V.- HISTORIA DE LA LENGUA EN ESPAÑA
Página principal Introducción Contenidos  Latín casi español Latín - indoeuropeo - 1 Latín - indoeuropeo - 2
Del latín al español Vocabulario Cultismos Debate: Español = Latín Textos castellanos antiguos

Final

Índice

Actividades

Primer grado

Lengua I

Historia de la lengua en España

Antes de la llegada de los Romanos

Los Romanos

La Edad Media

La Edad Moderna

En la Actualidad

Cultura I

Los Cartagineses en Hispania

Aníbal

Sagunto

Movimientos de resistencia contra los romanos

Viriato

Numancia

Sertorio

Augusto en Hispania

Emperadores procedentes de Hispania

Referencias locales I

Agentes romanizadores

El ejército

La política

La literatura

Las instituciones

Topónimos

Examen I

Segundo grado

Lengua II

Comparación de estructuras gramaticales: textos

Paso del Rubicón

Cambio del sentido del presagio

Veni, vidi, vici

Batalla de Farsalia

Cultura II

La literatura hispano romana: Lucano

Las instituciones

Referencias locales II

Topónimos

Examen II

1.- Explicar los diferentes elementos que han formado el Español actual, después de haber estudiado los distintos pueblos que visitaron la Península Ibérica: sustrato, superestrato, adstrato,...

2.- Explicación del LATÍN VULGAR.

3.- El Latín, como seña de identidad”.

4.- El Latín como principal constitutivo del idioma en España.

5.- Realización de mapas de la Península Ibérica, después de haber estudiado los períodos principales, de la historia del Español. Los mapas estarán referidos a la lengua.

1.- Estudio de la localización de los distintos pueblos prerromanos en la Península Ibérica. Hallazgos arqueológicos.

2.- La República Romana en Hispania.

3.- Guerra contra los Cartagineses.- Aníbal. Sagunto.

4.- Movimientos de resistencia: Numancia. Viriato 

5.- Sertorio y la guerra civil en Hispania. Pompeyo y César. Investigación.

6.- Augusto en Hispania: Cántabros y Astures 

7.- Emperadores procedentes de Hispania: Trajano, Adriano, Marco Aurelio, Teodosio. Investigación.

8.- La sociedad hispano-romana en tiempo de los visigodos. Investigación.

1.- Estudio de los agentes romanizadores: El ejército. El campamento. La fundación de ciudades. Investigación y reflexión personal. (Ver películas: “Espartaco”, “Cleopatra”)

2.- Estudio de las vías de comunicación: el “Itinerarium Antonianum”. Indicar en un mapa las principales calzadas romanas: “Via Augusta”, “Via Lata”,... (Ver vídeos y diapositivas)

3.- Estudio de los principales monumentos romanos en Hispania y sus elementos: puentes, acueductos, cloacas, termas, conducciones de agua, pantanos, murallas, calzadas, arcos de triunfo, templos, foros, teatros, anfiteatros, circos, columnas, mausoleos, casas, “villae”, mosaicos. Señalarlo en un mapa. (Ver distintos vídeos y diapositivas) (Cfr.: Multa romana in Hispania sunt)

4.- Estudio de un mosaico: El mosaico central de la “villa” La Olmeda, cerca de Saldaña, en Palencia. Tema, configuración, realización, materiales, localización, utilización. (Ver vídeo “La villa de “La Olmeda”) Otros mosaicos importantes. (Ver video sobre Mérida) 

5.- Estudio de las etapas por las que pasó la distribución administrativa de la Hispania Romana. Investigación.

6.- Mantenimiento del talante romano: realismo, derecho, los más romanos de los provinciales.

7.- Estudio y localización de los topónimos romanos en España.

8.- Proyección de diapositivas de los monumentos romanos en España y comentario de las mismas.

9.- Estudio de los elementos arquitectónicos greco-romanos concretándolos en los distintos monumentos.

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1.- Investigar los diferentes tipos de flexión que existen en Español y en otros idiomas modernos.

2.- Comparar las estructuras gramaticales del Latín y el Español.

3.- Comparar las estructuras gramaticales de diferentes idiomas modernos, sean o no romances.

4.- Estudiar los principales rasgos característicos de la sintaxis latina.

5.- Aprender a manejar diccionarios, sobre todo el de Latín-Español.

6.- Aprender a reconocer las estructuras latinas sencillas.

7.- Aprender a reconocer los restos de las estructuras sintácticas latinas en los idiomas modernos.

8.- Estudiar comparativamente los pronombres en Latín y en los principales idiomas modernos.

1.- Estudiar los principales literatos hispano-romanos: La familia de los Anneo: Séneca el Retor, Séneca el Filósofo, Lucano. Otros literatos: Marcial, Quintiliano, Columela... (Ver “Lecturas Romanas”)

2.- Séneca como autor teatral. El teatro en Grecia y Roma. La tragedia: Esquilo, Sófocles y Eurípides. La comedia: Plauto y Terencio. (Ver la película “Golfus de Roma”)

3.- Lucano, poeta épico: La poesía épica en Grecia: Homero. La poesía épica en Roma: Virgilio.

4.- Marcial, el epigramista. La poesía satírica. (Ver Lecturas Romanas)

1.- Estudiar la proyección de las instituciones romanas en la actualidad.

2.- Estudiar la pervivencia de los géneros literarios greco-romanos: tragedia, comedia, poesía épica y lírica, poesía satírica. Investigación.

3.- Lectura de alguna obra moderna que tenga relación con las antiguas: p. ej.: los mitos de las tragedias de los dramaturgos griegos; alguna comedia de Moliére, etc.

4.- La filosofía griega, cuna del pensamiento moderno. Sócrates, Platón, Aristóteles.

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HISTORIA DE LA LENGUA EN ESPAÑA

La historia de la lengua es paralela a la historia de los pueblos que la hablan.

A.- Antes de la llegada de los Romanos

Cuando los Romanos, a finales del siglo III a. C. (218) pusieron por primera vez los pies en la Península Ibérica, había en ella ya otros pobladores:

I.- Los primeros habitantes de los que se tiene noticia son los IBEROS, que procedentes, según se cree, del Norte de África, se establecieron, unos 1300 años a. C. por el Sur y Levante de la Península, y en sucesivas migraciones ocuparon el valle del Ebro y la Meseta Central.

II.- Hacia 1200 a. C. entraron por el norte los CELTAS, pueblo procedente de la Europa Central, con rasgos indoeuropeos, y ocuparon las zonas Norte y Occidente de Iberia. Estos pueblos fueron  llegando en sucesivas oleadas migratorias. Los largos años de convivencia hicieron que, de hecho, se fundieran los dos pueblos, dando origen a los CELTÍBEROS.

III.- Los TARTESIOS son posteriores (siglo VIII a. C.) pero su establecimiento en la zona Sur de la Península Ibérica (Sur de Portugal, Valle del Guadalquivir y Andalucía occidental) fue el más importante. El Estado de los Tartesios era fuerte y se mantenía del comercio y de la minería. Su rey, Argantonio, es el primer personaje peninsular conocido. En la Biblia aparece Tartesos bajo el nombre de TARSIS.

IV.- Los CARTAGINESES se establecieron en la Península hacia la mitad del siglo IV a. C., en la costa Sur-este. Después de la Primera Guerra Púnica contra los Romanos (238 a. C.) se apoderaron de gran parte del Sur de España y lo colonizaron. Fundaron entre otras ciudades Cartago Nova (Cartagena), y se repartieron con los Romanos el territorio peninsular poniendo al río Ebro como frontera de ambas zonas de influencia.

Cuando los Cartagineses atacaron Sagunto, ciudad aliada de los Romanos, éstos entraron de forma masiva en la Península Ibérica por primera vez, de tal manera que ya no se marcharán, y su influjo cultural y lingüístico nos acompañarán siempre.

Estos pueblos y sus idiomas formaron el 

SUSTRATO

lengua o lenguas que existían antes de la adopción del LATIN

 Influyeron en él, pero éste los sustituyó. Han permanecido, sin embargo, palabras como "grava, camino, garza, camisa, cerveza, cabaña...".

Otros pueblos visitaron las costas españolas con intereses sobre todo comerciales, y el influjo se limitó a las  zonas costeras. Fundaron colonias, algunas muy prósperas: Gadir (Cádiz), Malaca (Málaga), Abdera (Adra, en la provincia de Almería), son fenicias; mientras que Emporion (Ampurias), Rhodes (Rosas), Kallipolis (Barcelona), son griegas. La gran cantidad de palabras griegas que se conservan en nuestro idioma nos han llegado a través del Latín.

ACTIVIDADES

MAPA MUDO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. 

Señala en el mapa la zona de influencia de cada uno de los pueblos que aparecen en el texto.

Señala en el mapa las ciudades y lugares del texto.

¿Qué entiendes por SUSTRATO del Latín en la Península Ibérica?

Después de la Segunda Guerra Púnica (202 a. C.), los Romanos comenzaron a conquistar la Península Ibérica. A pesar de la superioridad romana, Iberia, que fue el primer lugar fuera de Italia que visitaron los Romanos, fue la última en ser pacificada. Los Celtíberos se enfrentaron con todas sus fuerzas al invasor, y nos han dejado ejemplos heroicos de resistencia, como Viriato (+ 147 a. C.), pastor lusitano, que fue el primer guerrillero; la ciudad de Numancia (Soria), que sucumbió en el año 133 a. C. ante el asedio del destructor de Cartago: Escipión el Africano; o los Cántabros y Astures: tuvo que venir el propio Emperador Augusto para lograr vencerlos (19 a. C.).

Sertorio quiso hacer de Hispania una república a imitación de la de Roma, pero independiente de ella. El Senado no se lo consintió y mandó a un ejército al mando de Pompeyo para someter a Sertorio y sus partidarios hispanos.

Durante la guerra civil entre César y Pompeyo, la Península Ibérica fue escenario de las peleas que tuvieron los partidarios de uno y otro. César estuvo en Hispania en varias ocasiones, en el sitio de Ilerda (actual Lérida), en la batalla de Munda (cerca de Córdoba).

En todos estos años hay muchos contactos entre los dos pueblos y, por tanto, mucha influencia. El Latín sustituyó al idioma que hablaban los habitantes peninsulares. Pero ¿qué LATÍN?

No es el Latín que hablaban las personas cultas de Roma, sino  el 

 el que hablaba la gente en general, y, en particular, los soldados. Estos fueron los auténticos romanizadores de la Península Ibérica.

Al ejército le seguía normalmente una multitud de población civil: familiares de los soldados, comerciantes que se aprovechaban de la soldada y del botín que se conseguía en las batallas. Los campamentos permanentes de las legiones acantonadas en Hispania rodeados de los barrios de la población civil, en muchos lugares ha dado origen a ciudades, como León (Legio VII Gemina), o Sasamón (legio X Segisamo), en la provincia de Burgos.

El Latín no ha parado de evolucionar hasta hoy, y ha seguido recibiendo el influjo de otros grupos lingüísticos.

En el siglo I de nuestra era, la división provincial de la Península Ibérica era: Tarraconense, que ocupaba la mayor  parte del territorio (Cataluña, Levante, Valle del Ebro, ambas Castillas, Galicia); Bética, que se extendía por Andalucía; Lusitania, que comprendía Extremadura y el Sur de Portugal.

La colonización de Hispania por los Romanos (Romanización) se ha manifestado, además, en la multitud de restos que nos han dejado: ciudades como Mérida, (Emerita Augusta), Sagunto, Clunia (Clunia Sulpicia), Tarragona (Tarraco), Itálica, Sevilla (Hispalis), Lugo (Lucus Augustus), Zaragoza (Caesar Augusta), Astorga (Asturica Augusta), Briviesca (Birovesca), etc.

Monumentos: Acueductos (Segovia, Tarragona, Mérida); Puentes (Alcántara, Mérida, Salamanca); Teatros (Mérida, Sagunto, Clunia); Anfiteatros (Mérida, Itálica, Tarragona); Arcos (Medinaceli, Tarragona, Mérida); etc. Además de casas, templos, mosaicos, estelas funerarias, esculturas, cerámica, etc.

ACTIVIDADES

MAPA MUDO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

 Señala en el mapa las principales vicisitudes de la conquista de Iberia por los Romanos.

Señala en el mapa las provincias en que quedó dividida Hispania.

Señala en el mapa las principales ciudades fundadas por los Romanos, indicando los monumentos principales de cada una.

Define el LATÍN VULGAR.

¿Hay algún resto de la lengua anterior? Señálalo en el mapa, y dónde se habla.

C.- LA EDAD MEDIA

El año 409 d. C. entraron los Bárbaros en España. En una primera oleada vinieron los Suevos, que se establecieron en el Noroeste peninsular; los Vándalos, que llegaron hasta Andalucía; y los Alanos, que ocuparon la Lusitania.

Estos pueblos fueron vencidos por los Visigodos, que habían llegado con anterioridad y reinaron en España sobre la población hispano-romana.

Los Visigodos no sustituyeron el Latín por su lengua, sino que lo aprendieron; pero a lo largo de tres siglos. Nos han dejado muchos vocablos de origen germano: "guerra, garra, lista, níquel, frasco, banda,  feudo", y nombres propios, como "Fernando, Rodrigo, Alvaro, Elvira".

El rey visigodo Atanagildo llamó a los Bizantinos para sofocar las revueltas de los Hispano-romanos, y se quedaron durante casi un siglo. Con el "FUERO JUZGO" de Recesvinto, se unificaron las leyes de todos los habitantes de la Península Ibérica, pero hablaban Latín. Un Latín evolucionado, que al término de su evolución es nuestro idioma actual.

La invasión de los Árabes se produjo el año 711. Convivieron en la Península con los  cristianos durante ocho siglos, e influyeron en el pensamiento, en el arte, y, cómo no, en el idioma. Tal vez la lucha, al mismo tiempo patriótica y religiosa contra ellos, consiguió que el Latín se conservara y no fuera sustituido por el Árabe, que se hablaba en todo el territorio ocupado por ellos. ¿Era una manera de conservar la propia identidad?

En esta época surgieron muchos poemas, la mayoría de autores desconocidos, como son los "Cantares de Gesta": "Cantar de Mío Cid", "Poema de Fernán González", "De los siete  Infantes de Lara", etc. Sobresale entre todos el primer autor conocido en el idioma que ya podríamos llamar lengua castellana: Gonzalo de Berceo.

En un convivir tan largo, muchos términos latinos se arabizaron, y, otros, árabes, sustituyeron a los latinos, tales como "laúd, mameluco, marmota, droga, friso, máscara, papagayo"; multitud de vocablos que comienzan con la sílaba "al-": "alcancía, albañil, alcalde, ...", y topónimos que comienzan por "guad-" (río). Además nos dejaron la pronunciación fuerte de la letra "jota".

SUPERESTRATO

Lo formaron los idiomas de los visigodos y de los árabes  

No sustituyeron al idioma existente, pero influyeron en él

ACTIVIDADES

MAPA MUDO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

Señala en el mapa dónde se establecieron los distintos pueblos bárbaros

Señala el influjo, tanto cultural como lingüístico, de los árabes en la Península.

Define el SUPERESTRATO de nuestro idioma.

Expresa diez nombre comunes y diez nombres propios que proceden del germano, y otros tantos del árabe

Señala y localiza en el mapa los restos de idiomas anteriores

D.- SIGLO DE ORO. (Edad Moderna)

Cuando en 1492 terminó la Reconquista con la conquista de Granada, el idioma ya estaba formado. No es inamovible, porque es una cosa viva, y evolucionó con el paso del tiempo, pero no substancialmente.

A partir de este momento sufrió las influencias de otros idiomas, debido a las hegemonías políticas, pero, sobre todo, a las hegemonías literarias y científicas. Por ejemplo: durante el Renacimiento (siglos XV y XVI) fue el Italiano el idioma que influyó en el resto de Europa, por ser en ese momento el idioma cultural por excelencia. Palabras tales como "novela, libreto, centinela, logia, macarrón, maqueta, fusil, pantalón, góndola, fachada, pestaña, soneto", etc. son palabras del Italiano que se han asentado en el Español.

Los marineros, conquistadores y comerciantes que volvían del Nuevo Mundo recién descubierto, traían productos que no tenían nombre en Europa, puesto que no se conocían, y así, los nombraban con sus propios vocablos: "hule, cacahuete, chocolate, patata, guano, maíz, macuto, cacao, tiza, tabaco, etc."

También el Español, a finales del siglo XVI y principios del XVII, influyó en los demás idiomas europeos. En ellos se encuentran palabras españolas, no necesariamente exportadas durante estos siglos, como "machismo, pronunciamiento, guerrilla..."

Al Español le sustituyó el Francés. Es en este momento cuando Francia es el país más importante de Europa. Su dinastía, los Borbones, se estableció en España por medio de Felipe V (1700 - 1746), nieto de Luis XIV de Francia, el Rey Sol.

Con los grandes literatos del Rococó Francés, es el idioma de moda, que se extiendió por los círculos cultos de Europa. Esta influencia continuó durante el siglo XVIII, y se incrementó con la llegada de Napoleón y su conquista de Europa.

Del Francés tenemos muchos vocablos, debido, sobre todo, a las relaciones de cercanía y de parentesco de las Casas Reales (los  Borbones) de Francia y España: "debut, etiqueta, lona, llanta, manivela, paje, dosel, etapa, galleta, franela, hotel, jardín, blusa" etc. 

Mientras que el Castellano se extendía por las tierras de América, en España, a pesar de la unidad política, se seguía manteniendo una diversidad idiomática: El Vascuence, resto de un idioma muy  antiguo; el Catalán, el Valenciano, el Mallorquín; el Aranés, el Gallego; el Bable. Todos estos idiomas influyeron unos en otros y en el Castellano: "izquierdo, pizarra, aquelarre, boina..." son préstamos del Vascuence; "morriña, orballo..." del Gallego, etc. 

ACTIVIDADES

MAPA MUDO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

Señala los distintos elementos lingüísticos e históricos que aparecen en el texto.

Busca otras palabras castellanas que procedan del

Italiano

Francés

Vascuence

Gallego

Catalán

E.- EN LA ACTUALIDAD

El siglo XX está dominado por el Inglés. La potencia científica y técnica de los países anglófonos ha conseguido que todos los idiomas, y, por supuesto, el Español, se vean invadidos por términos procedentes del Inglés. Muchos de estos términos han tenido que ser fabricados a base de raíces latinas y griegas, que, sin embargo, el común de las gentes los ve como ingleses. Son préstamos del Inglés voces tales como "daga, grumete, norte, paquete, etc.", y muchas otras de incorporación actual, que expresan conceptos deportivos, musicales o técnicos.

También otros idiomas nos han prestado vocablos: el Portugués "lozano"; el Flamencos "maniquí, guante"; el Alemán "toalla, blindar"..., son ejemplo de ello.

ADSTRATO

Los préstamos de otros idiomas actuales que se usan en nuestro idioma

ACTIVIDADES

MAPA MUDO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

 Señala en el mapa el panorama lingüístico actual de la Península Ibérica

Rastrea en nuestra lengua el léxico procedente del Inglés. Expresa palabras que se han incorporado al Castellano, diciendo su escritura inglesa, su escritura castellana y su significado, si se puede expresar por medio de una palabra castellana.

Define el ADSTRATO de nuestro idioma

Representa gráficamente los porcentajes de participación en la formación del Español, de las distintas lenguas y culturas

Unificación de porcentajes:

Latín:75%

Arabe: 8%

Griego: 7%

Germánico: 4%

Otras lenguas: 6%

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CULTURA I

LOS CARTAGINESES EN HISPANIA

"Así pues, Hispania, habiendo sido la primera de las provincias del continente en recibir a los Romanos, ha sido la última de todas en ser totalmente dominada. Este hecho ha tenido lugar, por fin, en nuestros días, bajo el mando y los auspicios de Augusto César". (Livio, XXVIII, c. XII, 2)

"Por partes, la primera de todas las tierras habitadas por el occidente es Iberia, cuya forma se asemeja a una piel de toro, de la cual, la parte que pudiera considerarse como correspondiente al cuello, cae sobre la tierra de los Celtas, sus vecinos, es decir, hacia el oriente, de manera que se puede separar por el lado que ocupa el llamado monte Pirineo". (Estrabón, II, 5, 27)

El año 550 a. C. los Cartagineses pusieron guarniciones en el litoral español para ayudar a los Fenicios contra los Tartesios. No se contentaron con esto, y sometieron a los Iberos, apoderándose de la costa Mediterránea. Llegaron hasta Cádiz y expulsaron a los Fenicios (501 a. C.)

Los Iberos eran habituales mercenarios en los ejércitos cartagineses, y así lucharon en Sicilia (480 a. C.), en la guerra contra Selinonte (410 a. C.), y en otras guerras contra los territorios más meridionales de Italia y Sicilia. Los honderos baleares se distinguieron en la guerra contra Agatocles y en la batalla de Himera (350? a. C.) en la que salvaron con su valor al ejército Cartaginés.

El año 248 a. C., los Cartagineses hicieron el primer tratado con los Romanos, en el que se ponía un cierto freno a la ocupación cartaginesa en la Península Ibérica.

Durante la primera guerra Púnica que enfrentó a Romanos y Cartagineses (264 - 241 a. C.), los Iberos participaron en el ejército cartaginés. Al perder la guerra, los Cartagineses perdieron también sus posesiones en Iberia como indemnización por la pérdida de Sicilia en favor de Roma. Más tarde, Amílcar Barca tuvo que conquistarlas de nuevo.

Amílcar sometió a muchos pueblos del sur y del este peninsular, y se encontró con la resistencia de los Iberos, que, con sus jefes Istolacio e Indortes, le plantaron cara. Los Iberos fueron castigados con dureza y sus jefes, crucificados.

Sin embargo Amílcar se atrajo a los Iberos y logró su alianza.

Los Romanos sospecharon que esta alianza iba a servir para rearmar a los Cartagineses contra Roma, y el año 231 a. C., enviaron una embajada para enterarse de las maniobras de Amílcar, y para recordarle sus obligaciones resultantes de haber perdido la guerra.

El año 229 a. C., Amílcar pereció en la lucha que mantuvo contra los Orisos, cuyo jefe, Orisón, con la estratagema de los toros con haces ardiendo en sus cuernos, hizo huir a los Cartagineses.

A Amílcar le sucedió Asdrúbal, y, después de vengarle, siguió una política de acercamiento y de expansión territorial. Sus dominios por el interior de la Península llegaban cerca del río Ebro.

Los Romanos, preocupados por esta expansión, enviaron otra embajada el año 226 a. C., en la que aceptaban que los Cartagineses ocuparan los territorios al sur de dicho río, con tal que no lo atravesaran con intenciones guerreras. El dominio cartaginés se extendió por todo el litoral mediterráneo hasta la desembocadura del Ebro, y, entre las fundaciones más importantes se cuenta Carthago Nova (Cartagena).

Asdrúbal fue asesinado el año 221 a. C., y el ejército proclamó a Aníbal, que sólo tenía 25 años, general en jefe. Aníbal sometió a todos los pueblos de la Península, incluso a los Helmánticos de Salamanca, con lo que al sur del Ebro, sólo quedaba por someter Sagunto.

En esta ciudad había un partido pro-romano y otro pro-cartaginés. Aníbal había pensado apoderarse de la ciudad, ya que estaba dentro de su zona de influencia. La ciudad, por otra parte, había pedido ayuda a los Romanos.

Los Cartagineses querían apoderarse de la ciudad aprovechando las disensiones entre los Saguntinos y los Turboletas, alentadas por Aníbal. Los Saguntinos eligieron a los Romanos como árbitros, que advirtieron a Aníbal que no se metiera en los asuntos de Sagunto. Esta injerencia de Roma hizo que Aníbal solicitase permiso a Cartago para atacar la ciudad, lo que hizo en el año 219 a. C.

Roma no envió auxilio, y los Saguntinos solicitaron la paz. Las condiciones eran tan duras que los Saguntinos no las aceptaron. Los sitiadores atacaron y lograron, después de ocho meses de asedio, apoderarse de la ciudad. Los Saguntinos se defendieron con gran valentía

LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA.- ESCIPIÓN

Tras este incidente (la guerra de Sagunto), estalló la 2ª Guerra Púnica entre los Romanos y los Cartagineses. Aníbal quiso llevar la guerra a Italia (218 a.C.). En las filas cartaginesas había soldados Iberos y honderos Baleares.

Mientras Aníbal estaba en Italia, Asdrúbal, su hermano, quedó en Hispania, y aquí enviaron los Romanos a Publio Escipión (218 a.C.), pero fue dispersado por Asdrúbal en un primer encuentro.

El año 217 a.C. los Romanos lograron vencer a Asdrúbal, y Escipión acampó cerca de Sagunto. En los años siguientes continuaron las hostilidades entre Romanos y Cartagineses, que no fueron ajenas a los acontecimientos que se estaban desarrollando en Italia.

Escipión aprovechó la enemistad entre Cartagineses e Iberos para atraerse a éstos a su órbita de influencia, y atacó Cartagena (209 a.C.) y se apoderó de ella. derrotó a los restos de los Cartagineses y siguió avanzando por el interior, anexionando territorios. En esta época fue fundada Itálica, cerca de Sevilla, colonia romana de veteranos. Según Apiano, 

Escipión estableció a los soldados heridos en una ciudad a la que llamó Itálica, tomando el nombre de Italia. Fue la patria de Trajano y Adriano, que después mandaron sobre los romanos con poder personal”.

Escipión, una vez vencidos los Cartagineses, tuvo que enfrentarse a las rebeliones de los Iberos, que, acaudillados por Indíbil y Mandonio, se enfrentaban a unos libertadores, que, en su afán de conquistar, habían sustituido a los cartagineses.

También en la batalla de Zama que puso fin a la 2ª Guerra Púnica, lucharon soldados Iberos y honderos Baleares, pereciendo casi todos (201 a.C.)

Con estos episodios da comienzo la influencia militar, política, cultural y lingüística de Roma en la Península Ibérica.

CUESTIONES

1.- ¿Conoces las guerras Púnicas entre los Romanos y los Cartagineses? ¿Cuántas fueron? ¿Quién venció? ¿Qué hubiera pasado si el resultado de las guerras hubiera sido distinto?

2.- ¿Conoces los principales acontecimientos bélicos de las tres guerras Púnicas?

3.- ¿Conoces algún episodio de la historia reciente en que después de libertar a un país de un invasor, el país libertador se haya convertido a su vez en invasor?

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Aníbal fue enviado a Hispania para que aprendiera el arte militar junto a su cuñado Asdrúbal. Éste había sucedido al padre de Aníbal, Amílcar Barca, que había restablecido el dominio militar de los Cartagineses en Hispania después de que los Romanos les hubieran derrotado en la Primera Guerra Púnica.

Amílcar había hecho un tratado con los Romanos: el río Ebro iba a ser la frontera del dominio de los dos pueblos en Hispania. El norte del Ebro quedaría bajo influencia romana y el sur, cartaginesa.

Aníbal es la figura de los Cartagineses en la Segunda Guerra Púnica, que los enfrentó a los Romanos.

Según Cornelio Nepote, historiador romano, no ha habido otro general como Aníbal. Siempre que se enfrentó a los Romanos salió vencedor. Fue necesario que le traicionaran sus compatriotas para poder acabar con él.

Siempre se distinguió por su odio a los Romanos: era como si lo hubiera mamado. Estaba dispuesto a morir antes que dejar de odiar a los Romanos.

Tito Livio hace un espléndido retrato de Aníbal.

En cuanto llegó a Hispania se metió a todo el ejército en un puño, tanto a los generales como a los soldados. Todos creían que había vuelto Amílcar, su padre, pues era su vivo retrato, tanto en lo físico como en lo moral: tenía la misma viveza en el rostro y la misma energía en los ojos.

Pero en muy poco tiempo consiguió que se olvidaran de que se parecía a su padre y que le estimaran por él mismo.

Tuvo una habilidad especial en conciliar dos actividades muy diferentes, como son obedecer y mandar. Por eso no se sabría decir si tenía mejor prensa entre los mandos o entre los soldados:

Asdrúbal no quería poner a otro al frente de los destacamentos o patrullas cuando había que llevar a cabo una acción particularmente difícil o arriesgada; ni los soldados querían otro jefe diferente: con él iban más confiados y tenían más valentía. Pues en el momento de arrostrar un peligro, allí iba el primero; pero no lo hacía sin prudencia ni serenidad.

Tenía una resistencia fuera de lo común: parecía sobrehumano, porque no se cansaba nunca y su espíritu tenía el ánimo del vencedor. Soportaba de la misma forma el calor que l frío. Sólo comía y bebía cuando tenía necesidad, no por gula o placer. Para dormir, le daba lo mismo el día que la noche: sólo dedicaba al descanso el tiempo que le sobraba después de llevar a cabo las misiones que le habían encomendado. Y cuando se echaba a descansar no le molestaban ni los ruidos ni la dureza del suelo. En muchas ocasiones le vieron tumbado en el suelo cubierto sólo con su capa en medio de los puestos de guardia, en las avanzadillas.

No destacaba sobre los demás en cuanto a su atuendo: sólo en sus armas y en su caballo, que los cuidaba con esmero, y por eso parecían mejores.

Era con mucho el primero y el mejor, tanto de los soldados de infantería como de los de caballería. Iba el primero al combate y era el último en dejarlo cuando había terminado.

Sin embargo entre tantas virtudes aparecían también enormes vicios: tenía una crueldad inhumana, una doblez y una perfidia por encima de lo que es propio a los Cartagineses. (Hay que tener en cuenta que Tito Livio era romano y tenían a los Cartagineses como el modelo de la traición y del desprecio a la palabra dada. Pues Aníbal cumplía todo esto, pero, según el autor, en demasía).

No tenía ningún respeto por la verdad ni por lo sagrado, ni ningún miedo a los dioses; no se sentía ligado por ningún juramento ni a ninguna religión.

Con todo este bagaje de virtudes y vicios hizo méritos durante tres años bajo el mando de Asdrúbal y no pasó por alto cualquier cosa que le capacitase para ser un gran general en el futuro.

CUESTIONES

1.- ¿Conoces las victorias de Aníbal contra los Romanos? Busca en un libro de historia, y haz un itinerario de la marcha de Aníbal desde Hispania a Italia.

2.- Describe la batalla de Cannas entre Romanos y Cartagineses.

3.- ¿Sabes cómo terminó la Segunda Guerra Púnica?

4.- ¿Conoces algún general más moderno al que sus tropas tratasen como a Aníbal?

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Los Cartagineses pusieron sitio a Sagunto. Aunque era una ciudad que estaba al sur del río Ebro, y, por tanto, bajo la influencia cartaginesa, los Romanos habían hecho un tratado preferencial con ella. Por eso, los Cartagineses la sitiaron. Entonces los Saguntinos pidieron ayuda a Roma.

Allí deliberaron sobre ello y no llegaron a ninguna conclusión. Mientras tanto en Sagunto se luchaba con extremada violencia.

Era una ciudad estratégica al sur del río Ebro, cerca del mar. Tenía muchos habitantes y mucha riqueza, porque los Saguntinos vivían con arreglo a unos principios sociales que mantuvieron aun a costa de su destrucción.

Aníbal primero arrasó los campos de alrededor, y después atacó la ciudad por tres sitios a la vez. Sagunto tenía las defensas organizadas de forma que la parte por la que se preveía el ataque, estaba más protegida y allí habían construido una torre. Además en esa zona la juventud se oponía con más fuerza al ataque de los Cartagineses. Incluso hacía salidas de vez en cuando sin orden ni concierto que desorientaban a los Cartagineses. En una de estas salidas el mismo Aníbal fue herido en un muslo por un venablo, y los Cartagineses, al ver herido a  su jefe, casi se retiraron del todo, abandonando las obras de asedio.

Al principio la pelea estuvo indecisa. Los Saguntinos mantenían su esperanza, mientras que los Cartagineses ya se consideraban vencidos porque no vencían con la facilidad con la que habían pensado hacerlo. Los sitiados hacían salidas inesperadas que obligaban a los sitiadores a emprender la huida.

La guerra continuaba con distintas alternativas, pero pronto se vio que los defensores tenían las de perder por muy valientemente que se portaran. La maquinaria de guerra cartaginesa, además de la gran cantidad de sitiadores fue poco a poco acabando con las fuerzas y los soldados de los defensores.

La guerra se reinició con más violencia, ya que Aníbal puso en acción toda la maquinaria al mismo tiempo: el ejército de infantería, las galerías y minas, los arietes. Se dice que había 150.000 hombres. 

Los defensores se multiplicaban pero no daban abasto para detener a los asaltantes. Ya la ciudad estaba casi en ruinas y los Cartagineses  creían que ya estaba conquistada; pero en ese momento los Saguntinos lanzaron un ataque a la desesperada, como el que se suele tener cuando alguien defiende sus últimos reductos: casa por casa y calle por calle. No había espacio para un ejército organizado. De esta forma los Saguntinos aguantaban y echaban de la ciudad a los Cartagineses, lo que producía desesperación en ellos, mientras que los defensores cobraban nuevas esperanzas. 

Los Cartagineses estaban convencidos de que si se esforzaban un poco conseguirían apoderarse de la ciudad, pero los Saguntinos oponían una resistencia desusada: no podían retirarse, y reponían las murallas con los cuerpos de los caídos. Luchaban cuerpo a cuerpo, tan cerca unos de otros que apenas podían usar las armas.

Los Saguntinos todavía usaron un procedimiento que les dio cierto respiro. Usaban una especie de lanza, la "falarica", que era de madera, con la punta de hierro. A ésta la cubrían con estopa mezclada con pez, lo que la hacía inflamable, y la prendían fuego. El hierro de esta lanza tenía tres pies de largo, para que pudiera atravesar fácilmente el cuerpo del enemigo, pero, aun cuando se quedaba clavada en el escudo, producía el espanto de los Cartagineses, porque, como estaba encendida la estopa, el fuego se propagaba por la madera. El cartaginés, para no quemarse, no tenía otro remedio que despojarse de sus armas y huir desnudo, lo que le hacía más vulnerable a los golpes de los perseguidores.

Dos personas se decidieron a tratar las condiciones de paz con Aníbal. Uno era saguntino y se llamaba Alcón. El otro era Alorco, un hispano que tenía cierta amistad con los Cartagineses. Alcón fue a tratar con Aníbal las condiciones de paz sin que lo supieran los Saguntinos.

Las condiciones eran draconianas: Los Saguntinos tenían que abandonar la ciudad sólo con lo puesto, dejando tras de sí todo lo que tenían, si es que querían conservar la vida. Alcón pensó que si volvía con esta misiva a los Saguntinos éstos le darían muerte, y por eso se convirtió en desertor y se quedó con Aníbal.

Entonces Alorco se ofreció a ser el mensajero de las condiciones de paz. Llegó a Sagunto, y, rodeado por la población, dijo:

- Vuestro mensajero se ha quedado con Aníbal, y por eso vengo yo a deciros que hay posibilidades de paz y salvación para vosotros. Mientras teníais esperanzas de la ayuda romana yo no quise intervenir; pero ahora no os queda otra solución que poneros en manos de Aníbal. Si no aceptáis va a ser peor, porque el Cartaginés entrará por la fuerza y no dejará títere con cabeza. Si sacáis algo, eso que tenéis; si no, lo perderéis todo. Dice Aníbal que salgáis de la  ciudad, que, por otra parte, está casi toda destruida, y que él ya os dirá dónde podéis edificar una nueva. Tenéis que entregarle todo el oro y la plata, tanto lo público como lo particular. No os matará, ni a vosotros ni a vuestras mujeres ni a vuestros  hijos, pero tenéis que salir de la ciudad sin armas y, como máximo, con un vestido de recambio. Estas condiciones son duras, pero no os queda otra alternativa. Pienso que esto es mejor que ver cómo vosotros mismos con vuestras mujeres e hijos sois apresados, sometidos a tormento, violados y, por último, matados.

La multitud quedó estupefacta. De repente los gobernantes de la ciudad y el senado en pleno trajeron a la plaza todas las riquezas, hicieron un montón y lo prendieron fuego. Luego se echaron ellos mismos a la pira. Ésta fue la respuesta que dieron.

En ese momento entró Aníbal con los suyos y cogió desprevenida a la población. Dio la orden de que todos los jóvenes en edad militar fueran pasados a cuchillo. Sin embargo quedaban pocos, porque la mayoría prefirió meterse en sus casas con sus mujeres e hijos y prenderlas fuego; otros se lanzaron contra las tropas enemigas de tal forma que la orden apenas si se pudo cumplir.

A pesar de todo los Cartagineses lograron un gran botín, ya que de la venta de lo que pudieron salvar sacaron bastante dinero.

CUESTIONES

1.- ¿Sabes cuándo ocurrió la destrucción de Sagunto?

2.- ¿Qué opinión te merece el que un hombre prefiera morir antes que rendirse y entregar su ciudad?

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Movimientos de resistencia contra los romanos

La faja costera del Mediterráneo, acostumbrada a tratar con otros pueblos, fue el primer lugar romanizado, así como el valle del Guadalquivir. El resto de la Península Ibérica sólo era una región aliada de Roma, aunque a medida que se iba hacia el oeste, se perdía el reconocimiento de la autoridad romana. En Celtiberia había pueblos favorables a Roma, mientras que otros eran enemigos. Indíbil y Mandonio acaudillaron la guerra de independencia contra Roma. Fueron vencidos en la batalla de los "Campos Edetanos" (205 a.C.) por los cónsules Romanos L. Léntulo y L. Manlio Aridino.

A partir del año 197 a.C. se divide la Península Ibérica en dos provincias: "Hispania Citerior" e "Hispania Ulterior". El año 195 a.C., el Senado Romano mandó a Hispania al cónsul M. Porcius Cato, "El Censor". Su gobierno fue de buena administración, pero cruel con los que se sublevaban.

Durante los primeros años del siglo II a.C., hubo varias sublevaciones: de los Lusitanos, de los Turdetanos, de los Vacceos y de los Vetones. Las victorias fueron alternas.

Los pretores que gobernaron Hispania durante estos años fueron violentos y rapaces, de manera que Roma intentó poner remedio a los desmanes. Desde el 178 al 154 a.C., cuando Ti. Sempronio Graco gobernó Hispania Citerior, fue un período de paz y de intensa romanización. Pero con las torpezas y rapiñas de nuevos gobernadores, los levantamientos no se hicieron esperar.

Los primeros que se sublevaron fueron los Lusitanos, que derrotaron a los Romanos en la batalla de Púnico (154 a.C.). La represalia por parte romana llegó en seguida, y el cónsul Lúculo y el pretor Ser. Sulpicio Galba obligaron a los Hispanos a pedir la paz. La represión fue sangrienta (149 a.C.).

Galba prometió tratarlos como se merecían, y los Lusitanos , confiados en estas promesas, abandonaron sus lugares habituales y se reunieron en donde les había ordenado. Galba dividió a todos en tres grupos, y mostrándoles a cada grupo una llanura, les ordenó que permaneciesen en campo abierto hasta que a su regreso les edificara sus ciudades.

Tan pronto como llegó a la primera sección, les mandó que, como amigos que eran, depusieran las armas, y, una vez que lo hubieron hecho, les rodeó con una zanja. Después envió algunos soldados armados de espadas y los mató en medio del llanto y lamento general. De nada sirvieron las invocaciones a los dioses y a las garantías que les había dado. De la misma manera, con prisa, dio muerte a la segunda sección y a la tercera. 

Sin embargo unos pocos de ellos lograron escapar, entre los que estaba Viriato (146 - 139 a.C.). Éste, poco tiempo después, se puso al frente de los Lusitanos, dio muerte a muchos romanos y llevó a cabo grandes hazañas.

Viriato fue el caudillo que logró aglutinar todos los intentos de independencia de los habitantes de la Península Ibérica. Era gran conocedor del terreno y un maestro en la guerra de guerrillas. Durante ocho años consecutivos derrotó a todos los ejércitos Romanos dirigidos por importantes generales, como el pretor Quintio (142), los cónsules Metelo (141) y Q. Fabio Máximo Serviliano (140). Este no tuvo más remedio que firmar la paz, e incluso reconoció a Viriato como amigo del Pueblo Romano.

El procedimiento de pelea de Viriato ya había sido utilizado antes contra los Romanos en Hispania. No podían enfrentarse contra ellos en campo abierto debido tanto al número de soldados como a la disciplina militar demostrada por los Romanos. Por eso atacaban por la retaguardia en los momentos y en los lugares más imprevistos, y, una vez desbaratadas las filas, emprendían la huida, antes de que el ejército en pleno pudiera rehacerse de la sorpresa. Esta manera de guerrear exige un gran conocimiento del terreno, y también ayuda por parte de la población civil, que apoya y protege a los guerrilleros. Generalmente la guerrilla ha sido usada en las distintas guerras por los habitantes de países invadidos por fuerzas superiores, como es el caso de España durante la guerra de la Independencia contra Napoleón, o el caso de los partisanos yugoslavos contra los ejércitos de Hítler en la segunda guerra mundial.

Según los Romanos, Viriato al principio fue pastor, para convertirse más tarde en jefe de ladrones; esto lo decían por la manera de pelear, que se parecía más a lo que suele hacer una tropa de bandoleros que un ejército constituido en toda regla. A pesar de todo logró reunir a todos los pueblos lusitanos en contra de los Romanos, lo que obligó al senado de Roma a enviar a Hispania un personaje menos blando para con los sublevados. 

Este fue el hermano de Q. Fabio Máximo Serviliano, Q. Servilio Cepión quien rompió el tratado y atacó a los Lusitanos. Los emisarios de Viriato para mantener el pacto, Aulaces, Ditalcón y Minuro, fueron sobornados por Cepión y asesinaron a Viriato mientras dormía (139 a.C.).

Cuando los asesinos se presentaron ante el cónsul Cepión para cobrar el precio por su traición, éste les respondió: 

“Nunca ha sido del agrado de los Romanos que los soldados mataran a sus generales”

Sin embargo la versión más extendida de la respuesta que dio Cepión a los asesinos de Viriato fue aquello de

“Roma no paga traidores”

Sus sucesores no pudieron con el poderío romano, y en pocos años fue sometido todo el oeste peninsular.

Valerio Máximo enjuicia así el asesinato de Viriato:

“También la matanza de Viriato merece una doble acusación de perfidia; por parte de los amigos, porque fue matado por sus manos; por parte del cónsul Servilio Cepión, porque él fue el autor de tal crimen, por haber prometido la impunidad, y porque no consiguió la victoria, sino que la compró”

Después de su muerte, los Lusitanos honraron el cuerpo de Viriato con unas exequias magníficas y dignas de admiración. Ordenaron que sobre su túmulo pelearan doscientas parejas de gladiadores. De esa forma honraron su excepcional valía.

CUESTIONES

1.- ¿Conoces algún otro caso en que al no poder vencer a un enemigo se ha echado mano de la traición?

2.- ¿Conoces los nombres de algunos guerrilleros célebres de la guerra de la Independencia española?

3.- ¿Es efectiva la guerra de guerrillas, o al final el que gana es el ejército regular? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

4.- ¿Conoces algún personaje que como Viriato sea conocido por haber luchado por la libertad de su pueblo?

La ciudad más famosa de los Arevacos fue Numancia, que tuvo en jaque durante veinte años a diversos ejércitos romanos. Hasta que al ser asesinado Viriato (139 a. C.) se tomó más en serio la destrucción de esta ciudad que parecía estar tomando el pelo a los Romanos.

Por eso, Escipión, después de haber destruido Cartago (146 a. C.), tomó como causa personal la rendición de Numancia, y para empezar llevó a cabo un sitio riguroso de la ciudad.

Para ello comenzó por imponer a las tropas sitiadoras una férrea disciplina. Los soldados romanos se habían acostumbrado a una guerra en la que sólo habían de temer una salida de los Numantinos de vez en cuando, y vivían lo mejor que podían. Alrededor del campamento había "servicios" que se encargaban de hacer gastar a los soldados el salario que les daban o el botín que ganaban: mercaderes, adivinos, prostitutas,...

Además habían ido adquiriendo cosas innecesarias en un campamento militar de primera línea, como vajillas, muebles, carros para su transporte, incluso animales de corral y de carga.

Todo esto lo prohibió Escipión: expulsó a los mercaderes, prostitutas y magos, y dejó a los soldados prácticamente con lo puesto: sólo admitió lo necesario. Hizo una inspección en las tiendas y las vació de todo lujo de muebles, adornos, lechos, etc., y él mismo dio ejemplo durmiendo sobre el suelo en un lecho de hierba.

Además comenzó un entrenamiento propiamente militar con marchas agotadoras, y de esta forma, sin  privilegios para nadie, volvió la austeridad y la disciplina al campamento romano.

A continuación acometió las obras del asedio propiamente dicho. Levantó siete fortalezas alrededor de la ciudad y dividió todos sus efectivos, tanto los romanos como los indígenas, en muchas partes, y a cada parte le asignó un sector de la ciudad, que tenía de perímetro veinticuatro estadios (unos 5 Kms.). Luego unió cada una de las fortalezas con una empalizada que era el doble de larga que el perímetro de la ciudad, y una fosa.

Todas las fortalezas tenían que estar en comunicación permanente entre sí y con el alto mando por si había una salida de los sitiados o por si se presentaba una situación de emergencia. Las señales había que hacerlas, de día, con un trapo rojo en la punta de una lanza, y de noche por medio del fuego.

Con todas estas obras de asedio podía rechazar fácilmente las salidas de los enemigos. Aun así hizo cavar otra fosa, en cuyo interior puso estacas puntiagudas, y la protegió con un muro de unos tres metros de anchura y cuatro de altura. Para completar el cerco cada 30 o 40 metros levantó torres. Todas las guarniciones estaban provistas de todo tipo de armas arrojadizas. Estableció un servicio de mensajería permanente que recorría todas las posiciones para que le comunicaran hasta el más mínimo detalle.

Cuando los Numantinos se dieron cuenta de estas obras de asedio decidieron sucumbir antes que rendirse. El hambre fue la primera plaga que sufrieron. Se cuentan cosas horribles. No tenían nada comestible, ni trigo, ni ganado, ni  siquiera hierba. Se vieron obligados a chupar las pieles que tenían como vestido después de haberlas cocido. Llegó un  momento en que ni esto tenían, y comenzaron a comer carne humana: primero de los muertos, luego de los enfermos y débiles. Se volvieron semejantes a las fieras salvajes. Sin embargo no pudieron con las enfermedades y la peste. Y cuando vieron que no tenían remedio, se encerraron en la ciudad y se mataron unos a otros por medio de la espada y del veneno, y los que no habían muerto se arrojaron a las llamas con las que estaban destruyendo lo que quedaba de la ciudad.

Cuando los vencedores entraron en Numancia no encontraron ni a nadie vivo ni nada aprovechable, pues todo había quedado destruido por el fuego. Esto ocurrió el año 133 a. C.

Al fin los Romanos pudieron respirar tranquilos, no porque habían vencido, sino porque se habían librado de algo peor que una pesadilla.

Como no hubo botín, los soldados no pudieron cobrar su salario. Pero Escipión fue lo suficientemente generoso como para pagar a todos y a cada uno de su fortuna particular. El día en que celebró el triunfo en el año 133 a. C., repartió a cada uno de sus soldados siete denarios por cabeza.

Esta fue la gesta de una pequeña ciudad Celtíbera. Sus habitantes amaban tanto la libertad que prefirieron morir antes que perderla.

CUESTIONES

1.- ¿Puedes comparar la acción de Numancia con la de Sagunto?

2.- ¿Sabes qué significó la destrucción de Numancia para los Celtíberos y para los Romanos?

3.- ¿Conoces quiénes fueron y qué hazañas realizaron alguno de los miembros de la familia romana de los Escipión?

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Fue un cuestor romano que perteneció al partido de Mario, que se hizo nombre en la lucha en la que enfrentó al pueblo romano entre los años 107 y 102 a. C. contra los Cimbrios y Teutones en la Galia Cisalpina, teniendo a Mario como cónsul y general en jefe. 

Había nacido en la Sabinia, en la población de Nursia en el año 124 a. C. En el 83 a. C. fue nombrado legado en la Hispania Citerior, donde le encontró la victoria de Sila sobre Mario.

Aquí ayudó a los Hispanos en sus escaramuzas contra los Romanos, pues los movimientos de liberación no habían dejado de existir a pesar de los desastres de Viriato y Numancia. Logró reunir un ejército de 9.000 hombres, con los que se enfrentó a Sila, pensando que era el continuador de la legalidad republicana, representada por Mario y sus seguidores. Fue derrotado y tuvo que emigrar a África. Allí, perseguido, llevó una vida aventurera.

Volvió a Hispania en el 80 a. C. llamado por los Lusitanos; reunió un ejército y venció en repetidas ocasiones a los Romanos, amparándose sobre todo en la guerra de guerrillas: les mantuvo en jaque, y logró que se retiraran. Este fue el motivo de que viniera a Hispania Q. Cecilio Metelo Pio, colega de Sila en el consulado. No consiguió aplastar la revuelta, que se extendió casi a toda la Hispania al sur del río Ebro.

El año 77 a.C., quedó Sertorio dueño de la mayor parte de Hispania: la dividió en dos provincias: Celtiberia y Lusitania, y la organizó social, política y administrativamente a la manera romana, llegando a crear un estado émulo de Roma, que le sirviera de apoyo y catapulta para apoderarse de Roma. Se le unieron muchos proscritos con sus tropas, como Perpenna, con sus 53 cohortes.

Al morir Sila (79 a.C.) el Senado Romano envió a Pompeyo el Grande como ayuda a Metelo. Al principio de esta lucha logró algunos éxitos, pero Sertorio logró vencerle casi definitivamente a orillas del Júcar.

Durante esta guerra entre "Romanos", los Celtíberos iban adoptando paulatinamente las costumbres romanas. Los Hispanos se autotitulaban Romanos. El espíritu de Roma se fue infiltrando en los Celtíberos de manera que Sertorio decía que había hecho una "Roma Hispana".

Pompeyo, mientras tanto, pidió refuerzos al Senado, y, más seguro de sí, comenzó a atraerse a las distintas poblaciones (73 - 74 a.C.). Para evitar las deserciones, Sertorio utilizó métodos violentos. Sus mismos amigos con Perpenna al frente, le asesinaron en un banquete en Osca (Huesca) (72 a.C.).

Pompeyo logró pacificar rápidamente Hispania, venciendo la resistencia de algunas ciudades partidarias de Sertorio, como Calagurris (Calahorra) (71 a.C.)

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Augusto en Hispania: Cántabros y Astures 

Todas las historietas de Asterix el Galo tienen al comienzo una viñeta en que se dice:

"Estamos en el año 54 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los Romanos..."

- "¡¿Toda?!" se pregunta con mezcla de admiración y duda.

La respuesta es:

- "¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor".

Y pasa a contar cómo esa pequeña aldea de "galos irreductibles" traen en jaque a todos los ejércitos romanos que se atreven a enfrentarse a ellos.

Esto, que es una ficción magníficamente elaborada por sus autores Uderzo y Goscinny, tiene una gran parte de verdad en los últimos veinte años antes de nuestra era.

Todo el imperio gobernado por Augusto estaba en paz.

¡¿Todo?! 

¡No! Ya que en el norte de Hispania, amparándose en lo abrupto de sus montañas, dos pueblos, los Cántabros y los Astures traían en jaque a los ejércitos romanos.

Eran poco numerosos, pero belicosos en extremo, y no dejaban tranquilas a las otras tribus de la llanura, como eran los Vacceos, que se extendían al sur de la Cordillera Cantábrica en las actuales provincias de Palencia, Valladolid y oeste de la de Burgos, cuya capital o ciudad más importante fue Segisama (Sasamón, en la provincia de Burgos); los Turmodigos y Autrigones, que también estaban establecidos al sur de la Cordillera Cantábrica, pero en zonas más orientales, como son el NE de la provincia de Burgos, Alava y la Rioja.

Aprovechándose de lo abrupto del terreno hostigaban a los romanos con unas tácticas que ya había empleado Viriato siglo y medio antes, y que utilizarán en el futuro distintos grupos de españoles contra los invasores árabes y franceses: la guerra de guerrillas.

Eran grupos reducidos que conocían muy bien el terreno y atacaban por sorpresa y por la retaguardia a los convoyes romanos.

Esta situación de hostigamiento y derrotas de los ejércitos romanos preocupaba en gran manera a Augusto, que vino en persona a Hispania a dirigir la guerra. Puso su cuartel general en el campamento de la Legio X "Segisamo", la Segisama de los Vacceos y la Sasamón actual, en la provincia de Burgos.

Parece ser que cuando puso manos a la obra logró algún resultado. Fue una ofensiva en toda regla que abarcaba prácticamente todo el territorio que se extiende desde Navarra a León. Dispuso de varios ejércitos que actuaron, uno contra la ciudad de Bérgida (Villafranca del Bierzo, León) y otro contra la plaza fuerte de Aracelio (Araquil); además, desde el mar, la escuadra romana hostigaba, de forma que se encontraban entre varios fuegos. Otro ejército persiguió a los que se refugiaron en el altísimo monte Vindio. Este monte está en los Picos de Europa, cercano al nacimiento del río Ebro. Los Cántabros decían que antes llegarían a este monte las aguas del mar que las legiones romanas.

Augusto capturó prisioneros y los castigó severamente, única forma de hacerse temer por los montañeses. Pero se puso enfermo y se retiró a Tarraco (Tarragona) a pasar el invierno.

Los generales que dejó al frente de la guerra no supieron o no pudieron someter a los Cántabros y Astures, de forma que, cuando Agripa, enviado por Augusto, se puso al frente, tuvo que imponer severas sanciones a los soldados, desmoralizados por una guerra tan larga como inútil.

Los Astures y los Cántabros se hicieron fuertes en las montañas, particularmente en una llamada Medulo, que se encuentra al norte de la provincia de León. Hicieron un foso de 14 kilómetros para autoasediarse. Y cuando vieron que los Romanos insistían en el asedio, antes que rendirse con la perspectiva de llegar a ser esclavos, se mataron por distintos procedimientos, uno de los cuales era el veneno que sacaban de un árbol llamado tejo, que tiene como fruto unas bolitas rojas sumamente venenosas.

Ellos sabían que si eran capturados y convertidos en esclavos iban a perder la libertad que tanto querían y, posiblemente, la vida en peores condiciones. Por eso no se dejaban coger.

Todo esto lo supo Augusto, y volvió para dirigir el ejército. Cogió muchos prisioneros, pero eran irreductibles y armaron muchos alborotos, matando a sus captores y escapándose. De esa forma, ya sabían lo que les esperaba si volvían a ser capturados

La última ofensiva se dio junto al río  Esla, adonde acudió desde las montañas un numeroso ejército para coger de improviso a las legiones romanas. Sin embargo, Causio, que mandaba los ejércitos regulares romanos, fue advertido por los brigecinos. Aun así, fue una lucha muy dura por ambos bandos. Los unos luchaban por su libertad; los otros, por terminar de una vez tal empresa y dejar pacificada Hispania.

Los que huyeron se refugiaron en Laucia (León), donde se continuó la pelea hasta que las legiones romanas derrotaron a los últimos reductos hispanos.

A continuación se siguió con la depuración de todos los restos, cogiendo muchos prisioneros. A los que quedaron libres, después de castigarlos, les obligó a bajar a establecerse en la llanura.

Augusto no celebró el triunfo de esta guerra, a pesar de que el senado de Roma se lo había concedido. Tal vez consideró que había sido más una guerra de exterminio que para conseguir la paz.

CUESTIONES

1.- Busca las ciudades españolas que hayan sido fundadas en tiempos de Augusto (todas tienen el apelativo de "Augustus / Augusta") y di su nombre actual.

2.- ¿Conoces otros momentos de la lucha de los Hispanos contra los Romanos? ¿Conoces algún personaje famoso?

3.- ¿Sabes cuál era la disposición de las calles principales en una ciudad romana y de dónde procedía la manera de trazarlas?

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Emperadores procedentes de Hispania: Trajano, Adriano, Marco Aurelio, Teodosio

Los Antoninos: Nerva, Trajano, Adriano, Marco Aurelio, Antonino Pío y Cómmodo (96 - 192).

Esta última dinastía representa el momento más glorioso del Imperio Romano. En el interior gobernaron con justicia y equidad, con una administración concienzuda. (Trajano, según sus contemporáneos y sus sucesores, fue el mejor Emperador Romano: "optimus").

En el exterior fue también esta época la menos guerrera y durante la que el Imperio Romano alcanzó su máxima extensión: por el este se conquistó la Dacia (Rumanía), y se convirtió en provincia romana; por el oeste, casi toda la Gran Bretaña, hasta el "murus Adriani", que sólo dejaba fuera la actual Escocia.

Se da la circunstancia de que casi todos los Emperadores de la dinastía de los Antoninos no eran Romanos, sino "Provinciales": Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Cómmodo nacieron o eran oriundos de Itálica (Hispania).

Durante el primer siglo del Imperio, la cultura Romana llegó a su máximo esplendor, sobre todo en la época de Augusto, y los géneros literarios y artísticos alcanzaron cotas difícilmente igualables, culminando un período llamado "clásico" que ya había comenzado los últimos años de la República.

Teodosio el Grande (379 - 395): nacido en Hispania, en la ciudad de Cauca (Coca, Segovia), fue el último Emperador que gobernó todo el Imperio, ya que realizó la división definitiva al repartir entre sus dos hijos todo el territorio, que le parecía excesivo para un solo gobernante: Arcadio recibió Oriente, con capital en Constantinopla, y Honorio, Occidente.

Las dos partes del Imperio tuvieron diferentes vicisitudes.

Los invasores Visigodos, Vándalos, Ostrogodos, Alanos, Suevos y Burgundios fueron penetrando poco a poco, hasta llegar a apoderarse de la parte occidental del Imperio y de su autoridad.

El año 476, el jefe Ostrogodo Odoacro destronó al Emperador Rómulo Augústulo y envió todos los signos del imperio a Constantinopla. Con esta acción termina el Imperio Romano de Occidente.

El Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) conocerá momentos de esplendor, y durará hasta la conquista de Constantinopla por los Turcos el año 1452.

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AGENTES ROMANIZADORES

Las relaciones entre los Romanos y los habitantes de la Península Ibérica al principio fueron amistosas: se trataba de ir contra los Cartagineses, enemigos comunes. Hispania era, en ese momento, la primera línea defensiva de la República Romana en su lucha contra Cartago.

Pero en seguida estas relaciones de mutua conveniencia se trocaron en hostiles, al darse cuenta los Hispanos que habían cambiado de invasor (205 a.C.)

A partir de este momento las luchas fueron continuas: o de independencia (Numancia, Viriato, Cántabros y Astures), o civiles de Romanos contra Romanos (Sertorio, Pompeyo y Pompeyanos). La presencia del ejército Romano fue permanente en la Península, donde en cualquier momento podía surgir el jefe que aglutinara todas las fuerzas rebeldes, o donde podía refugiarse el jefe político que encabezaba la oposición al régimen gobernante. En los períodos entre guerras, la administración en Hispania era una copia de la administración republicana en Roma.

La importancia de la Península Ibérica para los Romanos no era sólo la estratégica, primero en su lucha contra los Cartagineses, y luego, al ser la parte más occidental del "Mare Nostrum". Había que defender Hispania para poder beneficiarse de sus productos, tanto agrícolas (trigo, aceite, vino) como mineros (oro, mercurio, plomo, plata).

Hubo campamentos permanentes que después dieron origen a poblaciones: "Legio VII `Gemina'" (León: `legio' en Latín); "Legio X `Segisamo'" (Sasamón). Hay que tener en cuenta que al ejército le seguía gran cantidad de población civil: familiares de los soldados, mercaderes, y otro tipo de personas que se beneficiaban de la soldada y del botín de los soldados a cambio de ciertos servicios. Esta población civil rodeaba los campamentos y se relacionaba con los pobladores autóctonos. Poco a poco el lenguaje, las maneras, las costumbres, en fin, todo lo romano, se fue imponiendo entre los habitantes de Hispania. Se veía a los soldados como huéspedes, más que como invasores.

Los Hispanos formaban parte del ejército Romano en sus guerras contra otros pueblos: los honderos de Mallorca ("funditores Baleares"); los jinetes españoles ("equites Hispani"), son prueba de ello. Durante las guerras civiles no tuvieron más remedio que tomar partido por una u otra de las facciones en conflicto. En ese momento eran, y se sentían Romanos. Es decir, que cuando Roma logró vencer la resistencia que los Hispanos oponían al invasor, la Península quedó conquistada, y ya no hubo oposición por parte de los vencidos a la colonización que, por otra parte, había vencido ya las primeras reservas, como hemos dicho antes, y la cultura Romana entró como un torrente incontenible, dándose la circunstancia de que Hispania también influyó desde bien pronto en los destinos de Roma.

Durante la república, basándose en un principio en el ejército formado por Servio Tullio, hubo dos reformas principales:

1.- La de Camilo, en el siglo IV a. C.

2.- La de Mario, en el final del siglo II a. C.

Tanto en la una como en la otra la unidad principal era la legión ("legio"), compuesta por 60 centurias ("centuriae"), de 100 hombres cada una. Las centurias estaban agrupadas de dos en dos formando el manípulo ("manipulum").

1.- Según Camilo, el manípulo era la unidad táctica, y la legión se organizaba en tres filas de 10 manípulos cada una: la primera era la vanguardia ("hastati": los más jóvenes, con el `hasta' como  arma); la segunda fila era la de los "principes" que ya son veteranos; y la tercera, la retaguardia ("triarii": los de más edad).

Alrededor de la legión, que era la infantería ("peditatus"), se colocaba la caballería ("equitatus"), unos 300 por legión, y las tropas auxiliares ("auxilia"):`sagitarii' y `funditores'.

2.- La unidad táctica según Mario era la cohorte ("cohors"), conjunto de tres manípulos: uno de `hastati', otro de `principes' y otro de `triarii'. Cada legión estaba compuesta por 10 cohortes. En orden de combate se colocaban en tres filas ("acies"): tres cohortes en la primera ("prima acies", "Principes"); cuatro en la segunda ("secunda acies", "Velites") y tres en la tercera ("tertia acies", "Triarii").

Según el sentido de la marcha, también estaba dividido en tres partes: los dos flancos laterales ("cornu dextrum", "cornu sinistrum") y la parte central ("media acies").

Fíjate en el siguiente esquema

Cornu 

sinistrum

Prima acies

 

COHORS

 

COHORS

 

COHORS

Cornu dextrum

Secunda acies

COHORS

COHORS

COHORS

COHORS

Tertia acies 

COHORS

COHORS

COHORS

Media acies

 

COHORS

TRIA MANIPULA

SEX CENTURIAE

CENTURIA

CENTURIA

CENTURIA

CENTURIA

CENTURIA

CENTURIA

 

LEGIO

X COHORTES

XXX MANIPULA

LX CENTURIAE

II  CENTURIAE

MANIPULUM

III  MANIPULA

COHORS

X  COHORTES

LEGIO

El oficial más importante era el "primipilus": centurión de la 1ª centuria, del 1er. manípulo de la 1ª cohorte de la legión.

El ejército se organizaba cada primavera para empezar la campaña, y se licenciaba en otoño. El soldado de infantería ("pedes") se licenciaba ("honesta missio") después de 20 años de servicio; el de caballería ("eques"), después de 10. A partir de Mario, el ejército se hizo permanente, pero estaba ligado por medio de un juramento ("sacramentum") más al general que al Estado.

Las armas de los soldados eran: "hasta" y "pilum" (clases de jabalinas); "gladius" (espada); "scutum" (escudo). Otras armas de las unidades ligeras eran: "parma' (escudo redondo); "galea" (casco de cuero); "funda" (honda); "arcus" y "sagitta" (arco con flechas)

El jefe principal del ejército era un cónsul o un pretor. Cada legión tenía a su frente un "legatus" (legado) asistido por 6 "tribuni militum" (tribunos militares), que eran los oficiales superiores. Al  frente de cada centuria había un "centurio" (centurión), que equivalía a los oficiales subalternos. Cada legión tenía suboficiales: "optio", "signifer", "campidoctor", "pecuarius", con distintos cometidos, como el avituallamiento de las tropas, el cuidado del ganado, la búsqueda del lugar para el campamento, etc.

El campamento ("castra") era esencial: al término de cada jornada de marcha se organizaba un campamento provisional para pasar la noche. La disposición era siempre la misma: se establecían dos vías perpendiculares ("cardo", "decumanus"). En los cuatro ángulos se colocaban las tiendas. A su derredor se cavaba una fosa ("fossa") y sobre la tierra sacada y amontonada ("agger") se levantaba la empalizada ("vallum").

Si el campamento iba a ser para más tiempo ("castra hiberna" para el invierno; "castra stativa": permanente) se tomaban más precauciones, tanto de situación como de acondicionamiento y fortificación.

Para los asedios usaban construcciones ("turres") y máquinas de guerra ("tormenta") que tenían distintas utilidades: "balista" (ballesta), "catapulta", "onager", "scorpio" (distintos tipos de catapultas); "aries" (ariete); "testudo" (tortuga); "cuniculi" (galerías); etc.

ACTIVIDAD MILITAR EN EL MAR

El pueblo Romano no tenía espíritu marino. Hasta la primera guerra Púnica no construyeron barcos. Sin embargo, en la historia romana hay batallas navales:

En las Islas Egates, contra los Cartagineses (241 a. C.)

Contra los piratas Cilicios (67 a. C.)

Antonio contra Octavio en Actium (31 a. C.); etc.

Los navíos eran de remos. La táctica consistía en convertir la batalla naval en batalla terrestre, por medio de garfios ("corvus") que unían las dos embarcaciones y las inmovilizaban.

Había naves de dos filas de remos ("biremis"); de tres filas ("triremis"); de cuatro ("quadriremis"); y de cinco ("quinqueremis"). Los remeros ("remiges") eran generalmente esclavos.

EL EJÉRCITO ROMANO DURANTE EL IMPERIO

Se hizo permanente durante la época del Principado, y, generalmente, estaba lejos de Roma, en las provincias y en las fronteras.

Su estructura era la misma que durante la época republicana. Las legiones tenían un número y un nombre cada una. Algunas de estas legiones ha dado origen a poblaciones civiles que conservan el nombre de la legión: “Legio VII “Gemina””: León (“Legio”); “Legio X “Segisamo””: Sasamón (“Segisama”).

Se reclutaban soldados de todas las provincias del Imperio. Augusto organizó la caballería dándole un estatus semejante al de la legión de infantería.

El servicio militar duraba 20 años y el de las tropas auxiliares indígenas, 25. El total de los efectivos se cifraba en unos 150.000 hombres, agrupados en unas 30 legiones.

El reclutamiento era voluntario y se hacía, sobre todo, entre los habitantes de las provincias. Los integrantes de las tropas auxiliares serán, cuando se licencien, ciudadanos romanos, lo que les permitirá ser sujetos de todos los derechos civiles.

Además del ejército permanente propiamente dicho, existían otro tipo de milicias: las “cohortes praetorianae”, que era la guardia personal del Emperador; las “cohortes urbanae”, especie de policía; las “cohortes vigilum”, es decir, el cuerpo de bomberos, etc.

Fue importante la organización de la marina desde el mismo comienzo del Imperio. Se creó una escuadra permanente para la guerra naval y para proteger a los convoyes de avituallamiento y transportes de productos desde las provincias a Roma.

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Las provincias de Hispania dieron al Imperio, además de grandes pensadores y escritores, grandes estadistas y políticos: Séneca influyó durante el gobierno de Nerón. Pero sobre todo, la dinastía de los ANTONINOS brilló con luz propia:

TRAJANO (98 - 107) había nacido en Itálica, cerca de Sevilla (otros autores sitúan su lugar de nacimiento en la villa de Pedraza, provincia de Segovia), y adoptó como hijo y heredero a ADRIANO (107 - 138), que, aunque nació en Roma, sus padres y abuelos eran hispanos. En tiempo de estos príncipes, el Imperio Romano alcanzó su máxima extensión. Trajano está considerado como el mejor de los Emperadores Romanos: se le concedió el apelativo de "Optimus" : "El mejor".

Del 379 al 395, el emperador que mantuvo todo el Imperio unido por última vez, fue el también hispano TEODOSIO EL GRANDE, de Cauca (Coca, en Segovia). A él se debe la división del Imperio entre sus dos hijos: Arcadio recibió el Oriente, y Honorio el Occidente.

Además este idioma ha sido el vehículo de expresión escrita del que que se han servido grandes personajes de Hispania que influyeron en la manera de pensar, incluso de los mismos Romanos.

La familia SÉNECA: Lucio Anneo Séneca, Marco Anneo Séneca, y Marco Anneo Lucano, cordobeses. El padre L. Anneus Séneca (55 a. C. - 40 d. C.), conocido con el sobrenombre de "El Rhetor".

El hijo, el más famoso, M. Anneus Séneca, (4 a. C. - 65 d. C.) llamado "El Filósofo", fue el representante romano de la filosofía estoica. Fue preceptor y ministro  de Nerón, pero cayó en desgracia y fue obligado a suicidarse, desangrándose en un baño tibio.

El tercero es el sobrino M. Anneus Lucanus (39 - 65 d. C.), poeta, autor de un poema inconcluso sobre la guerra civil entre César y Pompeyo: "La Farsalia". (Cfr. “Lecturas Romanas”, cap. 30 y 32)

Además de la familia de los Séneca, la literatura Romana ofrece multitud de personajes procedentes de Hispania:

El epigramista M. Valerius Martialis (40? - 102? d. C.) de Bilbilis Augusta (Calatayud, Zaragoza) (Cfr. “Lecturas Romanas”, cap. 34)

El gramático M. Fabius Quintilianus (30? - 95? d. C.) de Calagurris (Calahorra, La Rioja)

El geógrafo Pomponius Mela (1? - 60? d. C.) de la Bética.

El agrónomo L. Iunius Moderatus Columela (4? a. C. 64? d. C.) de Gades (Cádiz)

No en balde los Romanos dominaron en la Península Ibérica durante cinco siglos. Las Instituciones romanas se asentaron y perduraron.

1.- EL DERECHO

La Península Ibérica, como provincia Romana, estaba dentro del ámbito de aplicación del Derecho Romano, en general, y de la legislación particular referente a estas provincias. Nada tiene que extrañar el que durante la invasión de los Bárbaros y durante los primeros años de la dominación visigoda, existieran dos o más legislaciones paralelas: 

La de los Hispano-romanos, que se regían por la legislación romana.

La de los Pueblos Bárbaros, que tenían un derecho consuetudinario no escrito. Cuando en tiempo del rey Visigodo Atanagildo, los Bizantinos vinieron a Hispania, trajeron su propia legislación: la del "Corpus Iuris Civilis" de Justiniano, que influyó en el posterior "Fuero Juzgo" de Chindasvinto. Un primer intento de actualizar y codificar la legislación de la población hispano-romana, es la "Lex Romana Visigothorum", de Alarico II (506) que también se llama "Breviario de Aniano" o "Código de Alarico". Eurico (450) había hecho lo mismo con el derecho consuetudinario germano. Por  fin, ya con el "Fuero Juzgo" (646), se unificó la legislación germánica y la romana. Actualmente en España, el Derecho Romano mantiene su importancia, sobre todo para dar al estudio del Derecho la dimensión jurídica necesaria.

2.- INSTITUCIONES POLÍTICO-SOCIALES

Las instituciones de la Hispania Romana eran las normales en una provincia del Imperio. Todas las provincias eran un cierto trasunto de Roma y sus instituciones. No tiene nada de extraño que los nombres que en Roma tenían una significación absoluta y en las provincias relativa por  referencia a la metrópolis, hayan pasado a nuestra sociedad actual.

Vocablos de significación política como "senado", "magistrado", "edil", "cónsul", "emperador", "comicios", etc., se usan habitualmente hoy, y con un significado semejante.

Hay otros vocablos que representan un aspecto más social: "paterfamilias", "patria potestas", "curriculum", etc., que expresan la influencia del Derecho Romano en la sociedad actual.

No cabe duda de que la sociedad actual se diferencia de la romana, pero las bases proceden de ella.

(Pinchar en TOPÓNIMOS para ver más)

Los personajes y las instituciones romanas también dejaron huella en la toponimia hispana, En España aparecen multitud de lugares cuyo nombre procede de nombres de importantes personajes romanos: tomemos como ejemplo "Caesar Augusta" (Zaragoza).

Según el momento de la fundación de la ciudad o de darle el nombre, dicha ciudad tendrá como sobrenombre el de la persona más importante de la época. Durante la hegemonía de César, el "apellido" de las ciudades era "Iulia": "Pace Iulia" (Badajoz).

Más tarde, con Octavio, será "Augusta": "Emerita  Augusta" (Mérida);"Lucus Augusti" (Lugo); "Bracara Augusta" (Braga); "Asturica Augusta" (Astorga); etc. "Pompaelon" (Pamplona) parece que fue fundada por  Pompeyo; "Triana" se refiere a Trajano; Medellín es la antigua "Colonia Metellinensis" que toma el nombre de la familia de los Metelo; Clunia se llama "Sulpicia" por el gentilicio del emperador Galba.

Otros  apelativos proceden del nombre de los nuevos dioses: "Jove" (Lugo), se refiere a Júpiter; "Port Vendres" (Gerona), es "Portus Veneris" ("Puerto de Venus"). Antonius, Aurelius, Arcadius, han dado sus correspondientes topónimos, como "Antuñano" (Burgos), "Antoñana" (Alava), "Antuña" (Asturias), "Oreja" (Toledo), "Orellán" (León), "Villarcayo" (Burgos), etc. No vamos a pensar que todos los nombres  de lugares en España proceden de los Romanos, ni siquiera, a veces, los que lo parecen. La Península Ibérica ha sido una región-encrucijada, y los pueblos que han pasado por ella han dejado su marca. Así, hay topónimos procedentes del Ibero y del Celta; por supuesto, del Latín, pero también Visigodos y Árabes. Algunos son mezcla de varias de estas procedencias: "Juliobriga" (cerca de Reinosa, en Cantabria) es latino e ibero; "Guadiana", el río, es árabe y latino. Otros han dejado su nombre latino para adquirir otro: "Bilbilis Augusta" ha preferido llamarse con el nombre árabe: "Calatayud".

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SEGUNDO GRADO

LENGUA II

COMPARACIÓN DE  ESTRUCTURAS GRAMATICALES

 LATÍN - ESPAÑOL

EL PASO DEL RUBICÓN

Suetonio, "C. I. Caesar", XXXII. (Trad.: José Miguel Corbí) 

Cunctanti ostentum tale factum est. Quidam eximia magnitudine et forma in proximo sedens, repente apparuit, arundine canens: ad quem audiendum cum praeter pastores plurimi etiam ex stationibus milites concurrissent interque eos et aeneatores, rapta ab uno tuba prosiluit ad flumen et ingenti spiritu classicum exorsus pertendit ad alteram ripam. Tunc Caesar, "Eatur, inquit, quo deorum ostenta et inimicorum iniquitas vocat. Iacta alea esto" (inquit.) 

A César, que dudaba, se le presentó un fantástico prodigio: apareció un hombre de un tamaño y de una belleza excepcionales sentado a poca distancia, y que tocaba una flauta de caña. Para oírlo acudieron corriendo, además de los pastores, soldados de los puestos cercanos, y entre ellos había trompeteros. A uno de éstos le cogió la trompeta, saltó hacia el río, tocó el toque de batalla, y llegó a la otra orilla. Entonces César dijo: "Vayamos a donde nos indican la voz de los dioses y la iniquidad de nuestros enemigos. La suerte está echada". 

1.- ¿Cómo están traducidas las frases subrayadas del texto latino?

2.- ¿Cómo están expresadas en Latín las frases subrayadas del texto español?

3.- ¿Encuentras palabras semejantes en Latín y en Español? Haz una lista de ellas.

4.- Saca familias de palabras en que haya un sustantivo, un verbo, un adjetivo y un adverbio, todos derivados de las mismas palabras latinas.

CAMBIO DEL SENTIDO DEL PRESAGIO

Suetonio, "C. I. Caesar" LIX. (Trad.: José Miguel Corbí)

Ne religione quidem ulla a quoquam incepto absterritus unquam vel retardatus est. Cum immolanti aufugisset hostia, profectionem adversus Scipionem et Iubam non distulit. Prolapsus etiam in egressu navis, verso ad melius omine “Teneo te," inquit, "Africa”. Ad eludendas autem vaticinationes, quibus felix et invictum in ea provincia fataliter Scipionum nomen ferebatur, despectissimum quendam ex Corneliorum genere, cui ad opprobrium vitae Salutioni cognomen erat, in castris secum habuit.

Ni siquiera por algún escrúpulo religioso dejó de hacer o retrasó algún proyecto. En una ocasión, al ofrecer un sacrificio, la víctima huyó, pero no dejó de atacar a Escipión y Yuba. A la salida de la nave, se cayó, pero volvió el presagio a mejor, y dijo: "Ya te tengo África". Para eludir las predicciones que daban como vencedor el nombre de los Escipiones, se llevó consigo al campamento a un personaje despreciable de la familia de los Cornelios, que para infamia de su vida, se dio el sobrenombre de Salutio

1.- ¿Cuál es la expresión española de las palabras subrayadas del texto latino?

2.- ¿Cómo están expresadas en Latín las frases subrayadas del texto español?

3.- Saca familias de palabras en que haya un sustantivo, un verbo, un adjetivo y un adverbio, todos derivados de las mismas palabras latinas.

"VENI, VIDI, VICI"

Suetonio, "C. I. Caesar", XXXVII. (Trad.: José Miguel Corbí)

Confectis bellis, quinquies triumphavit; post devictum Scipionem quater eodem mense sed interiectis diebus; et rursus semel, post superatos Pompeii liberos. Primum et excellentissimum triumphum egit Gallicum, sequentem Alexandrinum, deinde Ponticum, huic proximum Africanum, novissimum Hispaniensem, diverso quemque apparatu et ins-trumento Gallici triumphi die Velabrum praetervehens, paene curru excussus est, axe diffracto, ascenditque Capitolium ad lumina, quadraginta elephantis dextra atque sinistra lychnuchos gestantibus. Pontico triumpho inter pompae fercula trium verborum praetulit titulum, VENI, VIDI, VICI non acta belli significantem, sicut ceteris, sed celeriter confecti notam

Una vez terminadas las guerras, celebró cinco triunfos. Los cuatro primeros después de la victoria sobre Escipión, con pocos días de intervalo; el quinto, después de la derrota de los hijos de Pompeyo. El primero fue el de la guerra de la Galia; el segundo, el de la de Alejandría; después el de la del Ponto; más tarde el de la de África; y por último el de la de España; cada uno lo celebró con diferente fasto y boato. El día del triunfo Gálico al pasar por el Velabro, estuvo a punto de caer del carro, porque se había roto el eje. Subió al Capitolio a la luz de las antorchas que llevaban en candelabros cuarenta elefantes, a derecha e izquierda. El día del triunfo Póntico se destacó una pancarta con las palabras: LLEGUÉ, VI, VENCÍ, que no relataban los hechos de la guerra, como los demás, sino la rapidez como se había llevado a cabo.

1.- ¿Cuál es la expresión española de las palabras subrayadas del texto latino?

2.- ¿Cómo están expresadas en Latín las frases subrayadas del texto español?

3.- Saca familias de palabras en que haya un sustantivo, un verbo, un adjetivo y un adverbio, todos derivados de las mismas palabras latinas.

BATALLA DE FARSALIA

César, "De bello civili", III, LXXXV - XCV. (Trad.: José Miguel Corbí)

Capítulo LXXXV.- Preliminares de la batalla.

1.-Pompeius, qui castra in colle habebat, ad infimas radices montis aciem instruebat, semper, ut videbatur, expectans, si iniquis locis Caesar se subiceret. 

2.-Caesar nulla ratione ad pugnam elici posse Pompeium existimans hanc sibi commodissimam belli rationem iudicavit, uti castra ex eo loco moveret semperque esset in itine-irbus, haec spectans, ut movendis castris pluribusque adeundis locis com-modiore frumentaria re uteretur, simulque in itinere ut aliquam occasionem dimicandi nancisceretur et insolitum ad laborem Pompei exercitum cotidianis itineribus defatigaret.

3.- His constitutis rebus signo iam profectionis dato tabernaculisque detensis, animum adversum est paulo ante extra cotidianam consuetudinem longius a vallo esse aciem  progressam, ut non iniquo loco posse dimicari videretur.

4.- Tunc Caesar apud suos cum iam esset agmen in portis: "Differendum est", inquit, "iter in praesentia nobis et de proelio cogitandum, sicut semper depoposcimus Animo simus ad dimicandum parati; non facile occasionem postea reperiemus". Confestimque expeditas copias educit

1.- Pompeyo, que tenía el campamento en la colina, desplegaba los batallones al pie del monte, esperando, a lo que parecía, que César se colocase en un lugar desfavorable. 

2.- César pensando que de ninguna manera podía sacar a Pompeyo a luchar, llegó a la conclusión de que la mejor manera de prepararse para la lucha sería mover el campamento de lugar estando siempre de camino, ya que al ir de un sitio para otro, podría aprovisionarse mejor, y al mismo tiempo, al estar moviéndose, conseguiría alguna oportunidad para luchar y, con marchas diarias, cansaría al ejército de Pompeyo, desacostumbrado como estaba al trabajo 

3.- Decididas estas cosas, dada la señal para la marcha y recogidas las tiendas, advirtió que el ejército de Pompeyo contra su costumbre, poco antes se había colocado lejos de la empalizada, de manera que parecía que podía luchar en un lugar bastante favorable.

4.- Entonces César, cuando ya estaba el ejército a punto de salir, dijo a los suyos: "Por el momento tenemos que aplazar el camino y pensar en el combate, como siempre hemos pedido. Hemos de tener nuestro ánimo preparado para luchar; más tarde no encontraremos una ocasión más oportuna". Al punto saca las tropas preparadas para la pelea

Capítulo LXXXVI.- Estrategia de Pompeyo.

1.-Pompeius quoque, ut postea cognitum est, suorum omnium hortatu statuerat proelio decertare. Namque etiam in consilio superioribus diebus dixerat, priusquam concurrerent acies, fore uti exercitus Caesaris pelleretur 

2.- Id cum essent plerique admirati: "Scio me", inquit" paene incredibilem rem polliceri; sed rationem consilii mei accipite, quo firmiore animo in proelium prodeatis 

3.-"Persuasi equitibus nostris, idque mihi facturos confirmaverunt, ut, cum propius sit accessum, dextrum Caesaris cornu ab latere aperto adgrederentur et circumventa ab tergo acie prius perturbatum exercitum pellerent quam a nobis telum in hostem iaceretur 

4.- Ita sine periculo legionum et paene sine vulnere bellum conficiemus. Id autem difficile non est, cum tantum equitatu valeamus 

5.- Simul denuntiavit ut essent animo parati in posterum et, quoniam fieret dimicandi potestas, ut saepe rogitavissent, ne suam neu reliquorum opinionem fallerent

1.- También Pompeyo, como después se supo, había decidido salir a combatir, animado por los suyos. En consejo, días antes, había dicho que había que lograr rechazar al ejército de César antes de que se enfrentasen las vanguardias.

2.- Al ver que la mayoría se, llenaba de asombro, dijo: "Sé que prometo una cosa casi increíble, pero escuchad las líneas de mi plan para que acudáis a la lucha con un espíritu más confiado. 

3.- "He convencido a nuestros jinetes, y ellos me han asegurado que lo harán, para que cuando se encuentren cerca de César, ataquen su flanco derecho por el lado descubierto, y, rodeadas las filas, empujen al ejército por la espalda, antes de que los nuestros lancen una sola flecha

4.- Así, acabaremos la guerra, sin peligro para las legiones y casi sin heridas. Esto no es difícil, porque contamos con una caballería estupenda

5.- Al mismo tiempo les anunció que preparasen el ánimo para más tarde, y ya que se les daba la oportunidad de combatir, como habían pedido muchas veces, que. no defraudaran el concepto que él y los demás tenían de ellos.

Capítulo LXXXVII.- Discurso de Labieno

1.- Hunc Labienus excepit et, cum Caesaris copias despiceret, Pompei consilium summis laudibus efferret: "Noli” inquit, "existimare, Pompei hunc esse exercitum qui Galliam Germaniamque devicerit 

2.- "Omnibus interfui proeliis neque temere incognitam rem pronuntio. Perexigua pars illius exercitus superest; magna pars deperiit, quod accidere tot proeliis fuit necesse; multos autumni pestilentia in Italia consumpsit; multi domum discesserunt; multi sunt relicti in continenti

3.- "An non audistis ex iis qui per causam valetudinis remanserunt cohortes esse Brundisi factas?

4.- Hae copiae quas videtis ex dilectibus horum annorum in citeriore Gallia sunt refectae, et plerique sunt ex coloniis Transpadanis. Ac tamen, quod fuit roboris, duobus proeliis Dyrrachinis interiit".

5.-Haec cum dixisset, iuravit se nisi victorem in castra non reversurum reliquos que ut idem facerent hortatus est

6.- Hoc laudans Pompeius idem iuravit; nec vero ex reliquis fuit quisquam qui iurare dubitaret.

7.- Haec cum facta sunt in consilio, magna spe et laetitia omnium discessum est; ac iam animo victoriam praecipiebant, quod de re tanta et a tam perito imperatore nihil frustra confirmari videbatur

1.- Después tomó la palabra Labieno, y despreciando a las tropas de César mientras alababa el propósito de Pompeyo con grandes, alabanzas, dijo: "No pienses, Pompeyo, que éste ejército es quien ha sometido la Galia y la Germania.

2.- Intervine en todas las batallas y no hablo de algo desconocido sin saber. Sólo queda una pequeña parte de aquel ejército; una gran parte murió, lo que suele suceder después de tantas guerras, a muchos los debilitó la peste del otoño en Italia, muchos, volvieron a casa, y otros muchos se han quedado en el continente.

3.- "¿Es que no habéis oído de los que se han quedado por causa de la salud, que se han reclutado cohortes en Brindis? 

4.- Estas tropas que veis han sido rehechas con las levas de estos años en la Galia citerior, muchas son de las colonias del. otro lado del Po. A pesar de todo lo más válido de ellas, pereció en las guerras que hubo en Durazzo".

5.- Cuando hubo dicho estas razones juró que sólo volvería al campamento como vencedor y animó a los demás a que hicieran lo mismo.

6.- Pompeyo, después de alabarlo, juró lo mismo; y de los demás no hubo nadie que dudara en hacer el juramento. 

7.-  Cuando se llevaron a cabo estas cosas en la reunión, se levantaron todos con gran esperanza y alegría, y ya veían en espíritu la victoria, porque estaban seguros de que en una cosa tan importante y con un caudillo tan experto, no se podían decir esas cosas en vano

Capítulo LXXXVIII.- Orden de batalla del ejército de Pompeyo

1.- Caesar cum Pompei castris appropinquasset, ad hunc modum aciem eius instructam animum advertit.

2.- Erant in sinistro cornu legiones duae traditae a Caesare  initio dissensionis ex senatus consulto; quarum una, prima, altera tertia appellabatur; in eo loco ipse erat Pompeius

3.- Mediam aciem Scipio cum legionibus Syriacis tenebat. Ciliciensis legio coniuncta cum cohortibus Hispanis, quas traductas ab Afranio docuimus, in dextro cornu erant collocatae.

4.- Has firmissimas se habere Pompeius existimabat. Reliquas, inter aciem mediam cornuaque interiecerat numeroque cohortes CX expleverat.

5.- Haec erant milia XLV, evocatorum circiter duo (milia), quae ex beneficiariis superiorum exercituum ad eum convenerant; quae tota acie disperserat. Reliquas cohortes VII, castris propinquisque castellis praesidio disposuerat.

6.- Dextrum cornu eius, rivus quidam impeditis ripis muniebat; quam ob causam cunctum equitatum, sagittarios funditoresque omnes sinistro cornu obiecerat.

1.- Al acercarse al campamento de Pompeyo, César advirtió que su ejército estaba dispuesto de esta manera.

2.- En el flanco izquierdo estaban las dos legiones entregadas por César al comienzo de la guerra según un decreto del Senado: se llamaban la una primera y la otra tercera; en este lugar se encontraba el mismo Pompeyo

3.- La parte central la ocupaban las legiones Sirias con Escipión al frente. La legión de Cilicia unida a las cohortes Hispanas traídas por Afranio, según dijimos, habían sido colocadas en el flanco derecho.

4.- A éstas, Pompeyo las tenía como las más firmes. Las restantes las había intercalado entre la parte central y los flancos y completaban 110 cohortes. 

5.- En total eran 45.000, alrededor de 2.000 reenganchados, que de los licenciados de ejércitos anteriores, habían acudido a él; los había dispersado por todo el ejército. Las 7 cohortes restantes las había dejado para protección del campamento y de los puestos cercanos.

6.- Un río, de orillas escarpadas protegía su flanco derecho. Por este motivo había llevado a toda la caballería, los arqueros y los honderos al flanco izquierdo

Capítulo LXXXIX.- Orden de batalla del ejército de César

1.- Caesar superius institutum servans X legionem in dextro cornu, nonam in sinistro collocaverat, tametsi erat Dyrrachinis proeliis vehementer attenuata, et huic sic adiunxit octavam ut paene unam ex duabus efficeret, atque alteram alteri praesidio esse iusserat 

2.- Cohortes in acie LXXX constitutas habebat, quae sum ma erat milium XXII; cohortes VII castris praesidio reliquerat

3.- Sinistro cornu Antonium, dextro P. Syllam, media acie Cn. Domitium praeposuerat. Ipse contra Pompeium constitit.

4.- Simul his rebus animadversis, quas demonstravimus timens ne a multitudine equi tum dextrum cornu circumveniretur, celeriter, ex tertia acie singulas cohortes detraxit atque ex his quartam instituit, equitatuique opposuit et quid fieri vellet ostendit monuitque eius diei victoriam in earum cohortium virtute constare.

5.- Simul tertiae aciei totique exercitui imperavit ne iniussu suo concurreret; se cum id fieri vellet, vexillo signum daturum

1.- César, manteniendo la decisión anterior, había colocado la 10ª legión en el flanco derecho, y la 9ª en el izquierdo, aunque había salido muy reducida de las guerras de Durazzo; a ésta unió la 8ª,de forma que de las dos casi formó una, y había mandado que la una sirviera de protección a. la otra.

2.- Tenía ochenta cohortes establecidas en orden de batalla y en total 22.000 hombres; 7 cohortes las había dejado para protección del campamento.

3.- Había puesto al frente del flanco izquierdo a Antonio, del derecho a P. Silla, y de la parte central a Cn. Domicio. Él mismo se colocó frente a Pompeyo 

4.-Al mismo tiempo se dio cuenta de lo que hemos dicho, y temiendo que fuera rodeado el flanco derecho por el escuadrón de jinetes, rápidamente de la tercera fila sacó una cohorte de cada legión, y formó una cuarta fila, la opuso a la caballería y les mostró qué quería que hicieran. Les hizo creer que la victoria de aquel día estaba asentada en el valor de aquellas cohortes 

5.- También mandó a la tercera fila y a todo el ejército que no avanzaran sin su mandato; que él cuando quisiera que se avanzase, daría la señal con el estandarte 

Capítulo XCIII.- Desarrollo de la batalla 

1.- Sed nostri milites dato signo cum infestis pilis procucurrissent atque animum advertissent non concurri a Pompeianis, usu periti ac superioribus pugnis exercitati sua sponte cursum represerunt et ad medium fere spatium constiterunt, ne consumptis viribus appropinquarent, parvoque intermisso temporis spatio ac rursus renovato cursu, pila miserunt celeriterque ut erat praeceptum a Caesare, gladios strinxerunt

2.- Neque vero Pompeiani huic rei defuerunt. Nam et tela missa exceperunt et impetum legionum tulerunt et ordines conservarunt pilisque missis ad gladios redierunt.

3.- Eodem tempore equites a sinistro Pompei cornu ut erat imperatum, universi procucurrerunt, omnisque multitudo sagitariorum se profudit.

4.- Quorum impetum noster equitatus non tulit, sed paulum loco motus cessit, equitesque Pompei hoc acrius instare et se turmatim explicare aciemque nostram a latere aperto circumire coeperunt.

5.- Quod ubi Caesar hoc animum advertit, quartae aciei quam instituerat sex cohortium numero, dedit signum.

6.- Illae celeriter procucurrerunt infestisque signis tanta vi in Pompei equites impetum fecerunt ut eorum nemo consisteret omnesque conversi non solum loco excederent sed protinus incitati fuga montes altissimos peterent

7.- Quibus submotis, omnes sagitarii funditoresque destituti inermes sine praesidio interfecti sunt.

8.- Eodem impetu cohortes sinistrum cornu, pugnantibus etiam tum ac resistentibus in acie Pompeianis, circumierunt eosque a tergo sunt adorti.

1.- Pero cuando nuestros soldados corrían con las armas preparadas después de que se dio la señal y advirtieron que los Pompeyanos no hacían lo mismo, aleccionados por el uso y por la experiencia de guerras anteriores, detuvieron su carrera y se pararon casi a la mitad, para no acercarse con las fuerzas agotadas,  y pasado un poco de tiempo, reemprendieron la carrera, lanzaron las jabalinas y, en seguida, como había mandado César, desenvainaron las espadas.

2.- Los Pompeyanos no se quedaron atrás en esta pelea. Pues aguantaron los dardos enviados y soportaron el ataque de las legiones y conservaron las filas y lanzadas las jabalinas echaron mano a las espadas. 

3.- Al mismo tiempo, los jinetes del flanco izquierdo de Pompeyo, como se les había mandado, corrieron hacia adelante, y toda la multitud de arqueros se dispersó. 

4.- Nuestra caballería no soportó el ataque de ellos, sino que cedió terreno y los jinetes de Pompeyo comenzaron a insistir más duramente, a desplegarse por escuadrones y a rodear a nuestro ejército por el lado abierto.

5.- Cuando César se dio cuenta de esto, dio la señal a la cuarta fila que había establecido con seis cohortes. 

6.- Aquéllas corrieron con toda rapidez y atacaron con las armas preparadas con tanta fuerza a los jinetes de Pompeyo, que ninguno de ellos pudo aguantar y todos, dando la vuelta, no sólo cedieron su puesto, sino que perseguidos, se dieron a la fuga, en dirección a los montes.

7.- Quitados éstos de en medio todos los arqueros y honderos quedaron inermes y sin protección y fueron matados

8.- En el mismo ataque, aunque los Pompeyanos luchaban y resistían en la batalla, las cohortes rodearon el flanco izquierdo y les atacaron por la espalda.

Capítulo XCIV

1.- Eodem tempore tertiam aciem Caesar quae quieta fuerat et se summae ad id tempus loco tenuerat procurrere iussit

2.- Ita cum recentes atque integri defessis successissent, alii autem a tergo adorirentur, sustinere Pompeiani non potuerunt atque universi terga verterunt.

3.- Neque vero Caesarem fefellit quin ab iis cohortibus quae contra equita-tum in quarta acie collocatae essent initium victoriae oriretur, ut ipse in cohortandis militibus pronuntiaverat.

4.-Ab his enim primum equitatus est pulsus, ab isdem factae caedes sagittariorum ac funditorum, ab isdem acies Pompeiana a sinistra parte erat circumita atque initium fugae factum.

5.- Sed Pompeius, ut equitatum suum pulsum vidit, atque eam partem cui maxime confidebat perterritam animum advertit, aliis quoque diffisus acie excessit protinus se in castra equo contulit et iis centurionibus quos in statione ad praetoriam portam posuerat, clare, ut milites exaudirent: "Tuemini", inquit, “castra et defendite diligenter, si quid durius acciderit. Ego reliquas portas circumeo et castrorum praesidia confirmo”

6.- Haec cum dixisset, se in praetorium contulit rei diffidens et tamen eventum expectans.

1.- Al mismo tiempo César mandó correr a la tercera fila, que había estado inmóvil, y que hasta este momento había mantenido su posición. 

2.-Así, en el ejército de César los cansados eran sustituidos por otros; otro grupo atacaba a los Pompeyanos por la espalda. Éstos no pudieron aguantar y todos se dieron a la fuga. 

3.- No se había engañado César al pensar que el comienzo de la victoria vendría por aquellas, cohortes que había colocado contra la caballería en la cuarta fila como él mismo había pronosticado al exhortar a los soldados. 

4.- En efecto, ellas habían sido las primeras en rechazar a la caballería, también las que habían matado a los arqueros y honderos, y las que habían rodeado al ejército de Pompeyo por la izquierda, acción que originó la huida.

5.- Pero Pompeyo, en el momento en que vio rechazada la caballería y se dio cuenta de que la fuerza en que más confiaba huía aterrada, desconfió también de los demás, salió de la fila, y a galope se dirigió al campamento. Al llegar a la puerta pretoria, se dirigió a los centuriones que estaban de guardia, y gritó con voz clara para que los soldados le oyeran: "Proteged el campamento y defendedlo con diligencia, si sobreviene algo más duro. Yo voy a recorrer las demás puertas para animar a los guardas del campamento"

6.- Después de haber dicho esto, se introdujo en el pretorio esperando con una total desconfianza el resultado de la batalla

1.- ¿Cuál es la expresión española de las palabras subrayadas del texto latino?

2.- ¿Cómo están expresadas en Latín las frases subrayadas del texto español?

3.- Analiza las frases en Español y traslada las funciones sintácticas al Latín.

4.- ¿Emplea el Latín el mismo procedimiento que el Español para expresar las funciones sintácticas? Si lo has descubierto, explícalo en tu cuaderno.

1.- Expresar 20 términos españoles correspondientes a otros tantos latinos, en que se vea su parecido o su igualdad. 

2.- El verbo poder español y possum, posse, potes, poteram, potui, potuerunt, etc., latino, que significan lo mismo, ¿se construyen de la misma manera? Compara algunas frases en que esto se vea.

3.- Encuentra 20 formas latinas que sean infinitivo.

4.- Expresa la traducción de esas formas. ¿Se traducen siempre por infinitivo en Español? ¿Podrías transformar las que no lo son por formas en infinitivo?.

5.- Expresa las formas verbales españolas semejantes a las formas  verbales latinas.

6.- ¿Conoces las desinencias personales de los verbos españoles? ¿Podrías deducir las desinencias personales de los verbos latinos? ¿Tienen alguna relación las desinencias de los verbos españoles con las de los verbos latinos? ¿Cuál es?

7.- ¿Tienen las mismas palabras latinas la misma forma siempre? Haz una lista en que se vea lo que se pregunta. ¿Podrías decir a qué se debe?.

8.- Elige 20 vocablos latinos y saca 3 palabras españolas que sean derivadas de cada una de ellas. Forma familias de palabras de cada una de ellas, diciendo un sustantivo, un verbo, un adjetivo y un adverbio.

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Marco Anneo Lucano

M. Anneus Lucanus, sobrino de Séneca, nació en Corduba, en la provincia de la Bética, al sur de la Hispania romana. Vivió pocos años, 26, pero tuvo una vida llena de avatares novelescos, y, sobre todo, políticos.

Tenía una gran facilidad para hacer versos, y al principio, con ellos, se dedicó a adular al príncipe, que en aquella época era Nerón; pronto contó con su favor, sobre todo en el certamen poético quinquenal.

A los 21 años ya había compuesto tres poemas. Era muy joven, y por eso tenía demasiada ligereza y poca moderación en el lenguaje. En una comida comparó su edad y sus comienzos poéticos con los del gran poeta Virgilio, autor de la epopeya nacional por excelencia. "La Eneida".

Lucano, en la inconsciencia de sus pocos años llegó a decir en esa comida:

"Et quantum mihi restat ad `Culicem´?"

que quiere decir:

"¿Y cuánto me falta para llegar a `El Mosquito´?"

"Culex" ("El mosquito") es una obra que se atribuye a Virgilio, quien la habría compuesto en su juventud, pero no hay unanimidad entre los autores. Lógicamente no tiene la perfección de sus obra más importantes. 

Cuenta cómo un pastor,  mientras dormía, estuvo a punto de ser mordido por una serpiente. Un mosquito lo despertó con su picotazo, y a su vez, el pastor, que había sido salvado por la actuación del mosquito, lo mató de un manotazo. A partir de ese momento, el espíritu del mosquito no dejó de importunar al pastor reclamándole una sepultura digna.

Desde muy joven fue llamado por Nerón y entró en su círculo de amistades, e incluso fue nombrado cuestor.

Pero no permaneció durante mucho tiempo en el favor del Príncipe. Tal vez Nerón se sentía celoso del talento de un tan joven poeta, ya que él mismo presumía de serlo.

En cierta ocasión, mientras recitaba sus poemas delante de Nerón, como a éste no le gustaba el cariz que estaba tomando la poesía, convocó al senado y se marchó. Se trató de una convocatoria irregular, porque lo que quería Nerón era dejar de escuchar a Lucano.

A partir de ese momento a Lucano se le desató la lengua y no dejaba de hablar mal del Príncipe, con ocasión o sin ella. En el poema que estaba escribiendo sobre la guerra civil  entre César y Pompeyo, llamado "Bellum Pharsalicum" ("La guerra de Farsalia") o simplemente "Bellum civile" ("Guerra civil"), al principio alababa a César, antepasado de Nerón. Pero cuando perdió su favor, se pasó al bando enemigo y comenzó a  ensalzar a Pompeyo, clamando por el restablecimiento de la República.

Un día estaba en las letrinas públicas, y, ya fuera por necesidad o por gusto, dejó salir del vientre un estruendoso ruido. En voz alta, para que todos lo oyeran recitó un versículo de Nerón, que decía:

"Pensarías que hay una gran tormenta debajo de la tierra".

Esta cita formaba parte de un poema de Nerón que se cantaba por la ciudad.

Todos los presentes huyeron rápidamente para no ser sorprendidos mientras alguien se metía con Nerón.

Cuando se dio a conocer "La Farsalia" no es extraño que perdiera el favor del Príncipe, pero también el de sus amigos más poderosos. Por despecho se enroló en la conspiración de Pisón para derrocar a Nerón, y llegó a ser como el abanderado de ella.

Se le oía alabar públicamente a quienes tuvieran la valentía de matar al tirano (Nerón). Amenazaba a todo el mundo, hasta tal punto que iba a arrojar la cabeza del César a todo el que pasaba.

Sin embargo, cuando la conspiración fue descubierta y abortada, Lucano no mantuvo la misma fortaleza de que había hecho gala de palabra. Confesó con suma facilidad y suplicó, rebajándose hasta el máximo, incluso llegó a implicar a su propia madre entre los cómplices y secuaces de Pisón. Tal vez pensaba que esta manera de actuar surtiría algún efecto delante de un príncipe que había matado a la suya.

Lucano recibió la orden de suicidarse. Entonces envió a su padre un escrito para que se hiciera cargo de su poema y corrigiera alguno de sus versos.

Antes de que el médico le cortara las venas se dio un espléndido banquete. Después ofreció sus muñecas y se desangró lentamente.

Murió muy joven, a los 26 años y dejó su poema "La Farsalia" sin terminar.

CUESTIONES

1.- ¿Conoces la familia de los Séneca? Investiga sobre quiénes son, con qué sobrenombre se les conoce, y qué hizo cada uno?

2.- ¿Por qué dice Lucano que quería que volviera la república de nuevo? ¿Hubo antes algunos intentos de lo mismo?

3.- ¿Conoces los personajes romanos que nacieron en las distintas partes de Hispania?

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POSIBLES PREGUNTAS PARA UN EXAMEN I

1.- Define: sustrato, superestrato y adstrato del Latín.

2.- ¿Qué se entiende por “Latín vulgar”?

3.- Realizar un mapa en que se exprese las vicisitudes del idioma en España antes de la llegada de los Romanos; durante la romanización; durante la Edad Media; en el Siglo de Oro; en la actualidad.

4.- Decir algunos de los términos españoles actuales que proceden del Ibero, del Árabe, del Godo.

5.- Expresar la traducción al castellano de términos ingleses usuales en nuestro idioma actual: pin, snack, stop, parking, footing, pearcing,...

6.- Indicar alguno de los productos que, procedentes de América, no tenían nombre en español y hubo que dárselo.

7.- Explicar las principales vías de difusión del Latín-Español por todo el mundo.

8.- ¿Quiénes fueron Aníbal, Sertorio, Viriato?

9.- Compara la destrucción de Sagunto con la de Numancia.

10.- ¿Cuál fue la importancia del río Ebro en las relaciones romano-cartaginesas?

11.- ¿Qué pasó en Ilerda y en Munda?

12.- ¿Por qué estuvo Augusto en Hispania? ¿Cuándo?

13.- Qué emperadores romanos nacieron en Hispania y dónde?

14.- ¿Qué se entiende por el FUERO JUZGO?

15.- ¿Cómo era el ejército romano? ¿Qué importancia tenía el campamento? ¿Cuál fue la influencia del campamento en la fundación de ciudades? Describe la disposición de una ciudad romana.

16.- ¿Dónde están en España las principales manifestaciones artísticas y monumentales romanas: puentes, acueductos, teatros,...? Haz un mapa o varios señalando las distintas clases de monumentos.

17.- Describe una “villa” romana.

18- Describe un mosaico: ¿cómo se hacía? ¿qué temas abordaba? ¿con qué matriales? ¿dónde se ponía? ¿cuál era su uso?

19.- ¿Cómo era una calzada romana? ¿Dónde se encuentran en España las principales?

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POSIBLES PREGUNTAS PARA UN EXAMEN II

1.- En un texto bilingüe, sea Latín-Español, o de otro idioma, reconocer ciertas expresiones latinas en el idioma correspondiente.

2.- Utilizando el diccionario, resolver satisfactoriamente los significados de los vocablos de un texto latino.

3.- ¿Quiénes eran los principales dramaturgos griegos? ¿Qué obras escribieron?

4.- ¿Qué diferencia existe entre tragedia y comedia?

5.- ¿Quién era Plauto? Citar alguna obra con su argumento.

6.- ¿Qué tipos principales aparecen en las comedias de Plauto?

7.- ¿Quién era Lucano? ¿Qué escribió? ¿Con qué finalidad?

8.- ¿Qué corriente filosófica representaba Séneca? ¿En qué consistía?

9.- ¿De dónde eran Marcial, Quintiliano, Columela, Séneca?

10.- ¿Qué obras de Moliére tienen relación con cuáles de Plauto?

11.- ¿Alguna obra de Shakespeare procede de alguna de Plauto? ¿Cuál?

12.- ¿Cómo han influido en el pensamiento actual los filósofos griegos?

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