon de Robres.
Dentro de las pertenencias que formaban parte del mayorazgo del contador de Juan II, figuraban los lugares de Corcos, Cubillas, Quintanilla y Trigueros y seguramente por ser este último el más poblado e importante defensivamente, estableció en él su casa solariega. Se trata por lo tanto de un castillo del siglo XV, empezado a construir en 1453 en vida de su hijo, D. Gurriere de Robres, señor de Valdetrigueros.

Se encuentra situada en la parte sur de la población, estando dominado por las colinas próximas. Su superficie ocupa un amplísimo cuadrado y consta de dos recintos fortificados. El primero constituído por una muralla flanqueado de cuatro torreones. Sobre la puerta de entrada al segundo recinto se conservan dos escudos, en el de la izquierda se ve un roble y armiños en su bordadura y debajo ROBRES; el escudo de la derecha, es cuartelado, alternando bandas y armiños en sus cuarteles primero y cuarto y cinco paneles en sotuer en los otros dos cuarteles y en su pie GUEVARA, coronando los dos escudos la fecha MCCCCLIII. La torre del homenaje, muy destruída al igual que todo el castillo se levantaba en este segundo recinto.
Dedicada a San Miguel Árcangel. Es un edificio de estilo románico, de finales del siglo XII que ha sufrido reformas durante los siglos XV y XVI, variando su estructura primitiva. Está construída en piedra caliza y posee dos naves, aunque en origen sólo dispondría de una. De época románica conserva el ábside, la portada, sostenida por perpiaños, algo vencidos, que apoyan en ménsulas o en pilastras, contrarrestadas al exterior por contrafuertes. Su nave lateral fue cubierta con bóvedas de crucería y aristas.
Su ábside es semicircular y la cornisa apoya en su exterior en canecillos y capiteles decorados con hojas de diversos motivos, figuras, trenzas, piñas, etc. Interiormente se cierra con cascarón apuntado.
La portada principal, en el lado de la Epístola, es igualmente de estilo románico. Consta de siete arquivoltas de gran variedad decorativa, taqueado, hojas, trenzas...Sus capiteles van decorados profusamente. Existe orta entrada, adintelada, a los pies del templo, sobre la que se dispone de coro. Junto a ella, pera ya en el interior, existe una lápida románica como una inscripción, incrustada en la pared.
La sacristía tiene bóveda de arista recubierta con yeserías barrocas en el siglo XVIII.
Junto a su cabecera se abrieron dos capillas funerarias, siendo quizás la situada en la nave del Evangelio, el origen del desarrollo posterior de esta misma nave. En 1683 un maestro cantero trabajaba en componer el arco de la capilla de los Ydalgo, sin embargo no podemos identificar de cuál de las dos capillas se trata.
En 1735 Francisco del Campo daba trazas para levantar la torre, de dos cuerpos, toda ella de piedra y rematada en romo capitel que era aderezado en 1788 por Fernado Pérez Buey.
Dedicada a Santa María del Castillo. Su nombre nos indica un lugar fuerte y efectivamente y efectivamente se encuentra situada en la parte más elevada del páramo, dominando el pueblo. El lugar parece ser que estuvo fortificado y conserva aún la disposición de cinturón amurallado. Es una antigua iglesia del siglo X, con restos mozarábes pero que ha visto modificada su estructura en el siglo XVIII como indica la fecha de 1757 que figura bajo el alero, en la parte nueva.
Se construyó con mampostería, es de una sola nave, sin acuse de crucero, dividida en tres tramos cubiertos con bóveda de arista. La capilla mayor se cubre con cúpula. La puerta principal, en el lado de la Epístola, se abre en arco de herradura mozárabe del siglo X. Sobre él un pequeño relieve que tierne un motivo vegetal estilizado. En el lado del Evangelio, otra puerta con jambas y díntel monolíticos.

Ante ella, una pequeña cruz bendice a todo su pueblo desde su asentamiento en el mismo reborde de la fuerte cuesta. Sus formas aristadas llevan encajadas extremos piramidales de complejo diseño originando unas bellas formas.
En 1664 Bartolomé Nieto reparaba la ermita.