Los Pegamoides llegan a su fin en noviembre del 82. Así las cosas, Ana emprende otro proyecto: Los Seres Vacíos. Realmente este grupo se gestó en la recta final de los Pegamoides.

Los Seres Vacíos constituyen uno de los máximos exponentes del sonido siniestro español, junto con Parálisis Permanente.

Los Seres Vacíos editaron 3 maxis con el sello Tres cipreses durante los años 1982 y 1984.

El primero de ellos data de noviembre de 1982 y está producido por Eduardo Benavente. Tiene dos temas: “Los celos se apoderan de mí”(coescrito por Ana y Eduardo), en la cara A.

En la otra, “La casa de la imperfección”. Este tema, escrito íntegramente por Ana, había formado ya parte del repertorio de los Pegamoides, aunque en aquella etapa no llegó a editarse.  

 

Detalle de la portada del maxi "Los celos se apoderan de mí"

En 1983 ve la luz el segundo maxi de Los Seres Vacíos; de nuevo otro par de temas: “Luna Nueva” en la cara A y “Más” en la B.

  Portada del maxi "Luna Nueva" y ampliación 

El color negro domina por completo la carpeta del maxi. Y es que hay que tener en cuenta que su salida tuvo lugar poco después de fatal accidente de tráfico en el que perdió la vida Eduardo, compañero musical (Pegamoides, Parálisis Permanente…) y además sentimental de Ana.

Por todo esto, se comprende el diseño del maxi, que cuenta en la contraportada con una foto preciosa de Ana, en cuya parte baja se lee la dedicatoria “siempre para ti".  

 

Finalmente en 1984 se edita el que fue el último plástico de Los Seres Vacíos, su tercer maxi. Tiene 5 temas: dos de estudio (grabados a mediados de febrero) en la cara A y en la B, tres directos grabados también en febrero del 84 en el colegio mayor Mendel.  

  Portada del maxi "Recuerda" y ampliación   

El tema que da título al maxi es “Recuerda”. Este corte formó parte del repertorio de los últimos Pegamoides, pero no llegó a editarse.

El segundo corte de la cara A es “Otros tiempos”. Ya en la cara B y por este orden nos encontramos con: “Desnúdate”, “Los celos se apoderan de mí” y “Ratas”.

De nuevo Curra aparece como letrista, en ocasiones como coautora.

 

Y de esta forma se pone fin a lo que conformó la etapa de Ana al frente de Los Seres Vacíos, donde se conjugan letras oscuras, sonidos lúgubres y una voz especial: la de Ana.

Su voz tiene algo difícil de describir, es muy personal; en mi opinión no hay ninguna similar en el panorama español. Su voz es definitiva para crear ese ambiente propio y a la vez único de Los Seres Vacíos.