G 31150 era o nome dun anticoagulante experimental na década dos 90, que prometía se-lo anticoagulante ideal... nunca souben se acadou as correspondentes licencias de explotación industrial e cal foi o seu nome comercial. Tampouco creo que sexa importante.
Elexin ese nome para este intento de libro pois o que eu precisaba era algo que impedise que o meu sangue parase , que mórrese afogado nos meus própios coagulos. Tamén coidaba que a mocidade desa época vivia coagulada nos modelos culturais-comerciais e que na universidade cundía o nihilismo e o desánimo, polo tanto: anticoagulante para todos.
As circunstáncias persoais nas que foi trazado este atadillo de folios quedan dabondo reflexadas na amalgama sentimental dos pensamentos da persoaxe principal, mais coido preciso facer alguhas puntualizacions.
Ás persoas as que podo chamar “amigos” non viñeron a estudar a Santiago o ano que fun eu, ista non foi a causa desa aparente soidade que persegue o noso protagonista mais si que influiu na conceptualización de todo o que o arrodeou.
As vivencias persoais mezclanse e, co tempo difuminanse tras unha cortina de gasa que as fai menos nídias ,pero mais intensas.
Ponferrada Maio de 2003
Las gotas que ruedan por su cabeza son lo único que le dá la sensación de estar vivo, es como el infierno... Truena en desacordes melódicos mientras todos esos seres, a su alrededor , parecen retorcerse con un dolor de siglos; los relámpagos centellean en colores llevados por los truenos anunciando un fin que no llegará, el arco iris brilla en un techo del salón penitenciario... Es el desierto donde sólo beben los ricos y los listos que supieron hacerse sus amigos.
Un ser
deforme se deposita a su lado. La mayoria de su masa se derrumba en el escalón
junto a él y dos largas prominencias se prolongan hasta el cultivo etílico
inferior. Su vista busca: esas dos prominencias van unidas en su cuarto superior
por un tejido negro, esponjoso y grueso con unas pequeñas aberturas laterales...
en el resto de su recorrido esas prominencias son tambien de tejido negro,
pero más fino y casi transparente, en sus extremos cada prominencia lleva
un a modo de caparazón de plástico negro y madera con una especie de orejas
y él le dirigió la palabra a esas orejas negras de estruendo atronador. Aproximó
su aparato bucal hacia aquella cosa y “ Hola “ , al momento las dos extremidades
se juntaron y , en el estruendo general, se pudo distinguir el ruido del contacto
de materias a gran velocidad; él sintió su cara impulsada en dirección oblicua
a aquellas prominencias y sus pantallas volando hacia el huracán del centro.
Su cuerpo cayó en el suelo mojado siguiendo a la cabeza por pura solidaridad
mientras su espiritu se moría de risa en el escalón y era recojido por los
arcángeles celestiales.
Cuando despertó uno de los
camareros lo llevaba a rastro hacia el servicio... “ Vale ,vale ; ya me despertñe,
ya estoy bien”... “deixame xa podo ir só” y lo apartó con un movimiento de
manos , cayó al suelo, se levantó con cuatro eses itálicas, dos “me cago en
tal” y varias interjeciones peyorativas. Una vez en pié se llevó la mano al
dolor intenso que tenía en la cara: “menuda, cómo coño me haria esto?”. Salió
dando traspiés... en la calle ya no era de noche.
... ... ...INICIO
El suelo estaba teñido por
el gris de la niebla y la cúpula nebulosa parecía apoyarse en lo alto de la
ciudad; la grúa roja no quería construir el nuevo palacio, quería destruir los viejos monumentos; la escuela
brillaba a lo lejos sobre la arteria del papa muerto que llevaba el fluido
de la civilización a sus raices de piedra.
En la cuesta verde brillaba,
en baja frecuencia, el camino de todos sus días y, en el otro borde de la
colina, el poder lo contemplaba con la seguridad que dá el control de las
cosas..El frio de los pies no le deja concentrarse en sus libros. Son quincemasseis
días de Enero y la cuesta es interminable...Las señales tapadas daban paso
en todos los sentidos a una calle que sólo valía para ir hacia delante.
... ... ...
Tenía los pies congelados;
sentía , mejor dicho, no sentía sus dedos en los pies y la planta era como
una parte de la losa de la acera, el frio se le colaba por el fondo de los
pantalones haciendo rechinar sus rodillas, la respiración le molestaba en
la nariz y le acuchillaba la garganta por dentro, sus ojos lloraban con desesperante
continuidad y sus orejas eran masas de gelatina que sobresalían en exceso
del pelo. Intentó tararear una canción (siempre una canción) para olvidar
el frio... Tenía la memoria congelada y sólo recordaba el estribillo, al poco
se aburrió y pensó que debía hacer algo sino llegaría a viejo sin moverse;
por puro instinto acarició su mentón y descubrió las vellosidades de dos semanas
erizadas, casi cortantes... “esto é demasiado agardar” su vista se levantó
del suelo hacia el norte, seguia sin aparecer la luz que esperaba; movió el
bolso entre sus rodillas doloridas para tantear el peso y el esfuerzo “poderei
chegar a tempo?” No , era demasiado lejos para sus posibilidades; se quedó
quieto y volvió a proteger su cara con la solapa de la chaqueta. Mientras
miraba a una hormiga muerta en el suelo sintió como se transformaba en un
bloque de hielo puro, transparente , regular y frio. Un perfecto poliedro
de H2O congelada... Quiso sonreir para sí, pero su molesta manía
de morderse la lengua lo traicionó ; con el dolor levantó la cabeza y ,por
casualidad , vió aparecer una luz que allá a lo lejos venía hacia él con la
velocidad de lo esperado, se aproximaba rauda y sólo la idea del encuentro
deseado despertó a todo un organismo de su invernación, hasta el corazón se
dignó a latir con la esperanza... fue en vano, la luz desapareció hacia el
este cuando estaba a cien metros “merda,
eu marcho” al volver bruscamente el cuerpo sintió estallar algo, tal vez los
trozos de escarcha de sus brazos... las rodillas no se lo podían creer cuando
recibieron la orden de avance y sólo cedieron al tercer intento arrastrando
consigo a unas masas blancas y marrones que debian ser sus pies , pero que
él sentia como si fueran de otro. Con el bolso al hombro inició su viaje hacia
el sur muy triste porque sabía que no llegaría a tiempo... y estalló el trueno
del mensaje y vió reflejada la luz del destino, el objeto azul y blanco pasó
a su lado con rechinar de dientes y abrió sus fauces con un golpecito de aire,
de su interior venía una luz mortecina. Él sonrió, levantó el brazo con la
palma de la mano extendida y “Hey xefe, pare”.
El número
cuatro negro brillaba con luz própia, pagó el billete, se sentó y dijo “ Coido
que ainda podo chegar a tempo ó cine”.
... ... ...INICIO
Cuando
la puerta volvió a rugir era ya tarde
para pensar más así que desnudó su mente ante la libreta y se zambulló en
el confort de su cama y en el relato de Nueva York... la luz se apagó pronto
y todo dio la vuelta para esperar que mañana fuera mejor.
... ... ...
Sus manos
apretaban el cristal como intentando tocar el líquido del interior que se
bamboleaba con sus movimientos espasmódicos. Parecía una hoguera como las
de San Juan; luces, humo, cristales con líquidos, carne en intestinos, trigo
al horno y buen humor de doce grados... se hablaba de una manera ocasional
sobre las parejas y él la invitó a bailar. Ella no ofreció resisténcia; una,
dos, tres vueltas y a la cuarta ella se
vació y él la abandonó en una esquina al tiempo que decía en su lengua profunda:
“imos, esta festa é aburrida”. Los otros succionaron las bocas de sus parejas
dejando en sus labios de cristal el sabor del adios... un despistado salía
de una habitación oscura gritando, pero antes de que terminase su frase sobre
dios una especie de oso carnicero le preguntó por su economía y le arrastró
con una voz de mando hasta el malecón de un puerto sin mar; allí el despistado
descargó el tesoro que había pirateado a una vida de sacrificio y corrió para
tropezar con la piedra de su caida anterior: “Merda” se levantó como una vaca
parida y se arrimó a una pared que se movió con el aire y dio con él otra
vez en el suelo... A la hora en que despertó la tribu estaba a cuatro lunas
de distancia en lo alto de la montaña pequeña a punto de escalar la Q. , pero
sus miembros aprendieron a contar y recordaron... “Xa está liada, falta o
... “ mandaron unha patrulla, cuando encontraron al despistado este se daba
el aire de suficiencia con dos especimenes de nueva generación en un rincón
luminoso del caracol... La discusión pudo durar horas, pero la mención de
una palabra fue suficiente. Los otros seres se miraron los siguieron. En las escaleras santas las manos apretaban cristales,
papeles y trozos secos de hoja, los sueños se transformaban en gritos y los
besos eran algo común... El sol los sorprendió en una postura poco anatómica
y con una tormenta en cada cabeza. “as dez”, “me cago en...”, “quen foi o
derradeiro?”, “onde van os meus calcetines?”. La conversación duró mientras
rugía el motor por las rampas ardientes de la carretera desierta y no cesó
hasta que avistaron las grúas de sus camas y oyeron las alarmas de sus casas
sonar... “outra fuga e van...” ¡¡ qué tanto dá?? El próximo invierno lo volveremos
a intentar.
... ... ...INICIO
Cuando
las escaleras parecían dormir él abrió los ojos e impulsó su cuerpo hasta
la posicisión de semi-incorporado, fue entonces cuando se percató de la magnitud
de la catástrofe...
Allí
no había ninguna escalera, ni gente, ni luz... En la oscuridad tanteó lo que
parecía ser una cama: Una superficie por debajo de su cuerpo blanda, mullida,
muy cómoda recubierta por una tela fina. Otra superficie por encima de sus
piernas compuesta por una serie de capas más ó menos gruesas y de diferentes
texturas... todo esto tanteaba cuando sintió un movimiento en la oscuridad
y rechinaron los resortes de la cama, sin darse tiempo a pensar sus manos
cayeron hacia la parte izquierda y toparon con un objeto irregular, blando,
cubierto por las capas protectoras que emitia una especie de gruñido...
... ... ...
Delante
de la puerta del local había una multitud de caras cansadas de estar allí...
esos seres deformes eran conocidos de sus sueños y de sus noches: uno, sentado,
tocaba el violin; otra acariciaba el cráneo de su amante, el alto controlaba
entradas y salidas, una pareja era expulsada después de ser “desplumada” en
el bosque de piedra, aquellos cargaban sus culpas con cantos de redención...
desde una ventana un hombre con barba saludaba con impasible ademán de vencedor...a
nadie. Se abrió la puerta; dentro, era el auténtico templo del silencio, un
zumbido extraño provenía de las lámparas o de los altavoces?, La flora asomaba
de las paredes y grupitos de figuras cuchicheaban en las columnas... se oia
el ruido de los pies arrastrándose, de los talones que chocaban con el suelo,
del calzado mojado; baldosa blanca, baldosa oscura, baldosa negra, esquina,
baldosa blanca, baldosa oscura... el suelo se movía hacia la entrada esquivando
ramas con uvas destiladas, los troncos
cubiertos de telas de araña, las células de las paredes, las puertas a ninguna
parte y los asientos vacios... por un ala menos ocuapda el suelo se desplazaba
llevando a los pies hacia la puerta porque había que timbrar para entrar...
“ cuidado shicos no ir todos a las ves que nos sobra el tiempo”
donde el timbre estaba lleno de gente, rostros y seres extraños; sonrisas
y dientes largos, vestidos de colores y caras sonrosadas papeles en las manos,
miradas en fuego cruzado... había una orquesta de mucha gente tocando piezas
antíguas... tribus enteras eran aplastadas y unos hombre con rollo apartaban
negro de blanco. Junto al timbre había cola; no había cola ni el timbre; cinco
dedos tocaron y pidieron, chocaron las cabezas y el suelo volvió a entrar
estando dentro...
-“ un dia teño que vir á catedral con maís gañas” zumbó
para sus adentros mientras escribía.
... ... ...
... ... ...INICIO
O sol fai puntiños na parede, no cristal e na persiana; mira, dende lonxe e dende arriba a eses seres...nen sequera lles presta atención, esquéceos de cotío e só os lembra cando do seu mundo sae un obxecto para paseares polo seu reino.
O sol
non é orgulloso nen despótico, as nosas cousas non lle van nen lle veñen;
él non ten os nosos problemas porque non coñece os problemas.
O sol
non ten cara escura nen bágoas; mans nen medo porque non ten qúe ocultar nen
a quen temer, él enche o espacio coas frecuencias da súa desintegración.
O sol
non é feliz nen ten sexo, non posue nen é posuido, non soña nen reza porque
... non ten vida.
A lúa
é mais fermosa, pero menos odiosa. Cara ela podemos mirar sen perder a dignidade
e se desfacernos en bágoas. Ela é mais querida e menos temida; cantada, debuxada,
vesificada... Pero ela non é ela, a súa beleza ven do feo e a súa atracción
ven do medo, o seu frio do calor e a súa risa do estrondo.
Porqué
queremos ós espellos?. Tal vez, o que reflexan é moito mais para nós e o espello
rebaixa o malo e resalta o bó, así podemos mira-lo sol pola noite sen temor
a quedares cegos... O mesmo efecto pode te-lo alcohol, ainda que hai momentos...
(...)
A rúa
mollada, carteis nas paredes, chan e ceo grises e húmidos cristais de mentiras,
caras longas e copias, ollos que se cruzan... Unha esquina, outra rúa, unha
praza, outro cruce... coidado co coche... unha galería, un bar, música frotando
polas paredes, movemento de pes, carreiras pola noite, bicos na parada...
sono e arrastrar de pernas, os vasos valeiros, a vida vacía , vómitos no cerebro
e restos na papeleira.
A noite
repítese tódalas noites sen ser nunca igual, porque nunca é perfecta; sempre
falla algo e voltamos a escomenzar nas gotas que mollan a rúa no solpor.
... ... ...
O chan movese baixo os pes
levandote pola cidade sen esforzo, á vontade; evitas á xente, ós coches, ás
paredes, ós escaparates e non te leva a ningures.
Non hai
case nada que importe o bastante, pero somentes unha fin de semana xa me sentiría desexoso de voltar...
Porque na loita contínua está a solución; contra as paredes, as miradas esquivas,
as portas pechadas, os “tal vez”, os tipos de ventanilla, os papeis inquisidores...
o asfalto, as gruas, as chemineas e os aparcamentos de pago. Dende aparta-las
sabas ata desface-la cama as horas son combates... os puntiños luminosos van
ascendendo facendo coma un taboleiro de xadrez na parede do fondo ¿quén moverá
ós condenados puntiños?. Agora fai frio, as árbores despídense co seu bambolear
de brazos mentras fecho a persiana; a lixeira presión dun trozo de plástico
faime dono do sol sen puntiños e á medida... Fai tempo que non oio cantar
ós paxaros, nen oio a herba que crece... só o ruido dos viciños, da estrada,
das alarmas e despertadores que non despertan a ninguén se non que nos voltan
a sumir no sono das horas que non pasan e do tempo perdido en calquer lugar...
Unha viaxe, cada viaxe vale por tres e podes repetilos sen que nunca sexan
iguais... ¡Qué lonxano semella todo os domingos pola mañan¡.
... ... ...INICIO
A luz
moléstalle na vista de cando en cando, tiña algo de sono e deixouno vencer
un pouco porque lle doian os miolos de ler... Alí embaixo facía frio, a superficie
era lisa e sen aristas; cando abriu os ollos todo parecía distinto: unha gran
marcha luminosa marcada por unhas raias latía con ritmo pausado diante dos
seus ollos, en tódalas direccions que acadaba a ver habia pequenos reflexos,
marrons, brancos, amarelos, violetas... que xurdian e se movían entre unha
masa negra moi estrana e poliforme... Todo
tiña transfondo, coma reflexo de sí cunha lixeira separación; cada
pequeño reflexo era, no detalle, a suma de dous reflexos moi próximos que
latían con igual ritmo e dirección. Tentou tocar aquello, pero as máns non
lle respostaban así que fechou os ollos para ver que pasaba; sentía o ritmo
da súa respiración ir e vir con toda normalidade, casi podia senti-lo paso
do sangue polos tubiños do seu corpo, pero non podía senti-lo control do seu
ser que vagaba tristeiro nas sombras e vapores da noite...
Voltou
a abri-los ollos por mor dunha forte sensación de calor; a mancha luminosa
medrara e o número de reflexos fixérase maior e mais visible, e o ritmo seguía
igual e todo seguía sendo reflexo e contrareflexo, baixou a mirada para tentar
verse o nariz e foi entón cando se decatou de dúas; non, mellor catro liñas
plateadas alí moi perto de él, esas non eran liñas, eran círculos: un, bueno,
dous pequenos e mais lonxános, outro mais grandes e tan cerca que case podia
tocalos coas pestañas. Tentou move-la cabeza para aproximalas o mais posible,
pero nese intre todo o reflexo desapareceu e as manchas luminosas pegaron
un salto...
Sentiu
frio na meixela e decatouse... voltou a mirar cara a mancha luminosa e, ó
pouco, deuse por enterado de que seguia o ritmo da sua respiración ... voltou
a pecha-los ollos.
Case
anos despois decidiu ergue-la testa; abriu os ollos e viu a paisaxe de sempre
pola fiestra de sempre; o anaco de estrada, a grúa, os edificios, os coches
e as catro árbores; todo alí como facía...
Baixou
logo a mirada, soriu cara ó espello da mesa e limpouno coa manga do xersey
do vapor condensado... ó rematar baixou a persinana e seguiu a estudar.
... ... ...
As chemineas
danzan na pista vermella sen tocarse e sen moverse, as antenas son as raiñas
da festa e a música e o ruxir da cidade o alcohol entra e sae das casas en
botellas de pel e ideas, a lúa volta a cambiar de disfraz.
... ... ...
Unha
canción, síntome moito mellor. Non deci-lo que penso pode ser bó para a dor.
A loita de luces no ceo, ¿Quén ilumina mellor?; as ideas nas que creo qué
pronto cambian de senso cada gota de tinta leva un minuto perdido, cada gota
de sangue un minuto de vida, cada gota de sudor un minuto de esforzo e cada
bágoa un minuto de sufrimento.
... ... ...INICIO
-“Hola”
-“Hola; ata logo...¿viñeches correndo?“
-“Que o dis ¿pola chaqueta?”
-“Si, ¿non tes frio?”
-“Non, viñen andando e lembrando unha canción e cando
me din conta era algo tarde, así que apurei un pouco; ainda así cheguei puntual,
¿non si?”
-“Si, non se che pode por pega... ademais, a chaqueta
non parece que che faga falla”
Os pasos
trocaron o seu ritmo no paso de peons e fixéronse carreira.
-“Sempre cruzas así, ou é por facer deporte?”
-“Xa te irás afacendo coma a outra xente, ó final veredes
que tendes un gran fondo físico...”
-“¿non podes dicir nada en serio?”
-“A seriedade atenaza a miña vida por tódalas esquinas,
afógame e faime pensar; Non quero ser mal educado, pero prefiro vivir contento,
sobor de todo cunha botella...”
-“Sempre falando do alcohol, non tes remedio”
E foi
outra tarde de voltas e bar, o cine foi o mellor e o demais pode esperar...
-“Ponnos dous con leite cando podas”
-“Agora mesmo podo”
-“Bueno,...eu sempre teño claro todo; non teño nada
que facer en nada”
-“Dende logo non es...¿sempre esperas o peor para ti?”
-“Así sempre estou preparado para o peor e se ven menos
malo xa me podo poñer algo ledo”
-“Non debes gañar para disgustos... ou non sabes apreciar
o bó da vida”
-“Si aprecio o bó, cando o perdo... enton e demasiado
tarde para chorar”
-“... os seus con leite... centovinte”
-“pago eu, tócame...”
-“non, ti pagaches no París o outro día, agora pago
eu...”
-“pero,... coma queiras”
Nos pocillos
quedaron as verbas dos dous e os restos de zucre disoltos no café; logo o
autobús marchou e tódalas aceras o miraron...Estirou as mangas da camisa e
acomodouse a chaqueta debaixo do brazo para botar a andar por unha rúa mollada
e gris de faroles sucios e letreiros apagados. Os ruidos da noite enchian
o portal dunha casa vella.
-“desculpa, ¿tes hora?”
-“si,... as dez e media”
-“¿fumas?”
-“non; gracias pero, eu non fumo”
-“vale, ata logo”
-“ata logo”
... ... ...INICIO
O que
acontece é que non podo mira-los ollos de ninguen sen buscares unha resposta,
e sempre atopo inquisas e mais inquisas. Cando me ergo pola mañan tremo nada
mais penso que ese pode se-lo día e saio á rúa mirando a todas partes; ás
11 xa estou triste e as 2 teño gañas de chorar, logo chego á conclusión de
que aquel non é o día esperado e escomenzo a sonar cunha viaxe, un amor, un
tempo, unha canción...
A música
vai enchendo os meus días para que me lembre do pasado e das ideas que quero
manter; é raro o día que volto a me meter entre as sabas sen sequera botar
un tarírolá ou cantar unha letra ó meu xeito, non podería soporta-la existéncia
sen música; se me quedase xordo... non sei que faría, pero seguro que botaría
a música en falla; Toda a música (bueno, con escepcions ). Ás veces bailo,
ás veces canto, ás veces choro... pero as cancions e a música van na miña
testa, moitas veces escrevo un poema ó ritmo dunha melodía e cando o leo teño
que lelo con ese ritmo ou non vai.
Cando
un rapaz se deixa a barba coida ser extravagante; logo non a quere pero, mantenna.
Pode ser un sinal dos tempos non chegados. As gotas de sudor fan un efecto
gracioso ó conxelarse.
“Porque
me dices que soy tan raro / que todo salga mal no es tan malo”: algo mais,
sempre algo mais; sempre algo que falla... ¿non é maravilloso que non exista
a perfección?... case é perfecto que non exista a perfección. ¿Prefires que
exista ou non a perfección?... é incrible como se poden trabuca-las verbas
e tomar sensos diferentes nuha mesma expresión. : ¡¡¡Se nen sequera sabemos
definir alguhas cousas!!! É incrible que empreguemos algo tan coxo coma a
linguaxe para expresa-lo que pensamos e sentimos. Fun pola rúa do Franco esquivando
pernas e miradas mentras un ser falaba en min do mal xeito que teñen as cousas
para vivir, ¡¡¡si esa voz calara!!! Podo respirar, o meu corazón latexa con
normalidade, os meus sensos funcionan ben, non estou mal nutrido; ¡¡¡e sempre
quero mais!!!.
Canta
tristeza teño, é non sei ben porqué ou porqué non, ás veces a mellor axuda
é estar calado, outras é mellor berrar ata desfallecer; eu preferiria sair
en bici por ahí; subir ó Pedroso e chorar... nen sequera o alcohol me pon
mellor. Só cos verdadeiros amigos me sinto mellor, con eles non hai segredos
e as caricias das súas voces quitan ás bágoas dos meus ollos e fan calar a
voz que berra no meu interior, pero todo está tan lonxe... Preciso da miña
nai; si, de miña nai. Na cama ( en calquera ) me boto para chorar e quedo
durmido; nos sonos sempre chamo a alguén ou son levado ou perseguido....
... ... ...
La cuesta
con la niebla, andar ¿arriba o abajo?; “no lo sé”. El punto de los ojos luminosos
y la frente despejada te sonrie desde la barra de la cafetería atestada; “¿y
la calle?”, el ruido era como una barrera... de una mesa salía humo gris de
pitillo y palabras... “hace mucho frio...” ;si , hace frio es mejor taparse.
Los brazos buscan en la oscuridad...ya está.
Todo
el mundo se ha ido, la barra está vacía ;nisiquiera está el camarero... “bueno,
volveré dentro de poco”. Y otra vez a patear la avenida iluminada. ¿El sol
o la luna? ; no, las farolas. La calle de piedra marrón, los pies se hunden
en el fango.
“¡¡EH!!
¿qué haces ahí?”, escapar pronto ,escapar ¿por qué?... un perro nos gruñe
en una esquina, no nos deja pasar... ¿nos? ; ellos están aquí. ¡¡¡HOLA!!!
, “¿a dónde vamos?”, “nós marchamos xa”. Otra vez sólo, la alameda. Una figura
negra espera en el último escalón ;empiezas a subir ,la escalera se alarga
,se estira ,se hace infinita ,cada escalón es una carrera ,cada subida una
bajada.
Nada.
¿Y ahora?. Música ,música en el aire ;pentagramas invisibles tocados desde
arriba. Bailar ,bailar y beber...
¡¡HOLA!! ,tú por aquí ,¿no estabas en inglaterra?. Pone cara de interrogante
,sonrie y se acerca, ...su pelo se vuelve cerveza.....................................................................................
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZRINNNNNNNNNNNNNNNGGGGG¡¡
No ,maldita sea ,otra vez es de día ;NO... “Charly
,apaga eso por favor”, “¿qué crees que hago?”, “podias estar durmiendo por
ejemplo ;buenos dias”, “si, muy buenos”. Ahora comprendo porqué tenía frio,
la maldita manta se volvió a escaquear en cuanto me despisté, piernas fuera;
arriba. “no se si sobreviviré a este día” venga vamos allá; encendemos la
radio (TOK) no, eso no es.. (TOK , TOK) “Y son las siete en canarias; boletin
informativo”, “Manolo bájale el volumen a eso”, “si, perdona. Oye ¿te vas
a duchar?”, “no, tengo que repasar”, “entonces haz tú el desayuno para los
dos que yo tengo que ducharme, sino me da algo”... La ropa, ¿qué hay para
hoy?… a ver, cómo está el día... persiana arriba, ¡¡¡Buenos dias cemento y
piedra!!! Hace un día gris , pero no creo que llueva, esas nubes son demasiado
altas para hacer nada... Caramba ya hay chicas en minifalda. Bueno, vamos
a lo nuestro, apagas esto (TOK) y pones la cinta de Tchaikovsky, llevas la
ropa, ¿esta camisa?, a lavar; llevaré esta otra y la chupa ligera, total no
creo que la ponga mucho...¡eh!, la radio tambien; ¡Maldita sea! Se me olvidó
abrir el agua (Pshhh...) Bueno haré unas flexiones mientras espero...¡¡¡buff!!!,
que mal huele el suelo de cerca... 1,2,3,4,5,6,7....70. Bien, supongo que
será suficiente. A ver, si ya está?; bueno, pues ¡adentro!. “Maldita sea!”,
“¿qué pasa?”, “se me olvidó poner la cinta”, “ah¡, bueno”. Me cago en la mar, bueno ahora no la pongo que cojo frio
y mojo el aparato. Cantemos... “me quito la ropa, me lavo los dientes con
mucha pastita y agua corriente...”, “Manolo, por dios...”, “qué quieres que
haga si no puedo poner la cinta?”, “Pero, mis padres aún duermen”, “Pues tu
mamá me llamó antes”, “venga, que son y veinte”, “voy, corcho; voy...”.
La calle
estaba fria y algo oscura, había niebla.
Un coche casi los atropella al cruzar, no llevaba luces; la gente de la parada
parecía una remesa de cadaveres; carne fresca para las facultades... es odioso
hacer lo mismo todas las mañanas.
... ... ...INICIO
“Todo
valdrá la pena; una ráfaga de viento me azota el interior, la marea sube fluye en mi cerebro, el aire se aparta y no
me deja respirarlo, es como andar por un abismo.”
Se embutió
en su grueso y ligero chaquetón, hizo un ademán con el pelo y envió una mirada clara, tibia, maternal,
cariñosa; dilatando las pupilas con el brillo de la mente limpia. Sus risorios
tiraron y formaron una sonrrisa sincera, amistosa, memorable... “dios mio”,
me dije “siempre igual”.
Sentiste
como una oleada de calor en tu interior y como un cubo de agua fria por los
hombros y la espalda, bajaste la mirada y supiste que nunca tendrías más.
-
y ¿ahora qué?
-
Unos folios blancos,
calles desiertas, un bar y seguir...
-
¿Para qué?
-
¡Uf!, es cansado,
pero vale la pena seguir porque siempre volvera un buen momento.
-
¿Cómo?
-
No importa, lo mejor
es seguir contento de uno mismo y no pedir la paz.
Alla en la calle de piedras
grises y marrones un ser extraño, pequeño, lento, variable... se moja con
el vómito celestial... sus miembros, extremidades, prolongaciones se doblaban,
contorneaban en todas las direcciones menos hacia delante.
“Bueno, puntos. Por hoy basta”
Mientras levantaba la vista hacia el cassete y cerraba la carpeta rápidamente
como para evitar que se le escaparan los folios que contenía. Al instante
el silencio llenó la habitación y entornó los ojos sin hacer caso a lo que
decían.
“Desde luego, no tiene sentido”;
observó el gesto de su amigo: rápido, conciso, sin lugar a réplicas y encendió
el cassete al tiempo que se ponía de pie observaba la cara ovoide de Pepe apoyado sobre el estribo de la
cama-sofá como esperando que la guillotina soltase sobre él su hoja. “¿qué,
no te gustó?”; sin esperar la respuesta dio media vuelta y desapareció en
la cocina. “No puedo opinar porque no entendí nada”. Todo el tiempo su mente
había estado en máxima concentración intentando entender aquellas palabras
hiladas para que adquiriesen un sentido... Tal vez se tratase de una historia
de amor... Lo de la mirada parecía claro... “de que va?,... escupió sin dirección
pues él le daba la espalda en la mesa y Justo no era más que una sombra y una espalda en la cocina.
“De nada; justamente, no quiero
decir nada. Que cada quien se imagine lo que quiera” Le dijo al aire que le
preguntaba con voz de Pepe. Sintió el aire caliente de su respiración en sus
pilosidades desarrolladas y una lágrima saliendo del ocular derecho... ¿por
qué?, no sé porqué lloro si no estoy triste ni borracho... La sangre le iba
a reventar en la piel... “Me voy a un bar”.
... ... ...
La habitación-casa-hogar-guarida-refugio-carcel-dormitorio
olía a aceite y a limpieza de baño, mezclado con la estridencia de un cassete
instalado justo detrás de la cabeza, al compás de la bombilla desnuda encima
de la mesa le producía una sensación de sueño inevitable...una batalla: Yo
quiero “X”, yo quiero “Y”. Incompatibles, escoger uno... Se levantó del sofá y se dirigió a la ¿terraza?, no; ¿balcón?,
tampoco, tal vez lavadero anexo... La única zona en la que podia dar el sol;
que se paseaba en algún lugar allá arriba, fuera de las paredes amuralladas
del edificio; la única donde llovia de forma natural con las estaciones del
año; que parecía no querer saber nada con el invierno, la única en la que
podía oirse una voz extraña o un sonido insinuador rompiendo el silencio de
la noche que parecía eternizarse en aquel lugar-hogar de la calle centrica...
Volvió
a concentrarse, (“¿a qué venía?”)...(“¡ah!, si la fregona”). “aquello de allí”...
Una mirada lo sorprendió desde la ventana contigua y le hizo sentir su desnudez
de pantalón corto, luego la cabeza se redujo a una mancha negra tras un cristal
rugoso; bajó la vista y cogió el objeto largo y el cilindro de plástico con
fondo para llevarlos al interior.
Desde
la cama de dudosa fiabilidad observó a las mujeres de Ramiro en la pared de
enfrente y sintió la llamada de esa boca abierta, aquellos apéndices pierniformes,
aquel vestido de costuras de acero contra la presión, la mirada al vacío.
Sentía un escalofrio en la entrepierna al observar aquellas fotos su mente se lanzó hacia la imaginación recreando
las horas en arrancar las figuras de la pared, darles vida y poseerlas. Cualquiera
servía, pues en esa pared todas las pechugas eran de primera y los
muslos combatían por mostrarse más: S.S. estupenda; M.S. fenomenal;
X.X. encantadora... así hasta el infinito. En su memoria se recreaban pasajes
pasados y su organismo inició por propía iniciativa la diversión. Llevados,
como en un sueño, por la imaginación, la memoria y el deseo de lo prohibido sus ojos sufrian
aluinaciones pasajeras viendo como las figuras se movian y dejaban entrar
una figura masculina en su espacio; su piel se erizaba en ondas de contacto
y se humedecía en sudor, todo su cuerpo se declaraba independiente del mundo.
Las figuras
de las fotos contactaban y se integraban a la velocidad que su mente deseaba
y con los movimientos que su própio cuerpo realizaba, la vista no bastaba
ahora para ver la escena así que cerró los ojos; inserbibles en un mar de
sensaciones.
El aire
caluroso de la habitación registró en ondas los ruidos de la cama, el calor
del cuerpo y la respiración acelerada...
Cuando
la música volvió a sonar era tarde para comer, la cama humedecida fue hecha
con ademanes bruscos de frustración y la ropa llenada por un cuerpo cansado
de existir como tal; los libros fueron cojidos por manos húmedas y calientes
que rezumaban placer y asco.
Cuando
la música volvió a apagarse sonó un portazo.
... ... ...INICIO
¡Contra
la pared! Siempre solo y contra la pared... desde el sofá parece que aquel
negro de blanco no va a encestar en el aro y que caerá sobre uno, después
de romper su carcel, con la fuerza de su raza de años de esclavitud. El techo
se ve vacío, parece el refleno de un pensamiento, un recuerdo, un sueño.
Solo
el techo; ni limpio, ni sucio; ni claro, ni oscuro; ni brillante, ni apagado;
ni sólido, ni blando. El techo, que desde el sofá parece tomar estructura
de cúpula celestes, se agranda, crece, se desarrolla y lo ocupa todo. Los
apuntes se resbalan de una mano que golpea sin palpar al cassete que enmudece.
En la oscuridad brilla un rostro arden
unos ojos, una lágrima no quiere salir para apagarlos... El aire falta en
los pulmones, todo son paredes y columnas, el pulso se acelera y la boca se
abre en busca del fluido para llenar de vida al cuerpo.
Salir,
salir de prisa, sin mirar atrás, sin cenar. Bajar, bajar a saltos de dos,
tres, cuatro, seis escalones. La calle va encajonada entre edificios que no
dejan ver el cielo, pero allí hay aire...claridad... Una cerveza, pronto o
nunca. Hay que apagar aquel incendio antes de que nos queme.
-
Ya estás aquí
-
Si, ya vine.
-
¿adonde fuiste tan
corriendo?
-
Necesitaba dar un
paseo, me sentía fatal.
-
...Tio, estas raro;
¿te encuentras mal?
La mano grande, pesada y llena
de dedos dio un golpe breve y conciso en la mejilla.
-
...no, físicamente
no me pasa nada...debe se la morriña. El suelo está asqueroso alguien debería
pasar la tarde fregando para olvidar.
-
¿Ella?
-
...Si.
Un balanceo de cabeza; por
hacer algo los risorios se contraen y deshacen el gesto imperterrito de aquel
que sufre por amor para escupir un estiramiento de labios sin sentido hacia
la altura del rostro amigo.
-
...Vou frega-lo chan
-
no, nos vamos a un
bar a beber algo y te enrrollas a una tia; ¡verás qué pronto olvidas!.
En ascensor los seis pisos
eran cómodos de bajar y subir y la calle no parecía tan cansada. La noche
empezaba a dibujarse en las farolas proyectando luz y sombra por las acera;
los locales llamaban con el canto de sus escaparates y adornos.
-
¿Dónde?
-
Ven, vamos a (...)
allí siempre hay chicas.
La conversación del camino
se basó en el reconocimiento de una serie de traumas y su poca probable solución
en una tarde “por buena que esté”. Frente a la puerta alguien dio la vuelta.
Sus ojos, su cabeza, sus brazos, su ser, sus recuerdos, todo siguió a sus
pies en un vaguear sin sentido por los escaparates porque al dar la vuelta
a una esquina volvió a encontrarse contra la pared.
... ... ...INICIO
Meter
la llave, girar hacia la derecha y, al sentir un golpecito, empujar. – “boas”
–“hola, tonto”.
Empujar
hacia atrás, un suspiro, ganas de llorar y de “explotarlle tódolos graniños
ó renacuaxo este”. “¿estás só?”. “si”.
El cuarto,
las hojas y el boli. Ponerse cómodo; otra conversación insípida, el recuerdo
del primer poster: “¿cuál era?, no me acuerdo, pero ponerlo fue un lio”. Poner
la “gloriosa” novena... “a ver que lles poño hoxe”.
Había
apuntadas varias pistas: Vestíbulo do cine, partida de cartas, autobús...
todo lo había apuntado una noche ( ya no importaba cual ) en casa de Justo,
la misma casa que visitó hace una hora para comprobar el gélido ambiente que
reinaba en ella, casí una muralla de acero frio y liso, transparente y pesada...
“hola, solo venía a ver como estabais...”
La salida
del cine le confundió con la ciudad, con la carretera de cualquier parte,
con la acera en obras de Madrid, la gente indiferente de Barcelona, las ruinas
de Peking y la luz de las farolas de Compostela. Vagueó ahogado en su deseseperación,
su sueño y su soledad; tarareando el cuarto movimiento y mareando al gernika
con un movimiento de su índice...los ojos de la locura de Alex le perseguian
por la ciudad; su vestimenta blanca, sus botas negras, sus broches en forma
de ojos y su sombrero de hongo negro se superponían a su imagen... silbando
el cuarto movimiento y hablándose sobre lo bueno de ser uno mismo.
Un café
en su bar preferido, una lectura que le demostró su incapacidad, su falta
de concentración y lo lejos que estaba de todo... “¿Cómo entender cuando alguien
te quiere explicar lo que sientes?; peor es si alguien te explica como alguien
te explica lo que tu sientes”.
Pronto
la acera fue todo lo que le preseguia, ya no valía llorar, rezar, ni pedir;
había que hacer algo, había que cambiar. “Venderme” como se lo planteaba.
“Si por lo menos fuera venderme, pero estoy seguro de que de un cambio así
no sacaré nada y lo perderé todo; lo poco que tengo, yo mismo.”
Era un
pasillo largo, tanto como el tiempo que había pasado desde la última vez que
lo vió. Las paredes eran enormes desde la pequeñez de su edad y estaban hechas
de multitud de piececillas verdes como su consciencia. El suelo era de terrazo
veteado, aunque él no sabía lo que era eso. El cielo era raso y translúcido
como su mirada infantil; ¡qué lejano está aquel pasillo!, en él vi crecer
a un niño...
El rugido
de un autobús lo sacó del recuerdo, unos ojos indiferentes lo contemplaban
desde la cabina.
... ... ...
Aquella
mañana no había ideas en el refugio, los ruidos se colaban desde las ventanas
del patio de luces: el olor del café de sobres, las duchas abiertas, las radios
cantando la mañana. La boca se abrió para soltar el aire de la noche, el suspiro
de la soledad, los “buenos días” a la pared de los posters... (hoxe sesenta)
al suelo; siempre arrastrándose, caminar con el pecho. Arriba y abajo: 1,2,3
( ¿por qué non paso de todo e marcho
tódoala semana de viaxe?, a Fisterra; estaría a dios) 19,20,21 ( Chamar ós
de Lalin e dicirlles calquer cousa para que veñan hoxe á noite) 39,40,41 (
ir a Ortigueira a... nen sequera sei onde traballa) 55,56,57 ( que ben me
viría que alguén me fixese caso ) 59,60...(¿hora?) el tiempo parecía volar
cuando uno quiere retenerlo y olvidarse de unos cuando desea que pase rápido.
Tan rápido voló el tiempo como la masa blanca, espumosa y siseante-chirriante
se dejó sentir desde la olla de aluminio sobre la plancha de aluminio en la
cocina de aluminio... Los vasos se alineaban abajo, en un estante; los hay
de todas clases: de mayonesa, de salsa de tomate, del bar, del pub, de los
amigos, de los vecinos... escoger uno cada mañana era un verdadero problema
que resolvió utilizando siempre el mismo, los otros adornaban mucho con la
puerta bien cerrada.
La cinta
se canso de hacer sonar la novena y lo anunció “CLANK” justo cuando la puerta
hacia “BLAMM”; fue un diálogo apasionado. Más lo fue el de las paredes del
ascensor con el suelo y con la puerta, todas sonrreian y daban los buenos
días y la puerta deseaba un buen día.
En la
calle había personas (lo cual es raro porque normalmente solo hay gente) y
hasta se oyó un “buenos días”; al dar la vuelta encontrarás con quien te saluda:
tirón de esternocleidomastoideo y apertura de pestañas... “¡ah!, es ti, bós
días”; sonrrisas mañaneras.
-
a clases?
-
non, ó cemiterio
Gesto de sorpresa y risa...
-
ni por la mañana
estás de buenas...
-
“como quieres mentes
puras si cagamos juntos?”
El camino era un largo zigzaguear
baldosas rotas y charcos sucios; vuelos sobre andámios peligrosos vados de ríos de asfalto con cocodrilos
de acero y cuatro ruedad... toda una aventura llegar a clase de geología.
-
Bós días
Caras largas contemplan el
origen del saludo, sus ojos son como números y sus bocas como fórmulas...
-
¡ah!, eres tú.
Escoger sitio también requiere su tacto. Podría venir alguien que no fuese mal estudiante, sentarse a tu lado y desconcentrarte mientras intentas pensar en un viaje con una pregunta como “¿qué dijo?” o, lo que sería peor, preguntándole algo a aquel ser ( el que fuera) que se pone en el altillo a hablar.
... ... ...INICIO
“HOY
COMO AYER, MAÑANA COMO HOY...” (bequer; rima LVI)
Encontrar sitio para aparcar no es fácil, sobre todo si tienes que hacerlo en una acera determinada; además la calle del fraile pistolero es una de las más céntricas. Montar guardia, como si persiguiesemos a una chica; ( tu, que miras?) “Hola”. Un azul se acercaba por la acera, un mono azul. “estou esperando para coller sitio...é que teño que baixar uns mobles...si, coma vostede diga”. Arrancar;¿dónde está...?; ¡ah! Si, del lado derecho; siempre dije que Mary es una conservadora. ¡Música!; marcha atrás...y, ¿ahora qué?..¿e logo?... “mentras dou a volta vou perde-lo sitio”... “veña hom; só ata ahí atrás” ... “graciñas”.
Cinco
minutos, cinco minutos más y son diez... “¡menudas hembras pasan por esta
calle! ; ¡así no hay quien estudie! Suerte que me voy, ¿o no?; después de
todo voy a estudiar lo que quería, ¿no?. ¡ pero, ¿quién coño...?. “¡ah! ,
es ti, ¿ e logo?”... “nada, esperando para aparcar”... “é que teño que baixar
uns mobles de ese portal”. Señalar es malo manolito. “ e ti?”...
“levas prisa?”... “vai un café ás catro”. E dalle co café, total esta pasa
de nós; ¡ bó ¡ é o mesmo. “si, nese portal ; sexto C”... “ata a tarde”. Son
la hostia, por un coche ya cambian la manera de tratar a uno. Bueno, por lo
menos tengo el café pagado.... ¡¡coño, que se nos meten!!. “eh!! Ti; ahí vou
eu que levo vinte minutos esperando” ... “é que teño que baixar uns mobles...”.
“Non,
se o coche é da miña irmá...eu teño un R-5 de ¡¡uf!! Non sei cantas mans e
catro marchas”. ¡¡ que ollazos nin dios!! ; parece que uno se hunde en ellos
; lástima de sosedad. “non, mañan non vou a clase, xa non volto mais”... “cambio
de carreira...” ... “si, alá en Xoan XXIII” ... “a Vista Alegre... á casa
dunha amiga da miña irmá”. Me cachis, esta es de las que llevan un anzuelo
siempre para ver como vamos picando. “si, bueno eu;...non te rias que me desconcentras”
... “home, por que si ti ris non podo pensar”. ¡¡toma frase!!; no si a frases
soy bueno, lo que pasa es que el resto... “non te preocupes muller, seguro
que nos vemos mais”. Oye, ¿tendrá pareja?; al fin y al cabo no parece muy
tonta y ¡¡tiene unos ojazos!!... “e o teu mozo, ¿non será ciumento?”... “eso
é mentira, seguro que tes alá en ...” ... “si, por alá” ... “¿non?,non mo
creo”. Está en el bote muchacho¡¡¡ ; tiro de tres de espaldas a tablero y
entra limpia¡¡¡. “logo, estudiarás un montón...” ... “si, ‘vida universitaria’,
¿non?” ... “a min gústame ir ó cine” ... “¿si?, pois non o sabía; ¿en que
cine?” ... “Pois
case me dá tempo de ir antes de marchar a levar as cousas á casa” ... “con
chegar sobor das oito...” ... “ata mañan, mañan teño que devolverllela” ...
“Non, o meu non o traerei porque senon non gañaría para gasolina, aparcamentos...e
multas” ... “si, teño que darme prisa...” Venga hombre , acaba de una vez
e invítala al cine... “¿queres vir?” ... “xa, comprendo”. Bueno, pequeño fallo
subsanable. “por cartos non te preocupes” ... “Bueno, si é así ... eu teño
que darme prisa se quero coller entrada; ¿seguro que non queres vir?” ...
“si... claro...non te preocupes, pago eu ... a próxima vez pagas ti” ... “bueno,
pois eso , tranquila... ata outra... (mua)... chao”.
Naquela
sesión de tarde había unha butaca que non paraba de facer ruido e un cerebro
que non paraba de dicir ¡¡¡GILIPOLLAS!!!.
... ... ...
Na escuridade
quente estase ben; este sono que se bota entre as curvas do autobús e as cassetes
asasinas dos pilotos é o mellor para chegares o luns a tempo ás clases.
-
oye, ya llegamos
-
gracias.
Abriu os ollos; as luces dos
faroles fixeron á costa de Pontepedriña case tal e como a deixara facia setentaeduas
horas e parecía tan distinta¡¡¡... Sentiuse canso de nada e só tiña gañas
de chegar a un bar. Puxo a chaqueta e abotoou o pantalón; soriulle a unhas
rapazas que estaban na acera e mandoulle un bico a outra que pasaba cara á
casa ( “no, si ligando soy la ostia” ) e ainda se sentiu mais apagado, mais
canso, mais gastado, mais vello. E pensou que cada fin de semana envellecia
por catro e que ó rematares o curso saerianlle canas ata nos sobacos.
O seu sorriso interior sorprendeu
ós ollos dunha loira de perruqueria que fixo un xesto de desprezo e torceu
a mirada. ( “esta claro que no me como un rosco” ) sentiu unha fonda pesadez
no peito e como se todo o aire do autobus se separaba do seu corpo para deixalo
mais aillado ainda; apretou os puños e tentou sorrir outra vez; xa era inutil,
aquel xesto de aquela descoñecida iballe a estropear a noite de domingo.
Baixou coma un lume, abriu
a porta das equipaxes e colleu o seu bolso entre todos dicindo: “Ven morenita,
ven...” botou o bolso ó hombreiro, callou o chapeu e meteu as mans nos bolsillos;
dubidou... podia esperar por alguen coñecido (¿para que?) cruzar baixo a ponte
só era mais comodo. Tal vez, esa fose a única vantaxe de ir só. Despois de
un montón de pasos, varios pensamentos, catro cruces de rúas e unha volta
de esquina atopouse diante do portal... (¿ya?).
Subiu no canso ascensor e entrou
no desterro... non habia ninguen; desfixo o bolso e meteu os calcetins na
neveira... voltou a quitalos e meteu a comida na neveira e os calcetins no
armario. Ó mirares cara ó escritorio sentiu a chamada do libro de química
e dos apuntes de fisicoquimica que non entendia e sorriu cara a eles, a cama
tamén o chamaba para sequires sonando... pero él escolleu a rúa, o descoñecido.
A ducha foi rápida, a cea inexistente; pronto deixouse de escoitar música,
e mais pronto se oiu o portazo na noite.
Nas voltas das escaleiras pensaba,
imaxinaba, vislumbraba o que ia facer... (“y ...¿si encontrase a ... podria
invitarla a algo, ir al cine o a pasear y...”) e sonaba mentres baixaba polas
escaleiras que atopaba a aquela súa sombra na escuridade e sua luz no día.
Ó chegares á porta ainda non
puidera bicala, pero xa era sua... na rúa o ruido non o deixou seguir e despertou
(“merda”) colleu un camiño sen marcar polas rúas, deu volta a unha esquina
e entrou nun bar; escomenzaba a noite do domingo¡¡¡.
... ... ...INICIO
“Compostela (...) de 1989”
Bueno,
esto está ben; tal vez o repita noutras cartas, así non teño que mollarme
e deixar a miña opinión ó descuberto ainda que ;¿qué cona importa o que eu
opine si ela opina o contrario?; pero, si lle digo o que opino doulle unha
vantaxe pois sabe qué resposta atopará
pola miña banda e eso non é bó porque no suposto de que as cousas lle vaian
mal pode intentar voltar ainda que non o sinta moito, pode intentar voltar
porque sabe que o ten seguro e que non pode fallar; así que conven non deixarlle
nada claro, é mais, en pormos algo chungos, algo así coma...
“non sei porque che
escrevo si non temos de que falar...” ...esto,... tal vez esto sexa
un pouco duro, non sei... aquela tarde no lugar de sempre dixera algo así
coma que as cousas costa arriba lle daban gañas de subir ou algo así; foi
unha tarde rara; diferente. Fai moito que non vou por alí... Bueno, tampouco
se trata de pasarse, despois de todo buscamos manter unha relación amistosa
e non unha cadea de reproches ou insinuacions; buenos, esta fora...
¿E de
que lle falo eu nesta carta? ; non creo que deba contarlle toda a xente que
coñecin porque logo soltará aquelo de “era de esperar” e ademais ainda non
fixen nada que mereza a pena seres contado agas un paseo pola alameda ( ademais
do cine, pero eso non conta ) e non creo que capte o significado que pode
ter eso para min... tal vez se lle digo a frase que me soltaron, a de Bequer
pode que capte algo... Bueno, logo ¿qué lle conto?.
Cando
pechou o sobre e puxo o enderezo non puido evitar pensar que era a primeira
carta que lle escribia e que non era unha carta como ela merecia no seu pensamento,
pero si era unha carta contextual; tal vez aquela frase de “
foi mellor así”
lle poidese dar algun quebradeiro de cabeza nuha posible reconciliación, pero
seria facilmente explicabel en base ás actuais circunstáncias, no fondo todo
o que dicia na carta era verdade (ás veces demasiado clara) e pode que esto,
o feito de estar baseada na verdade do seu interior fose o úico que diferenciase
a esta carta de amor de una documento polítco; ambolosdous son circunstanciais
un verdadeiro e outro falso.
... ... ...
Coma
calquer xoves pola noite deambualba polas rúas buscando... o próximo bar.
-
¡¡¡¡HOLA!!!! (coma
un berrido apocalíptico xurdiu da boca dunha galeria, coma si o chamase o
bar enteiro).
Adentrou a vista polo tunel
e non viu ren, ia voltar a andar cando...
-
¡¡¡ OYE, Estoy aquí!!!!
Enton parou os pasos e voltou
a mirar, un corpo apareceu na boca da galeria, sorriu e abreu os brazos; a
memoria funcionou e recoñeceu ó rostro. Avanzou.
-
Hey, hey, hey... ¡¡¡es el rey!!!
-
Hombre, pensé que
no te acordabas, ¿qué es de tu vida?
Deronse a man con forza e foron
deglutidos pola sombra da galería...
-
Pues nada tio, de
paseo por los bares... casí no te veia desde afuera; ¿cómo va todo?.
-
De coñas, no tenemos
exámenes hasta sabe dios....y;... a ti no se te ve nada.
-
Bueno es que ahora
vivo lejos y no paso por el centro más que a emborracharme...
-
Nada, eso no es escusa...
que ahora no se te ve pero es que nada; además, prometiste visitarnos por
la facultad de vez en cuando y aun no viniste; eso que me debes un café...
-
Bueno, por eso no
hay problema... te pago unas cañas aquí...
-
No, yo quiero que
vengas por allí de vez en cuando...
(...)
- ¿oye, con quien andas?
- con unos del pueblo, ¿y tú?.
- nada; yo estoy solo que esta gente no sale ni a tiros.
- Bueno, pues vente con nosotros
- ¿hasta que hora pensais andar por ahí?
- je, eso ni dios lo sabe, no depende de nosotros.
E a noite foi caendo a golpe
de bares, de cervexas, de ritmos tolos e de conversas estranas; os estudantes
compostelans divertíanse enchendo o seu sangue dun novo xeito de vivir no
que a superioridade parecia desaparecer diante dunhas cervexas e as normas
as dictaban o aguante do corpo e o aguante do dos demais...
Nun bar perdeu a pista dos
supervivintes e tras várias esquinas atopou a rúa que buscaba, quedábanlle
moitos pasos ata o portal, a porta e a cama; pero a noite era acolledora e
deserta, perfecta para pensar e para sonar. Pola rúa esqueceu todo o que levaba
pasado: O selectivo, a pre-inscripción, o mes en bioloxia, os nervios, o troco
de carreira... maña ás 9:30 tería que ir a clase (tanto daba do que fose)
e á 1:30 collería o autobus para a casa, non tiña gañas de nada, pero pensou
en todo o que tiña que facer e de só pensalo sentiuse canso...
Cando se topou ca manta o reloxio
(un deses xaponeses) facia piii-piii por sexta vez dende as doce. A bruma
tapoulle o pensamento e durmiu...
... ... ...
Mulleres,
mulleres... ¿serán eses seres tan distintos de nós?, ¿por qué saen coma centro
de tantas actividades?,¿por qué se lles despreza en tantas outras?;¿non pertencen
coma os homes a especie humana?,¿non pensan, escreven, falan,sonan...coma
os homes?;¿qué teñen que as fai estares tan por enbaixo e, ó tempo ,tan por
riba dos homes?. Semella coma si ese alonxamento que sufren dende que a forza
bruta acadou o control crease un muro segredo no interior das mulleres que
chamase ós homes á súa descuberta...¿será tal vez o seu frio poder de dicir
si ou non?; ou ¿seguirá sendo a búsqueda do brazo protector, forte que asegure
unha longa existencia e abundante prole?.
Mulleres-desexo,
mulleres-espello, mulleres-espantallo, mulleres-armario, mulleres-home, mulleres-sin
cabeza, mulleres-fatal... ¿por qué non enfocalo ó revés?;¿non podería ser
que (dende o punto de vista femenino) o home fose o obxecto de tódalas artes
e partes; o obxectivo da ambición, o furor das masas, a dependencia contínua...?.
As sociedades que se din “ben organizadas” teñen homes e mulleres políticos,
mulleres e homes estrela, traballadores e traballadoras, marxinados e marxinadas...
pero, seguen existindo os substratos da vella tradición: hay mais revistas
de mulleres que de homes (do corazon ou eroticas?); segue existindo o “acoso
sexual” masculino...
Tal vez
o equilibrio (ainda que encoberto) sexa o indicador do “avance mental” dunha
sociedade, pero: ¿cara a donde?. A igualdade total que tanto se desexa non
é conqueribel dende posicions cómodas en despachos; é un problema de educación,
e debemos escomenzar por nós cunha auto-educación non discriminadora; non
pido nin quero unha sociedade fria e calculadora senon unha sociedade xusta...
(Joder,
este comentario no lo va entender ni su madre, al final no sé si dije digo
o digo Diego... lo mejor es que lo empiece de nuevo...)
... ... ...
(Deus,
si o sol se calmase un pouco sairia a toma-lo sol). As rendixas da persiana
debuxaban un amplo mosáico na parede, no sofá e no chan; pechouna de todo
e deitouse... o calor transitaba pola sala en ondas de fume invisibel e todo
o ruido que se escoitaba era o balbuceo da televisión de sábado que non era
igual que o dos outros días, pero daba o mesmo noxo.
(Tal
vez haxa algo para o vídeo) O esforzo de se erguer foi o suficiente para crearlle
unha descompresión e voltou a caer no sofá sudando, (a la mierda todo)...,
unha man buscou o mando a distancia (o gran invento da vagancia) e presionou...
Pof!!! . O balbuceo calou e o calor remitiu de súpeto (vou durmir e estudo
pola noite...);revirouse no sofá, pechou os ollos e acomodou os testículos
de xeito que non lle molestasen ó cruzares as pernas.
Se tivese
o coche... non sairia da casa, estou moi canso... iria á praia, a Portosín...
baixaría ata o centro tomar unhas cervexas frias...teño que estudiar, ¿por
qué teño que estudiar?; se todo remata pasado mañan, se non sei se servirá
de algo, se vou seguir buscando sen atopar... ¿e que busco?, ¿qué quero?,
¿hai un obxectivo?... este sol faime afogar; deus, o que faría por estares
lonxe de todo... si aquel día houbese sido distinto si de verdade eu fose
o tipo que quero ser; tal vez, agora non estaría só; estaría xogando ás cartas,
ou sentado na sombra da Quintana cun litro de cervexa na man... iria ó cine,
pasearía as rúas e acabaría borracho nuha acera sen estudar...
Pouco
a pouco foise quedando durmido e a derradeira imaxe foi o inicio doutro sono...
A trona
despertouno mais tarde, unha nube negra saia tra-la colina, o vento sopraba
e os lóstregos alumeaban o horizonte sul (alá esta o sul, alá detrás da persiana...
vou estudiar para marchares ó sul... a non facer ren). As follas dos apuntes
foron pasando dun lado ó outro deixando algo no seu interior...para esquencelo
dempois do exame.
“Menuda
gilipollez, ¡!!que coño me importa que... si no me va a servir de nada¡¡¡
e a auga escomenzou a caer arrastrando a terra, a suciedade, o lixo...
... ... ...INICIO
“Hola,
hola”... “hola, hola” “antes de xantar voume duchar...que teño uns nervios...”
“¿e logo?” “o primeiro exame da universidade ¿non e dabondo para teres nervios?”.
O sol
daba de firme nos apuntes, os apuntes queiman e o sol chama a pasear “non
quero pensar no exame, paso de repasar mais; o que esta feito feito está;
“¿hai auga quente?” , “si” , “pero mejor que comas primeiro”, “non, dúchome
primeiro e logo como...”. A música escomensou o baile, a ducha abriuse en
DO e a roupa ia caendo (é importántisimo sair ben deste exame, é vital non
perder a confianza, vou gañar; sei que podo). Meteuse baixo a auga e escomenzou
a frotarse, ó momento notou que se lle nubraba a vista... “mierda”, “¿qué
pasa?” ; “metinme na ducha cas gafas postas...” ... o resto do tempo quedou
sepultado baixo o medo ó fracaso, o autoconvencimento e as lembranzas de loitas
pasadas. “Mira que meterse en la ducha con las gafas...” na rúa ainda escoitaba
as risas da casa... que lle desviaban do medo cara a vergoña.
“Hola,hola”,
“Hola (...), pasa”. O café foi o alivio dos alivios, unha boa conversa quítalle
o medo ós mais valentes (que son os mais medosos) “pero, lo llevas bien;¿no?”,
“si, pero coma é o primeiro non sei...
din que é tan difícil...”.
Na rúa
o ruido dos coches non lle deixou pensar (que ben) no que tiña por diante,
o café estaba pago e a costa semellaba menos costa que de costume...
“Hola,HOLA”...
“GfMmmnn” No pasillo cada persoa semellaba unha neurona exitada e exitante,
unha terminal demasiado recargada para recibires mais chamadas que a da lista...
“Antela...”, “Si”; “Abelenda...”, “si”... era como unha petición de matrimonio,
era a vida mesma. “Oye, y no sabrás...”, “non, non sei ren, non quero falar
de nada”. Eran os “nervios a flor de piel” a “acción da adrenalina”, os pitillos
encendíanse, danzaban e apagabanse como un lume forestal ou unha manifestacion
con velas.
A primeira aula estaba chea, a segunda escomenzaba
a recibir carne para o exame coma unha trituradora que engule carne para picar...
limpa e marcada, carne de res ou tenreira... Xa van polo “L”: “López...”,
“-SI”. “Suerte...” dous bicos estalan no aire coma un só. Un cobadazo entre
amigos e un soriso; “Luisa, te toca, suerte”... idem de lienzo.
Xa chegaba,
xa viña , era tan tardon e tan curto coma un orgasmo, pero non producía ningun
placer; tódolo mais unha decepción... ( entrares coa dereita é importánte).
“¿Dónde?” ... Unha silla, unha silla normal coma a de tódolos días, !Que diferentes
son¡ se levase escritas alguhas das respostas do exame. Non tiña cables, nen
cordas; pero ben podia se-la silla da morte. Non era comoda, nen falla que
facia...
“Hola,
hola”, “hola” un sorriso superior a todo o descriptibel inundou a súa vista,
nubrouna e o medo desapareceu, fundido en aquel calor... “¿cómo lo llevas?”,
“bien, ¿y tú?”, “Yo, fulanito ...”, “...preguntaba si estabas bien”,
“ben nervioso”, “bah, tonterias. Estos examenes se enfrentan sin miedo”, “dá
gusto oir falar así a unha muller guapa (toma frase)”, “Te parece un buen
lugar para ligar?”, “nunca hai lugares malos”. Na conversa foronse sumando
compañeiros e , o final, aquello era un galiñeiro; cando chegou a hora das
preguntas pensou “Ven, muerte, ven...”.
Ó abrires
a porta pasou por diante de todos coma un cohete, coma unha exalación baixou
as escadas e foi ó bar. “un quinto frio”. Pouco mais tarde chegaron os outros.
“¿qué, tan mal te salió?”. Tomou o quinto dun grolo e pediu outro, pagou dou
a volta con cara triste, chorosa, debilitada: “que va, saiume de puta nai...”,
“pues ,cualquiera lo diria”, “é que sempre fago o parvo nos exames...”.
Dous
meses dempois, na clase o balanzo ia caendo coma un xuizo final no que só
os elexidos son chamados... os mortos eran invisibels; os resucitados (aprovados
condicionais) agardaban o purgatorio do segundo exame. A lista era longa.
“houbera preferido ser dos primeiros”... “López... 6,75”, “López.... 5”...
Cando escoitou o seu nome “sete setentaecinco” deixouse caer pola silla abaixo
e debuxou un grande sorriso idiota.