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Preámbulo
(Karina Malpica)
Como moderadora de la lista de correos
del Foro de Chamanismo Esencial de la Red
Latinoamericana de Luz, a menudo recibo e-mails solicitándome que defina
lo que es un chamán o lo que es el chamanismo y la manera de entrar
en contacto con algún "chamán auténtico".
El
único chamán que conozco en persona es el peruano Juan Ruiz Naupari,
con quien trabajo desde hace algunos años. Además de él, Josep María
Fericgla, un especialista catalán a quien entravisté en Barcelona y
Christian Salado, un médico cubano con quien tomé un curso de visión
aural, me han enseñado y aclarado muchas cosas respecto a este tema.
Ahora
sé que no se puede hablar de chamán ni de chamanismo en términos genéricos,
ya que hoy en día coexisten distintos tipos de chamanes y de chamanismos
en nuestro planeta.
Lo
que diferencia a unos de otros es, en primer lugar, su propósito y en
segundo lugar la tradición a la que pertenecen y la formación que han
recibido.
Según
nos ha contado Juan Ruiz Naupari, el propósito original de chamanismo
era el autoconocimiento y como tal, constituye uno de los caminos más
antiguos hacia el despertar del ser humano o la iluminación, como se
le llama en otras doctrinas. A éste tipo de chamanismo Juan lo llama
chamanismo esencial para diferenciarlo de los propósitos ulteriores
que, al paso del tiempo, fueron adquiriendo los herederos de la tradición
que se separaron cada vez más del antiguo conocimiento.
Entre
estos propósitos ulteriores, el más difundido en la actualidad es la
sanación, principalmente de síntomas y enfermedades psíquicas y físicas;
pero también hay quienes utilizan los llamados "poderes chamánicos"
para el ataque y la defensa, o simplemente para ganar dinero propiciando
una especie de "chamanismo turístico" que responde a la demanda de "viajes"
utilizando las llamadas plantas de poder, como bien adviete Josep Maria
Fericgla.
Para
entrar en contacto con un "chamán auténtico", lo primero es pues, definir
qué es lo que queremos para saber qué tipo de chamán nos interesa. Puede
ser que únicamente queramos tener una experiencia con una planta sagrada
y un "chamán turístico" nos puede facilitar la oportunidad; puede ser
que queramos adquirir "poderes" para explorar nuestras capacides psíquicas
y busquemos un "chamán brujo"; puede ser que estemos enfermos y necesitemos
un "chamán sanador" que nos ayude a deshacernos de los síntomas que
nos aquejan; o quizá estemos listos para entrar en la recta final del
viaje de regreso a nuestra esencia y podamos comprometernos con la senda
del chamanismo esencial.
Por
regla general, cuando definimos claramente lo que deseamos y no deseamos
nada más, o sea cuando logramos unificar nuestra voluntad en un solo
sentido, es cuando encontramos lo que buscamos. Es por esto que en el
argot chamánico se dice que "cuando el alumno está listo, aparece el
maestro".
Siempre
vibramos a una frecuencia determinada a la que el Universo responde
emparejándonos con aquellas personas, situaciones o cosas cuya frecuencia
es similar a la nuestra. Las dudas, los miedos y los objetivos contradictorios
alejan de nuestro campo de experiencia aquello que aún no deseamos con
nuestra voluntad unificada. Así es que, definir exactamente qué es lo
que deseamos es el primer paso para conseguirlo; el segundo es unificar
nuestra voluntad y el tercero, permanecer relajadamente atentos para
percibir las señales de su inminente aparición.
Esto
no necesariamente quiere decir que debamos sentarnos a esperar que el
chamán adecuado a nuestros propósitos se materialice delante de nosotros,
simplemente quiere decir que nuestras averiguaciones, nuestros intentos
y esfuerzos por conseguir lo que buscamos, sólo tendrán éxito cuando
nuestra voluntad esté unificada en un único sentido, lo cual nos hace
sentir relajados y seguros de que eventualmente lo conseguiremos. La
mayoría de las veces este proceso es totalmente inconsciente.
Tiempo
antes de encontrarme con Juan Ruiz, ya había decidido que el autoconocimiento
era lo que más me importaba y ya había dado mis primeros pasos en ese
sentido. Un día entrevisté a dos amigos sobre sus experiencias con ayahuasca y poco después, éstos mismos amigos me
invitaron a una charla sobre "Cosmología Inca" donde conocí a Juan Ruiz.
A partir de entonces comencé a trabajar con él y a recibir sus enseñanzas
como parte de mi camino personal que incluye el estudio no sólo del
chamanismo esencial, sino de todo lo que Aldous Huxley dio en llamar
"filosofía perenne", o sea, todas las fuentes de sabiduría ancestral
que nos llevan de regreso al amor, enseñándonos a abrir y mantener abierto
el corazón. (Ver más al respecto en la web de Mind-Surf)
A
continuación encontrarás una síntesis bibliográfica de los autores que
he consultado respecto al tema del chamanismo y extractos de las principales
ideas de Josep María Fericgla y Juan Ruiz al respecto.
¿Quénes
son los chamanes y cómo utilizan las plantas y sustancias visionarias?
La palabra chamán proviene de un vocablo de origen
siberiano shaman que identifica
hombre-dios-medicina. El vocablo tungu original xaman se deriva
del verbo scha, "saber", por lo que chamán significa "alguien
que sabe, sabedor, que es un sabio".
Algunas investigaciones etimológicas
explican que la palabra proviene del sánscrito por mediación chino-budista
al manchú-tungu. En Pali es schamana, en sánscrito sramana es
algo así como "monje budista, asceta". El termino chino intermedio es
scha-men. (10)
Ese conocimiento o sabiduria que nos
refiere la etimología, implica de una manera o de otra, un contacto
con el mundo de los "espíritus", contacto que el que chamán utiliza
en su propio interés y particularmente para ayudar a otros que sufren,
e incluye en su actividad lo que seria propio de un psiquiatra o psicoterapeuta
contemporáneo. Especialmente si se considera que "la psicoterapia es
un camino para la expansión de la conciencia. Es una actividad en el
desarrollo de nuestra vida con la cual nos ayudamos a nosotros mismos
y a los otros, para despertar del estupor de la inconsciencia y la ignorancia
conociendo quien nosotros somos realmente." (10)
Mircea Eleade,
investigador rumano que realizó la primera recopilación sobre el chamanismo
y cuyos libros son textos clásicos obligados para su estudio, define
al chamanismo como la técnica del éxtasis o trance, y al chamán como
el gran especialista del alma humana que tiene la capacidad de realizar
viajes hacia la región de los espíritus y desde allí puede armonizar
la realidad.
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Según
sintetiza Eleade:
El
chamán, cuya vocación es señalada por alguna circunstancia extraña
(un sueño, una enfermedad, un rayo) inicia su difícil aprendizaje,
que puede durar muchos años y que se caracteriza por la experiencia
iniciática de sufrimiento, muerte y resurrección ritual, vivida
particularmente a través de rigores como el ayuno, dietas estrictas,
veladas interminables, abstinencia sexual, dominio de la caza,
la pesca y las artes cotidianas, conocimiento de las plantas
medicinales y consumo de plantas psicotrópicas. En este tiempo,
el iniciado aprende cantos, bailes, rezos, mitos y, en general,
la cosmogonía y la historia de su pueblo.
(9)
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En
la visión de este investigador pionero, el chamán es al mismo tiempo,
el portador y hacedor de mitos, el místico extático, el guía espiritual
y el curandero de un grupo social. De tal forma que la sesión chamánica
viene a ser un evento de carácter público en el que la comunidad se
reúne para realizar un ritual según una intención particular: la curación
de un enfermo, la celebración de una fiesta religiosa, el entrenamiento
de un nuevo chamán, el inicio de la época de caza, siembra o recolección,
el agradecimiento o el apaciguamiento de la ira de los espíritus, el
combate de una plaga o una epidemia y sin sinnúmero de justificaciones
más. Bajo esta óptica, el chamán cura, sostiene la coherencia social
y cultural de su pueblo, tiene un conocimiento extraordinario de las
plantas medicinales y ha conservado, en muchos casos, un sorprendente
manejo ecológico del medio ambiente.
Entre las
actitudes o paradigmas perceptuales de los chamanes que utilizan plantas
o brebajes visionarios se incluyen los siguientes:
1) las plantas
se consideran sagradas;
2) son utilizadas
en ceremonias o rituales específicos que sostienen y renuevan la cosmovisión
del grupo cultural;
3) existe
un mundo distinto a éste al cual se tiene acceso por medio de las plantas,
en ese ámbito secreto de la existencia tienen lugar experiencias provechosas
y se adquieren valiosos conocimientos;
4) el empleo
de estas sustancias forma parte reconocida de la membresía del grupo,
o algún subgrupo significativo;
5) estas
plantas pueden ser utilizadas por quienes tienen la habilidad para curar
y para producir otras cambios en el mundo ordinario mediante su aplicación.
(9)
¿Qué
son los chamanismos?
El antropólogo catalán Josep María Fericgla,
otro investigador entusiasta del tema, autor de Los chamanismos a revisión
(3), asegura que no se puede hablar de chamanismo, sino de chamanismos,
ya que los distintos chamanes difieren de la imagen clásica en función
de su origen, su inclinación y sus objetivos; además de que
en la actualidad se ha desvirtuado
su función ancestral y hay toda una serie de impostores respondiendo
a las demandas del mercado "new age".
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De acuerdo con Fericgla,
habría dos fenómenos con sus respectivas subdivisiones: el chamanismo
clásico y el chamanismo de consumo. De este último
dice que llena las carencias y aspiraciones de los Occidentales
ávidos de escapes y dispuestos a pagar por una experiencia exótica,
"pues se ha convertido en un simple producto más para ser vendido
en el mercado de creencias y espectáculos en que hemos convertido
la Tierra".
Por contraposición,
asegura que "hay que entender el chamanismo clásico como un campo
específico en el que se dan profundas experiencias estructurantes,
que tanto afectan el mundo individual como el social". (3)
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Desde su punto de vista las
prácticas chamánicas clásicas habitualmente actúan como fuente de revelación
interior que ofrece alguna respuesta a las grandes incógnitas humanas
de tipo ¿para qué existimos?, ¿cuál es el sentido del dolor y el sufrimiento?,
¿hacia dónde me dirijo?, ¿qué hay antes y después de esta forma de vida
que nos es dado experimentar? ¿qué soy? ¿quién soy? Dice
que estas respuestas, en el contexto del chamanismo clásico, se obtiene
por medio de "los estados disociados de la
mente", estados generalmente inducidos por el consumo de drogas enteogéas
y/o por trances rítmicos o de otro orígen, como las alteraciones en
el ritmo respiratorio: "Con ello, pues, el chamanismo se convierte en
el primer sistema histórico organizado para buscar el equilibrio psíquico
y físico del ser humano." (3)
De acuerdo a esta visión, Fericgla da
su propia definición de lo que sería un chamán clásico:
En una forma de descripción
impresionista, podríamos acordar que el chamán es un individuo visionario
e inspirado, entrenado en decodificar su imaginería mental y en entenderla.
Esta imaginería mental que el chamán ha cultivado, y cuyos impulsos
y pasadizos afirma dominar, le sirve de técnica de profunda revisión
personal y como camino para recibir verdades referidas al mundo exterir,
que él vive como revelaciones. En nombre propio o en el de la colectividad
a la que sirve y con la ayuda de sus espíritus aliados -que a menudos
son plantas psicoactivas-, el chamán puede entrar en un profundo estado
modificado de su mente sin perder la conciencia despierta de lo que
está viviendo. Penetra en lo que me gusta denominar una consciencia
dialógica. Durante la disociación mental a la que se somete y controla,
su ego visionario establece relaciones con entidades que el chamán
vivencia como de carácter inmaterial. Con la ayuda de tales entidades...
dice poder -hasta un punto que depende de su capacidad personal- modificar
el orden del cosmos invisible de acuerdo a su interés o al de su colectividad.
Es habitual que el chamán consuma sustancias enteógenas o mantenga
rituales percusivos (principalmente binarios) para inducirse la disociación
mental, el trance, que lo caracteriza. (3)
¿Cómo se llega a ser un chamán?
El
Dr. Jaques Mabit, un médico de origen francés que dirige una
comunidad terapéutica en Perú, Takiwasi, junto
con José Campos, un chamán de la zona, asegura que:
Los
conceptos de los shamanes pueden ser experimentados por cualquiera
y por lo tanto constituyen un cuerpo de conocimiento asequible al estudio científico
mediante la auto-experimentación controlada... El entender las prácticas
y representaciones del shamanismo pasa en forma obligatoria por un
trabajo del propio cuerpo, o sea por una auto-experimentación... El
verdadero shamán se inicia mediante técnicas precisas y rigurosas
en las cuales se compromete totalmente, utilizando su propio cuerpo
como receptor del macrocosmos y de las fuerzas que lo animan y a la
vez inductor de una auto-exploración de sus bloqueos personales ligados
a su historia personal, sus herencias familiares, culturales, colectivas:
en suma del microcosmos del cual es portador... La enseñanza del maestro
no se hace a través de las palabras, del discurso: el maestro habla
muy poco y sólo controla las experiencias para evitar al aprendiz
perderse en los laberintos de su inconsciente o del espacio-tiempo
mítico en el cual recién se adentra su discípulo. Por lo tanto, la
enseñanza es un auto-descubrimiento conseguido mediante técnicas cuya
finalidad es provocar modificaciones de estados mentales que
dan al alumno la capacidad de percibir directamente, sin intermediario,
los aspectos de la realidad que generalmente escapan su conciencia
ordinaria, cotidiana y "normal", especialmente cuando se trata de
personas como yo, que viven en un medio urbano, occidentalizado donde
se han perdido los vínculos con la naturaleza...
(21)
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En
el primer capítulo de su libro Chamanismo, el arte natural
de curar, José María Poveda asegura que para
mayor precisión hay que distinguir entre chamán y chamanismo,
pues no todos los actos del chamán son necesariamente actos chamánicos,
y personas que no sean chamanes pueden utilizar o desarrollar
tareas basadas en tales técnicas.
Desde
su perspectiva: "Lo nuclear al chamanismo es la capacidad de entrar
a voluntad en un estado modificado de conciencia (estado de conciencia
chamánico: E.C.Ch.) con un propósito terapéutico, para buscar
conocimiento, y terminado ese trance ser capaz de recordar lo
que aconteció durante el mismo." (10)
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Para
Poveda, la propia enfermedad es el camino para el conocimiento terapéutico
dentro del chamanismo. Dice que cualquier enfermedad y su curación pueden
ser entendidas según cuatro momentos: 1) el de la situación previa en
la que se daban los antecedentes; 2) el de la aparición y desarrollo
del problema; 3) el momento de la crisis; y 4) la recuperación. Y laformación
del chamán se entiende mediante el desarrollo paralelo de esos cuatro
pasos:
En
la fase de antecedentes pueden recogerse la aparición de experiencias
inusuales o signos físicos extraños que dan singularidad a un individuo.
También pueden existir períodos de reflexión solitaria. La búsqueda
de respuestas en el aislamiento voluntario, ha sido una de las formas
en que los seres humanos han iluminado o reencuadrado sus problemas
y han mantenido una sabiduría que va más allá de lo cotidiano. Entre
los indígenas de norteamerica es conocida como "vision quest". El
planteamiento y desarrollo del problema es entendido como una llamada
de los "espíritus", como una vocación especial, que constituiría la
segunda fase. Estas podrían ser:
a) La llamada de alguna enfermedad. Es evidente que para aprender algo lo mejor es ponerse manos a la obra, practicarlo, vivirlo intensamente o sufrirlo. En este sentido una de las formas primordiales de aprender sobre un problema es haber pasado por él y haberlo superado. En el caso concreto de una enfermedad, haberla sobrepasado con éxito será una de las formas primarias de conocerla y saber como manejarla. Los ex-pacientes dejan de serlo para convertirse en expertos, en fuentes de información sobre un proceso que les ha llevado a formas inhabituales del vivir. El contacto con el dolor y la muerte constituye un modo poderoso de exposición al conocimiento o a la necesidad de saber acerca de situaciones críticas. El chamán ha sido definido también como "el curador herido", en el sentido de que las cicatrices son señales de su transformación en el camino del conocimiento para sanar. El psicoanalista que pasa su propio psicoanálisis antes de empezar a trabajar representa otra manifestación de esta manera de aprender. La persona que forma parte de un grupo de autoayuda, comparte sus experiencias y constituye un ejemplo de ese conocimiento de primera mano puesto al servicio de los otros.
b) La llamada chamánica familiar. El hecho de tener modelos cercanos y accesibles a los que imitar facilita cualquier proceso de aprendizaje. La transmisión familiar será otra de las formas elementales de adquisición de conocimientos. El lugar donde habitualmente trabajan los chamanes es de ordinario el lugar donde viven y donde está su familia o su grupo. Es un sistema tradicional para transmitir experiencia, sobre todo en tareas que incluyen especialización artesanal. Esta vocación familiar puede seguir una línea femenina (p.e. vogulos) o masculina (p.e. ostiacos y samoyedos siberianos) (Tondrian, 1964).
c) Junto a las anteriores, deben incluirse también otro tipo de llamadas, que se atribuyen genéricamente a los "espíritus".Son señales, con valor profundo para un individuo concreto. Muchas veces esta llamada es sentida viniendo "desde arriba". En el mundo del chamán los cielos y las montañas representan al mundo superior, más intelectual y espiritual. Lo que hay bajo el agua o bajo la tierra representa al mundo inferior, más físico. El mundo medio entre ambos no es solamente el lugar donde se vive, sino también donde se sienten y se dan los estados ordinarios de conciencia. La llamada busca traducirse en hechos concretos capaces de modificar este mundo de lo cotidiano. Esta llamada puede percibirse a través de los sueños, de sucesos extraordinarios o en medio de problemas individuales o grupales que precisan una solución radical. [...]
El "espíritu" que descubrimos en las grandes peregrinaciones: Meca, Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela, Guadalupe y tantos otros lugares, manifiesta de manera consistente en cada cultura una transformación personal, profunda y enriquecedora. Para significar su importancia, en algunos casos como en el mundo musulmán, se cambia el propio nombre o se le añade otro [...]
Según
los grupos humanos, su evolución a lo largo del tiempo y la reflexión
que en ellos se da sobre la enfermedad, el proceso de transformarse
en chamán puede presentar diferencias. Estas son siempre más superficiales
que profundas, y más bien cuantitativas que cualitativas.
(10)
CONVERTIRSE
EN CHAMÁN
Palabras de un chamán esquimal iglulik:
"Deseaba convertirme en chamán con la ayuda de los demás,
pero no lo conseguí. Visité a muchos chamanes famosos
y les hice grandes regalos... Busqué la soledad y pronto me
entró una profunda melancolía. A veces me echaba a llorar
y me sentía muy desgraciado, sin saber por qué. Entonces,
sin razón alguna, de repente todo cambiaba y me sentía
inexplicablemente alegre, con una alegría tan poderosa que
era incapaz de contenerla, y tenía que ponerme a cantar, una
poderosa canción en la que sólo había cabida
para una palabra: ¡Alegría, alegría! Además,
tenía que utilizar toda la fuerza de mi voz. Entonces, en el
seno de aquel misterioso y abrumador ataque de alegría, me
convertí en chamán, sin saber yo mismo cómo había
ocurrido. Pero era chamán. Podía ver y oír de
un modo totalmente distinto. Había adquirido mi qaumanEq, mi
iluminación, la luz chamánica del cerebro y del cuerpo,
de modo tal que no sólo era capaz de ver a través de
la oscuridad de la vida, sino que la misma luz emanaba de mí,
imperceptible para los seres humanos, pero visible para todos los
espíritus de la tierra, del cielo y del mar, que se me acercaron
para convertirse en mis ayudantes espirituales".
Knud Rasmussen, "Intellectual Culture of the Iglulik
Eskimos". Informe de la quinta expedición Thule 192124,
vol. 7, no 1 (Copenhague,
Gyldendalske Boghandel, Nordisk Forlag, 1929); citado pür Michael
Harner en "The Way of the Shaman" (San Francisco, Harper
Row, 1980).
¿Cuáles los las características
de un chamán?
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Fred
Alan Wolf es un investigador científico poco convencional, que
de mago ilusionista pasó a convertirse en doctor en física teórica.
Este estadounidense es autor de diversos libros como Parallel Universes y ha pasado
varios años de su vida conviviendo con chamanes e investigadores
del tema en Gran Bretaña, Suiza, Estados Unidos, Brasil, Perú
y México.
Después
de un viaje a Perú en 1989, durante el cual tuvo diversas experiencias
con ayahuasca, escribió un nuevo libro titulado La búsqueda del águila (12). En él reconstruye
sus relaciones con el chamanismo y da cuenta de su comprensión
paulatina de las coincidencias que encontró entre éste y la física
cuántica, la psicología y la ciencia moderna en general. Esta
comprensión lo llevó a formular nueve hipótesis acerca de los
chamanes:
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1) ven
el universo como hecho por vibraciones;
2) ven el mundo en términos de mitos y visiones que en un principio
parecen contrarias a las leyes de la física;
3) perciben la realidad en un estado de conciencia alterada;
4) utilizan cualquier truco para alterar las creencias del paciente
sobre la realidad;
5) escogen lo que es físicamente significativo y ven todos los acontecimientos
como universalmente comunicados;
6) penetran en mundos paralelos;
7) trabajan con una sensación
de gran poder;
8) utilizan el amor y la energía sexual como energía curativa;
9) penetran en el mundo de la muerte para alterar su percepción en
este mundo.
La
interesante forma narrativa que escogió Alan Wolf para contrastar estas
hipótesis con sus experiencias vivenciales fue entretejer tres historias
distintas: la trama de una película que vio en Lima basada en las aventuras
de dos personajes que toman ayahuasca; su propia historia, la cual describe
en función de los lugares a los que fue, lo que vio e hizo en ellos;
más el desarrollo de la idea de una
nueva física de la conciencia para explicar
algunos de los acontecimientos que observó y experimentó.
Wolf dice que aunque tal vez se vea en
aprietos al sugerirlo, le parece que el mundo occidental "debe empezar
a tener un punto de vista más tolerante con respecto a las substancias
sagradas y productoras de visiones, en particular cuando dichas substancias
se toman bajo la guía de un chamán; una persona con conocimiento sobre
el mundo de las plantas." (12)
Anticipándose
a sus posibles críticos, Wolf advierte que no puede "siquiera concebir
la ingestión de las plantas como algo recreativo", ya que desde su perspectiva
sería peligroso hacerlo. Sin embargo cree que la ayahuasca puede ser
utilizada por la profesión médica, "con la participación de Ayahuasqueros",
para sanar muchas enfermedades mentales/corporales graves: "Mis pensamientos
se dirigen al gran número de adictos a las drogas de nuestras sociedades
modernas. Creo que un programa controlado de viajes con ayahuasca para los adictos a las drogas podría
llevar a la cura de la adicción a éstas. Creo también que la ayahuasca puede ser útil para curar la depresión.
Pienso en especial en la recuperación de muchos veteranos de la guerra
de Viet Nam, a los que entiendo, sufren graves tensiones mentales".
(12)
Este
físico galardonado con el American Book Award por su obra Talking the Quantum Leap encuentra
que "el estado chamánico de conciencia, tal como lo ponen a nuestro
alcance la ayahuasca u otros medios de inducir una conciencia
chamánica, permite a la persona verse a sí misma bajo una luz mítica.
Dicha visión proporciona un sentido de la compasión, una conexión con
toda la vida; una nueva razón de existir." (12)
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| ¿De dónde vienen los poderes de un chamán?
Pachita
fue una de las más grandes chamanas de México. De
pequeña fue abandonada por sus padres y adoptada por un
negro africano llamado Charles. Durante 14 años Charles
cuidó de Pachita y la enseñó a ver las estrellas
y a curar. Después, Bárbara Guerrero, "Pachita",
luchó al lado del general Francisco Villa durante la revolución
Mexicana, fue cabaretera, venderoda de billetes de lotería
y cantante en camiones de paso... Tantas experiencais la conectaron
con lo que trascendía de todas ellas. De alguna manera,
Pachita había logrado dejar atrás muchas ilusiones
y eso la colocaba en un punto de contacto íntimo con la
Realidad no ordinaria, desde donde ella actuaba.
En
su libro Pachita (15), el desaparecido investigador mexicano Jacobo
Grinberg-Zylberbaum describe las experiencias que tuvo la oportunidad
de vivir al lado de esta extraordinaria mujer cuyo único
motivo para vivir era ayudar a su prójimo. Pachita poseía
un control extraordinario sobre la materia y la energía.
Era capaz de realizar operaciones quirúrgicas tales como
transplantes de órganos en las cuales objetos y órganos
biológicos se materializaban y desmaterializaban aparentemente
de la nada.
Pachita
decía que el Hermano Cuahutémoc, el espíritu
del último emperador azteca, actuaba a través de
su cuerpo realizando su trabajo cuando ella entraba en trance
transformando su personalidad y efectuando las prodigiosas operaciones
que se describen con lujo de detalles en el mencionado libro.
Jacobo
Grinberg-Zylberbaum estudió personalmente con diversos
chamanes mexicanos, además de la famosa Pachita y a raíz
de este contacto escribió una serie de seis libros llamada
Los Chamanes de México, y publicó también
diversos libros teóricos acerca del estudio de la conciencia
en los que fue desarrollando la Teoría Sintérgica
como un intento para explicar científicamente el poder
y la actuación de los chamanes. En el libro dedicado a
Pachita, este prolífico y enigmático autor (de quien
se dice que "desapareció" misteriosamente del
plano físico hace algunos años), desarrolló
una teoría acerca de la estructura del espacio para explicar
las habilidades de Pachita y otros chamanes utilizando conceptos
de la física cuántica:
El
concepto de la lattice considera que la estructura fundamental
del espacio es una red o matriz energética hipercompleja
de absoluta coherencia y total simetría. A esta red se
le denomina lattice y se considera que en su estado fundamental
contribuye al espacio mismo omniabarcante y penetrado de todo
lo conocido.
La
lattice permanece totalmente invisible hasta que alguna de sus
porciones (por cualquier causa) altera su estado de coherencia.
Una partícula elemental es precisamente una desorganización
elemental de la lattice en cualquiera de sus localizaciones. Cualquier
átomo o compuesto químico es una particular conformación
estructural de la lattice con respecto a su estado fundamental
de máxima coherencia.
La
concepción de lattice surgió de los estudios de
cristolografía, porque la estructura de cualquier cristal
es una lattice de alta coherencia que se asemeja a la lattice
del espacio.
A
partir de Eisntein, el concepto de espacio ha sido inseparable
del tiempo, por lo que la consideración de la lattice del
espacio tiempo se refiere a ambos unificándolos. Si la
lattice desapareciera, el espacio y el tiempo harían lo
mismo.
Cualquier
objeto "material" es en realidad una organización
irrepetible de la estructura de la lattice. En su estado fundamental
de total coherencia, fuera de la misma lattice no existen ni objetos
ni alteraciones temporales. Es únicamente cuando la lattice
cambia su estructura fundamental que el tiempo transcurre y los
objetos aparecen.
[...]
el nivel de conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado.
Durante las operaciones que realizaba ella era capaz de materializar
y desmaterializar objetos, órganos y tejidos. El manejo
de las estructuras orgánicas, le permitía realizar
transplantes de órganos a voluntad, curaciones de todo
tipo y diagnósticos a distancia con un poder y exactitud
colosales. [...]
Todos
estos portentos pueden ser explicados si se acepta la posibilidad
de que las modificaciones de la lattice producidas por el campo
neuronal de Pachita eran capaces de modificar sustancialmente
aquélla produciendo conformaciones similares a la de los
objetos (en caso de las materializaciones) o retornos a la estructura
de la lattice de los objetos (en el caso de las desmaterializaciones).
Pachita
poseía un control único sobre su campo neuronal
transformánsolo y modificando con él a la estructura
de la lattice. Aunque sus efectos parecían ser milagrosos
se basan, de acuerdo con esta hipótesis, en el mismo mecanismo
que todos utilizamos para crear nuestras imágenes o nuestros
pensamientos. (15)
(Ver
más al respecto en el apartado dedicado a La
Teoría Sintérgica)
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El chamanismo esencial según
Juan Ruiz Naupari
Juan Ruiz Naupari, es un chamán
y psicólogo transpersonal peruano que actualmente trabaja en colaboración
con Stanislav Grof (Ver más acerca del él en Entrevista con Juan Ruiz).
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Ruiz Naupari coincide plenamente
con la visión de Fericgla acerca de los chamanismos. Para él la
verdadera esencia del chamanismo en sus orígenes fue el autodescubrimiento
y no la brujería o la simple sanación de síntomas físicos sin
atender al origen espiritual de la enfermedad que es la desconexión
del hombre con Dios.
En este sentido, Ruiz Naupari
asegura que el chamanismo original coincidía completamente con
las enseñanzas de Buda, Krishna, Jesucristo y los demás destacados
estudiantes y graduados en la ancestral tarea de regresar a la
divinidad mediante el camino espiritual que sintetiza la clásica
máxima del Templo del Oráculo de Delfos: "Conócete a ti mismo".
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Para este chamán, "Las
plantas tienen un espíritu y sus espíritus son inteligentes y tienen
una gran misión y es la de ayudar... las llamadas plantas de poder o
plantas Maestras, que en el desarrollo de la evolución, son plantas
más evolucionadas, son grandes adiestradoras o adiestradores de lo que
es la mente y la conexión con el espíritu."
A
continuación presento una síntesis de una charla pronunciada por Juan
Ruiz Naupari acerca de los distintos chamanismos y la cosmovisión andina
en torno al chamanismo esencial:
El
chamanismo antiguamente fue practicado por una élite sacerdotal y
lo que conocemos como chamanismo, sobre todo en Perú, después de quinientos
años, no es el chamanismo auténtico,
porque este chamanismo está desprovisto de lo que es el trabajo de
autodescubrimiento. Podríamos decir que el chamanismo que se practica
ahora es como la medicina oficial, donde el paciente va al médico
para que le solucione el problema y el doctor intenta solucionarle
su afección a través de unas sustancias químicas sin llegar a la esencia
de la enfermedad.
En
el trabajo del autodescubrimiento debemos saber que el hombre, de
acuerdo a la concepción andina, tiene tres niveles, para poder tener
la oportunidad de descubrirse: el primer nivel que se llama Hanan
Pacha o un mundo espiritual; el segundo
nivel o Kay Pacha, el mundo del aquí y ahora, de los pensamientos
y los actos volitivos de la vida diaria; y un tercer nivel, el Uku
Pacha, que es el nivel denso, el nivel del ego. Entender y conocer
esto es muy importante en la visión chamánica. El chamán sabe que
existen esos tres mundos, externamente y también internamente.
El
chamán moderno, se quedo en el mundo del Kay Pacha, es decir, el mundo
del aquí y del ahora, de los problemas cotidianos y de los problemas
físicos, pero no aborda el tema de fondo. Se quedó en el Kay Pacha.
Tampoco tiene un gran conocimiento de lo que es el mundo del Hanan
Pacha o mundo espiritual... Cuando uno entra a estudiar y a trabajar
con el chamanismo, esto nos da una visión que nos permite el conocimiento
de otro tipo de energía. Percibir el aura, por ejemplo, ya no es una
cuestión extraordinaria sino más bien ordinaria cuando se está trabajando
con el chamanismo. Ocurre como con la sociedad tibetana donde se habla
tranquila y alegremente sobre cuestiones de reencarnación. Es algo
cultural. Y en chamanismo también es algo cultural hablar de las energías.
Las energías que curan, las energías que enferman. Pero otra cosa
distinta dentro de lo que es el contexto chamánico es el Espíritu
y los diferentes niveles espirituales. Otra cosa también es el abordaje
que se hace a los diferentes elementos o departamentos de nuestro
subconsciente para descubrir al ego. Entonces esto es lo que ya no
existe en el chamanismo moderno, ya no existe la parte superior de
la espiritualidad...
Algo
sucedió en las esferas chamánicas y ese algo fue precisamente que
abandonaron el autodescubrimiento, abandonaron el trabajo psicológico
y espiritual, porque el trabajo psicológico y espiritual requieren
de un esfuerzo. Y para lanzarnos a la búsqueda del autodescubrimiento
y a tocar otras esferas espirituales, necesitamos energía y si no
tenemos energía, no tenemos esa pasión con la cual investigar y hacernos
acreedores de esos misterios que están en el Universo.
El
chamanismo esencial va mucho mas allá de lo que es una acción de sanar,
de curar el cuerpo físico. Podría decir sin temor a equivocarme, por
ejemplo, que el príncipe Gautama Sakyamuni, el Buda, era un chamán.
Su labor la enfocó realmente a lo que es el autodescubrimiento. El
propio Jesús, el Cristo, su actitud, su trabajo, era eminentemente
chamánico. El trabajo, la obra que le enseña Krishna a Arjuna es chamánico
también. El trabajo del propio Krishnamurti, también es un trabajo
chamánico en el sentido de que es un camino que nos permite lo que
es el autodescubrimiento.
La
espiritualidad no solo está ligada a la idea del Espíritu, a la propia
palabra del Espíritu, ni tampoco a la adquisición de ciertas facultades
para percibir la energía o tener cierta intuición ante ciertos eventos.
Podríamos decir que eso son los rudimentos de lo que podría ser una
espiritualidad exitosa en la vida del hombre. Entonces, es en el chamanismo
esencial donde nosotros podemos encontrarnos a nosotros mismos...
Lo
que quiero dejar bien asentado es que hubo un chamanismo de un alto
nivel y que estaba basado fundamentalmente en el autodescubrimiento,
más allá de esas acciones de magia o de brujería o de hechicería que
se practican comúnmente hoy día y que nada tienen que ver con lo que
fue el chamanismo esencial o aristocrático que existió en las épocas
antiguas en todos los confines del planeta Tierra.
Entonces,
el trabajo del chamanismo esencial no es simplemente para tener la
anécdota de haber estado allí. No, la orientación que personalmente
tengo y que los maestros con los que trabajo me dan, es precisamente
que nosotros tengamos una percepción acerca de nuestro trabajo espiritual
y acerca de aquello que nos resta energía y que nos corta las fuerzas
necesarias en la investigación y el conocimiento de esa otra parte
de nuestro universo que no hemos conocido; para que de manera conciente
y sistemática hagamos de nuestro trabajo espiritual, nuestro propósito
fundamental.
Tenemos
tantas tentaciones en el mundo físico, tantas ocupaciones o preocupaciones
que nos sacan fuertemente de lo que es nuestro propósito de trabajo
interior, pero debemos hacernos un propósito y ese propósito debe
ser inquebrantable... Si no hay un propósito que nosotros consideremos
como algo sagrado, sepan bien que nos morimos todos sin haber experimentado
lo bello, sin haber experimentado el amor y aquí a la Tierra hemos
venido a experimentar el amor.
Cuando
en el chamanismo no se trabaja con estas pautas, entonces el chamán
sólo podrá ver serpientes, sólo podrá ver jaguares, sólo podrá ver
musas, pero no podrá ver la Esencia del Espíritu, no podrá realizar
un excelente trabajo de autodescubrimiento.
Nuestro
interés debe ser directamente el Espíritu, porque el Espíritu es la
llave, es la clave, es como un ubicarse en un lugar estratégico y
desde allí observar y desde esa observación, desde esa contemplación
resolver, desde el Espíritu mismo, desde el corazón. Ese es nuestro
ideal como seres humanos y a eso llegaremos tarde o temprano y si
no es en esta existencia, no importa, llegaremos en otra, pero llegaremos.
Esta noticia es una noticia que les servirá para todas sus existencias,
es una noticia que ha sido dicha antiguamente y va a ser pronunciada
continuamente. Seguro que lo han escuchado más de una vez, pero más
de una vez no hemos escuchado realmente..
Un
Trabajo Místico podríamos decir que es como aquella capacidad que
nos califica para poder conocer otros ámbitos del Espíritu. Un ejemplo
de ello son las experiencias con enteógenos. De pronto yo medito,
comulgo con la abuelita (ayahuasca) o con el venadito (peyote) y empiezo
a sentir unas sensaciones raras y extrañas. Como son sensaciones raras
y extrañas mi mente no las tiene registradas y lo que hace la mente
inmediatamente es producir miedo. Miedo ante esa sensación rara y
extraña. Lo primero que nos preguntamos es '¿Será malo entrar en contacto
con plantas sicointegradoras o enteógenos, tendrá contraindicaciones?'
Y curiosamente jamás nos hemos preguntado si el ego tiene contraindicaciones.
Y el ego es el causante de un gran porcentaje de todas las enfermedades
humanas... Entonces cuando empezamos a sentir ese tipo de experiencias
viene nuestro temor, pero cuando uno ya ha recorrido ese camino muchas
veces, entiende que ese color, que esa emoción o que esa atención
obedece al pensamiento del miedo o a un pensamiento negativo, que
está en esos momentos invadiendo nuestra mente y nuestra alma y que
está impidiendo que nosotros aflojemos los músculos, la mente, la
emoción y podamos fluir con tranquilidad hacia el mundo espiritual.
Es como cruzar un puente de una orilla a otra. Sabremos que hay una
serie de elementos amenazantes, pero sin embargo esos elementos, esas
serpientes o dragones, son aspectos ilusorios, son espejismos que
están allí precisamente, para apartarnos del camino, para seleccionar
a los caminantes...
Entonces
cuando uno entra en contacto con una experiencia transpersonal y observa
en primer lugar una serpiente, por ejemplo, que uno no comprende,
que no entiende, que está amenazando, entonces uno puede tener miedo
y el cobarde se retira y el cobarde acaba. Pero sin embargo cuando
uno reconoce que es un espejismo o también cuando uno puede decodificar
esa información, decir esta serpiente me está engendrando miedo y
yo me relajo, entonces el Espíritu entra a través de la intuición
y nos dice: "¡Ah, esta serpiente, esta relacionada con un miedo a
enfermar", por ejemplo. Pero como estamos desde el corazón, haciendo
el viaje desde el corazón, sabremos que no es necesario ese miedo
a enfermar, es simplemente un temor irracional que se ha incorporado
en nuestra mente, en nuestra sicología, de alguna manera porque quizás
nuestra abuela se acaba de morir de cáncer y nosotros también pensamos
que nos va a dar cáncer y que nos vamos a morir de la misma manera
y que vamos a morir jóvenes. Entonces lo primero que aparece es el
temor más fresco, más reciente: una serpiente, un dolor, un duelo.
Son cosas que no existen, no son reales, son una locura. Pero otro
hombre inteligente diría: "A ver ¿qué es esta serpiente?", y descubre
que es un temor al miedo, es un ejemplo simplemente, de acuerdo. Pero
también tiene en ese momento la oportunidad de desbaratar ese miedo
hacia la enfermedad y entonces continúa caminando y llega a la otra
orilla y tiene una experiencia con el Espíritu.
Luego
si otra vez aparece la misma serpiente se dirá, "Bueno ya conozco
a esta serpiente, ya tengo un recuerdo de lo que es el miedo a enfermar
pero continuo adelante", y ese continuar y esa comprensión hace que
esa serpiente en la próxima experiencia ya no aparezca. Entonces son
como guardianes de nuestros propios egos y curiosamente se constituyen
en guardianes de nuestro camino espiritual pero también como señales
de que estamos en ese camino... Es interesante su estudio, el ego
es un amo, es un jefecillo que está ordenándonos constantemente hacia
aquello que nosotros no deseamos, pero también está poniendo a prueba
nuestra inteligencia. Si nosotros nos achicamos ante el ego, si nos
achicamos ante la vida, le damos poder al ego, y la mejor forma de
enfrentarse al ego es observarle, porque curiosamente en la investigación
que se hace del análisis del ego lo que no le gusta precisamente al
ego es que le vean.
Con
la abuelita se llega precisamente al centro del Espíritu... Pero ese
regalo se nos da simplemente para que nosotros después vayamos haciendo
conscientemente ese camino y vayamos construyendo el Camino del Espíritu
de una manera consciente, con nuestra experiencia, con la energía
de nuestras manos, con nuestro propósito, con nuestra voluntad para
que podamos llegar a tener un acceso fácil a nuestro Espíritu interior.
Hay
que contemplar el trabajo que hay que realizar en nuestra existencia
para alguna vez lograr nuestra auto realización, para lograr en esta
vida, en está existencia, lograr la iluminación y esto no es un atrevimiento,
aunque los budistas digan que se necesitan muchas existencias para
la iluminación. Esto es relativo, uno puede llegar a la iluminación en esta existencia, el requisito
es enamorarse del Espíritu... Así tenemos que aprender a enamorarnos
de Dios, a enamorarnos del Espíritu, pase lo que pase en nuestra vida,
suceda lo que suceda en nuestra existencia. Me refiero a veces, a
las aparentes dificultades, que realmente son exámenes o pruebas y
las pruebas son para fortalecernos. Debemos pensar así, la prueba
es para salir fortalecido. Entonces, a pesar de esas circunstancias
que ponen a prueba nuestra convicción de ir hacia el Espíritu, uno
debe continuar con la flecha lanzada al Infinito, al Sol, a Dios,
no detenerse... (Ir a la trascripción completa de la charla)
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| ¿Qué es el Neochamanismo? |
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Joan
B. Townsend, una antropóloga y profesora canadiense especialista
en la gama de nuevos movimientos religiosos y actividades de la
"Nueva Era" en Occidente, define el neochamanismo como
un movimiento "que combina aspectos específicos del
chamanismo tradicional, procedente de diversas sociedades alrededor
del mundo, con un nuevo complejo de prácticas y creencias".
(19)
En
su ensayo "Neochamanismo y el movimiento místico moderno",
que a mi juicio tiene un destacado lugar en la valiosa compilación
de Gary Doore: El viaje del chamán, curación, poder
y crecimiento personal, Joan Townsend segura que el neochamanismo
está ejerciendo una gran influencia en la mísitica
moderna:
Este
resurgimiento tiene lugar primordialmente en un pequeño
pero importante segmento de la población que experimenta
una nueva espiritualidad caracterizada por su interés en
sistemas religiosos no occidentales. Y resulta especialmente significativo
este interés por cuanto incluye gente educada, de clase
media alta, personas que ocupan posiciones desde las que pueden
influir, a su vez, sobre las ideas y tendencias de su sociedad.
En dicho grupo se están redefiniendo y modelando distintos
sistemas de creencias que cobran apariencia de un nuevo movimiento
místico. (19)
Esta
profesora enmarca los orígenes del neochamanismo en la
década de los sesenta del siglo pasado, cuando el movimiento
hippie impulsó la idea de buscar el contacto directo con
lo trascendente y cuando algunos antropólogos estudiaron
con chamanes indígenas que habían conservado sus
sistemas tradicionales, convertiéndose en sus aprendices,
en un intento por asimilar de primera mano los sistemas chamánicos,
alejándose del punto de vista teórico y anecdótico
de sus antesesores.
En
este sentido, ella destaca los trabajos de Michael Harner con
los chamanes sudamericanos, los de Peter Furst y Barbara Myerhoff
sobre el chamanismo huichol en el norte de México y los
polémicos estudios de Carlos Castaneda, sobre su aprendizaje
con el chamán-brujo yaqui llamado don Juan, también
en el norte de México. Y aquí yo incluiría
también los estudios de Josep Maria Fericgla, aprendíz
de los shuar (jíbaros) ecuatorianos; los de Jacobo Grinberg-Zimmerman,
seguidor de Pachita y otros chamanes mexicanos; y los estudios
de por lo menos dos de los destacados discípulos de la
mítica oaxaqueña María Sabina, que son los
doctores Salvador Roquet y Richard Yensen.
Para
Joan Townsed, lo fundamental del chamanismo "es el acceso
a una realidad alternativa, distinta a la realidad cotidiana en
la que todos funcionamos", donde el chamán es capaz
de penetrar a voluntad y realizar cosas que afecten directamente
la realidad ordinaria, con ayuda de espíritus, guías,
maestros sin cuerpo físico o animales de poder. Hasta aquí
señala coincidencias, sin embargo le parece que las diferencias
comienzan en la búsqueda de trascendencia que caracteriza
a los neochamanes, en su forma de integrar los conceptos de la
medicina occidental con la sabiduría de la medicina tradicional
y en general, en el hecho de que las ideas de un neochamán
son mucho más eclécticas que las de un chamán
clásico.
Muchos
neochamanes son individuos en busca de trascendencia, que no suelen
afiliarse a organizaciones duraderas o claramente definidas, como
las iglesias o los grupos de "culto". En realidad, sus
"grupos" no son más que pequeñas aglomeraciones
de gente que se reúne en talleres y asambleas locales.
Estos grupos, raramente dotados de una estructura social, son
amorfos y relativamente de poca duración. La gente participa
con frecuencia en varios grupos de este género simultáneamente,
en uno de los cuales puede que se haga hincapié en el neochamanismo,
en otro en la curación, en otro en el desarrollo psíquico
y en otro en sesiones espiritistas. [...]
A
veces los neochamanes utilizan técnicas del chamanismo
clásico para curar, tales como la de succionar para eliminar
el objeto intruso en esta realidad y en la realidad alternativa,
o la de viajar a la realidad alternativa para rescatar un alma
perdida o un espíritu de poder. Sin embargo, su interpretación
de la enfermedad es más amplia. La mayoría acepta
la teoría de los gérmenes, así como otros
modelos occidentales contemporáneos sobre las causas de
las enfermedades, y reconoce el valor de las técnicas de
la medicina moderna. En la mayoría de los casos, la curación
chamánica (psíquica o espiritual) se considera adjunta
a la medicina occidental, más que una opción alternativa.
No obstante, existe un sentimiento, compartido por los miembros
del sistema de creencias neochamánico y los del movimiento
místico en general, de decepción con respecto a
la medicina convencional. Se respetan los éxitos alcanzados
por la medicina occidental, pero son muchos los que opinan que
ha ido demasiado lejos. Con frecuencia se perjudica a los pacientes,
en lugar de ayudarles. (19)
En
su completo ensayo, Townsed advierte que gran parte, los neochamanes,
los videntes, los espiritistas y los curanderos, tanto hombres
como mujeres, practican las mismas actividades y comparten las
mismas creencias por lo que hoy en día resulta peligroso
establecer una distinción rigurosa entre "chamán"
y "no chamán":
Técnicas tales como la imposición de manos, la curación
del aura, la curación por meditación a distancia
y con la asistencia de ayudantes espirituales, o los viajes chamánicos
y la extracción de la enfermedad, se consideran como suplementos
útiles a las terapias ortodoxas. A veces éstas pueden
triunfar donde ha fracasado la medicina convencional y curar a
paciente desahuciado. La curación no es sólo física.
Incluso cuando no se cura la enfermedad física, la curación
del espíritu y la armonía del paciente consigo mismo
y con "el universo" se consideran de una importancia
igual o mayor. [...] Claramente, la línea que separa a
los chamanes tradicionales y neochamanes contemporáneos
por una parte, de los videntes y espiritistas por otra, es sumamente
sutil. (19)
Otras
coincidencias que Joan señala entre el neochamanismo y
el movimiento "nueva era" se hayan en "el supuesto
esencial de que todo está interrelacionado", lo cual
conduce a un enfoque profundamente ecológico en el neochamanismo,
"reminiscente de las primeras creencias hippies", y
a la idea recurrente de la necesidad de un "despertar espiritual
colectivo" que detenga no sólo el deterioro ecológico,
sino los problemas derivados de las desigualdades sociales y la
violencia entre grupos raciales y entre naciones. En este sentido:
Se
considera que el trabajo neochamánico constituye un instrumento
para poner fin a dichas pautas y dirigir el rumbo del desarrollo
humano hacia la supervivencia, en lugar de la destrucción.
[...] Existe también una esperanza y una fe compartidas
en que cuanta más gente ingrese en dicha espiritualidad,
mayor será la probabilidad de efectuar un cambio en el
mundo, que lo convierta en un lugar mejor y más seguro
donde vivir. La unión de todos los pueblos puede convertirse
en realidad y la paz en un hecho consumado. Es preciso que tenga
lugar un despertar espiritual y éste es el fin al que se
encamina la totalidad del movimiento místico. (19)
Por último, Townsend se refiere al futuro del neochamanismo
y descarta la posibilidad de que sea sólo una moda "instantánea"
de consumo en Occidente. Frente a las críticas que señalan
que el éxito del neochamanismo encarna el vacío
y "la superficialidad de gran parte de la sociedad actual
de supermercado que demanda versiones abreviadas de trascendencia
espiritual", la autora cita a Michael Harner, quien respondió
con las siguientes palabras a las críticas dirigidas contra
sus "cursos intensivos" sobre chamanismo, poco después
del accidente de 1986 en la central nuclear de Chernobyl, en la
Unión Soviética:
...si
las grandes naciones del mundo trabajan día y noche en
sus propios cursos intensivos para nuestra aniquilación
mutua, no podemos permitirnos ir más despacio en nuestro
trabajo en dirección opuesta. La pausada enseñanza
que fue posible en las antiguas culturas tribales ha dejado de
ser apropiada. Las fuerzas de destrucción nuclear y ecológica
avanzan apresuradamente, y también debemos hacerlo nosotros.
Es preciso despertar a la gente, o puede que duerma eternamente.
Y no sólo es preciso que despierte al conocimiento de la
realidad ordinaria, por importante que ésta sea, sino a
una comprensión personal, profundamente espiritual, de
la interconexión de todo lo existente. Trabajemos unidos
y tan rápido como podamos. (19)
Según Townsend, la respuesta de Harner es típica
de los sentimientos de muchos miembros del neochamanismo y del
movimiento místico en general:
Es
posible cambiar radicalmente la actitud y por consiguiente el
rumbo de la historia mundial por medio del trabajo místico,
conforme prolifere entre la población del planeta. Sin
un cambio de rumbo importante, el mundo se encamina a la destrucción.
Por el camino de la mística y conscientes de la unión
de todo cuanto existe, se conseguiría un mundo nuevo y
mejor en esta realidad, además de la paz que aporta la
trascendencia. [...] El chamanismo posee importantes verdades
místicas y el potencial de experiencias trascendentes que
mucha gente en la sociedad occidental anhela con ahínco.
[...] Así pues, creo que el neochamanismo y el resto del
movimiento místico no constituyen una moda pasajera de
una sociedad seglar y consumista, sino que suponen una tendencia
importante, en potencia, capaz de cambiar radicalmente las creencias
de la sociedad occidental. (19)
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| FUENTES
DE INFORMACIÓN ACERCA DEL CHAMANISMO |
1. Artaud, Antonin: México y Viaje al país de los tarahumaras,
FCE, México, 1995.
2. Estrada, Álvaro:
Vida de María Sabina, la sabia
de los hongos, S.XXI, Méx., 1989.
3. Fericgla, Josep María: Los
chamanismos a revisión, Kairós, Barcelona, 2000.
4. Fericgla, José María, et all: Plantas, chamanismo y estados de conciencia,
Col. Cogniciones, Los libros de la liebre de marzo, Barcelona, 1995.
5.
Fernández-Baca Tupayachi, Carlos: El otro Saqsaywamán, Edición
del autor, Perú, 2000.
6.
García Piñeiro, Juan José: En
busca de las plantas sagradas, Col. Nagual, Ed. Gaia, España, 1996.
7.
Haerner, Michael J.: Alucinógenos y chamanismo, Guadarrama,
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8. Luna, Luis Eduardo y Pablo Amaringo: Ayahuasca visions: The religious iconography
of a peruvian shaman, North Atlantic Books, Berkeley, California,
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9. Mircea, Eliade: El chamanismo y las técnicas arcaicas
del éxtasis, México, FCE, 1960.
10.
Poveda, José María: Chamanismo: el arte natural de curar, Planeta,
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11.
Schultes, Richard E. y Hofmann, Albert: Plantas
de los dioses. Orígenes del uso de los alucinógenos, FCE, México,
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12.
Wolf, Fred Alan: La búsqueda del águila, un físico cuántico viaja, en alas de
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chamanes, Los libros de la Liebre de Marzo, Barcelona, 1997.
13. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México I Psicología Autóctona
Mexicana, Alpa Corral, México, 1987.
14. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México II Misticismo indígena,
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15. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México III Pachita, IMPAC, México,
1988.
16. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México IV, La Cosmovisión de los
Chamanes, INPEC, México, 1988.
17. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México V, El Cerebro y los Chamanes,
INPEC, México, 1989.
18. Grinberg-Zylberbaum,
Jacobo: Los chamanes de México VI, La Voz del Ver, INPEC, México,
1989.
19. Doore,
Gary (compilador): El Viaje del Chamán: curación, poder
y crecimiento personal, Kairós, Barcelona, 1998.
20. Schobinger
Juan (compilador) Shamanismo sudamericano, Ed. Almagesto / Ediciones
Continente, Argentina, 1997.
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Entrevista con Juan
Ruiz Naupari
Entrevista
con Helen Flix
Entrevista con
Josep María Fericgla
Esta WEB basada en Las drogas tal cual... Karina Malpico
Otras webs en internet:
http://www.mind-surf.net/forochaman
- La web del Foro de Chamanismo Esencial de la Red Latinoamericana de
Luz, cuyos archivos se pueden consultar en: http://www.elistas.net/lista/chamanes/archivo/
http://www.mind-surf.net/puerta9.htm
- La Puerta del Águila Dorada y el chamanismo esencial en el portal
de Mind-Surf: http://www.mind-surf.net
http://www.inkarri.org
- La web del chamán peruano y psicólogo transpersonal Juan Ruiz Naupari
http://www.mind-surf.net/dfir/
- "Juan Ruiz Naupari: un chamán contemporáneo", entrevista que se encuentra
en las páginas de la web de Difusión Fraternal de Información Relevante
http://www.isid.es/chaman/chamanes/chamanes.htm
- La web de José María Poveda psiquiatra investigador del chamanismo
y los psicoactivos
http://www.etnopsico.org
- La web de Josep María Fericla antropólogo y psicólo investigador del
chamanismo y la terapia con psicoactivos
http://www.mundoenteogeno.com
- La web de Mundo Enteógeno que tiene algunos buenos textos sobre chamanismo
http://haldjas.Folklore.ee/Folklore/nr1/heredit.htm
- Chamanismo siberiano. Transmisión hereditaria
http://www.nsc.ru/museum/shaman
- Chamanes siberianos. Fotografías
http://www.Shamandrum.com/ - Libros
e información actualizados por los editores de la revista Shaman
Drum
http://www.newgaia.com/tshaman/shaman.html
- Shamán: Librería y comunidad enteogénica mundial.
http://www.lycaeum.org/ - The Lycaeum:
textos sobre chamanismo en inglés.
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